Titán: “Vinimos a proponer, no a competir”

Entrevista con Hugo Restrepo, guitarrista y líder de este nuevo grupo
Titán

Titán se conformó a partir de un hecho trágico. Fue el año pasado, en el funeral de Elkin Ramírez, el insigne líder de Kraken, allí antiguos compañeros de su banda se reencontraron tras mucho tiempo distanciados. Con las emociones a bordo su deseo por retomar la senda musical pronto figuró. Hoy, como una banda con nombre propio, Titán se apresta a dar su primer espectáculo en la capital colombiana. Un desafío para sus músicos por demostrar su vigencia y rescatar el valor de esas piezas que junto a Ramírez les establecieron como uno de los nombres de peso en el circuito nacional. El guitarrista Hugo Restrepo es claro como el agua en sus motivaciones. 

¿Qué expectativa tiene con respecto a este primer show después de tantos años de no tocar en la capital? 

Hugo Restrepo: Quiero devolverle el favor a Bogotá, la ciudad que nos catapultó en la segunda mitad de los años ochenta. Allí siempre fueron muy receptivos a nuestra música, el público, los medios… Mi expectativa es encontrar un público maduro, perteneciente a una escena que considero está fortalecida, brindarles mi creatividad y mucha música, que es lo que sabemos hacer en esta banda, Titán. 

¿El repertorio de Titán será sobre los cuatro primeros discos de Kraken? 

H.R.: Es correcto. Hemos hecho una cuidadosa selección de los álbumes “Kraken I, II, III y IV”. 

¿Cómo se reencontraron y de dónde surgió el deseo por volver a agruparse? 

H.R.: Fue un hecho espontáneo, que llegó con la infortunada muerte de Elkin Ramírez. En el último año de vida de Elkin tuve el chance de hablar con él cada dos o tres días, le acompañé de alguna manera en ese duro proceso y sinceramente me tomó por sorpresa su partida. En su funeral los antiguos músicos de Kraken nos reencontramos y como una manera de recordar su memoria planeamos un ensayo con el único propósito de volver a escuchar aquellas canciones que una vez hicimos junto a él. Ese ensayo trajo un profundo deseo por volver a tocar en serio, regresar a un escenario y aprovechar esta oportunidad como si fuéramos nuevamente adolescentes que establecen su primer grupo. Es algo creado para compartir con la generación que nos conoció y las posteriores ávidas de esta música.   

Pedro Pablo Arias del grupo Antártica tendrá el desafió de interpretar vocalmente los clásicos de Kraken. ¿Dónde encontraron a este frontman? 

H.R.: A través de Jorge Calderón, quién es nuestro manager. Partimos ensayando sin vocalista de cara a un tributo sinfónico a Kraken que se hizo en Medellín este año. Entonces Jorge nos sugirió a Pedro Pablo como la persona ideal. Él vino e hizo una prueba, cantó ‘Vestido de cristal’ a capela y quedamos desencajados. Probamos nuevamente con instrumentos y nos convenció por completo. Sabía que él era baterista pero desconocía sus virtudes con la voz. Pedro Pablo tiene algunos matices similares a los de Elkin y entiende la enorme responsabilidad que tiene con esta banda y el público, sin embargo es importante aclarar que aquí no hay imitación alguna y él tiene un registro propio. Elkin Ramírez en su composición y forma de cantar es inigualable e inimitable.  

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¿Titán tiene el propósito de componer nuevo material? 

H.R.: Por supuesto. No podemos pegarnos de lo que hicimos hace 25 o 30 años por más que haya sido importante. Queremos ofrecer cosas nuevas dentro de una línea estilística afín a lo que la gente conoció de Kraken, este sonido nos atrae naturalmente y queremos continuar desarrollando. 

Titán entonces no es una banda tributo a Kraken…  

H.R.: Para nada. No queremos salir a competir sino a proponer. Titán está lejos de querer hacer una explotación comercial de lo que ya fue, es un grupo nuevo con deseos de crecer. 

Sin embargo el público se puede confundir. Kraken ha proseguido su carrera con una vocalista y una serie de shows de gran alcance, ahora aparece otra banda que retoma el repertorio de Kraken bajo el apelativo con el que muchos se referían a Elkin Ramírez. 

H.R.: Primero aclaremos el tema del nombre. Titán no era un apelativo exclusivo de Elkin Ramírez, nos lo dieron a todos nosotros a partir de la gira del álbum “Kraken II” (1989) cuyo eslogan era “El sonido del Titán”. Desde allí nos denominaban “los titanes”. No queremos robar el apelativo muy bien merecido por Elkin, él era un absoluto titán, solo recordar aquella época que giramos como banda y nos apodaban así. Para mi el hecho de que Kraken continúe es algo maravilloso, los músicos bogotanos que estuvieron en los últimos 15 años junto a Elkin tienen el aval del público nacional y del propio hijo de Elkin. Ellos pueden tocar esos temas que nosotros hicimos como cualquier otra banda tributo en el mundo tiene el derecho de hacerlo. Es valido mantener el legado de un grupo que se convirtió en patrimonio nacional, además por parte de profesionales que estuvieron con Elkin luchando hasta el final. La música nos debe unir antes que crear disputas. A Elkin no le hubiera gustado ver a sus fans peleando por quién tiene más derecho a tocar esas canciones. Cuando un artista hace una obra deja de pertenecer a su creador para ser de común propiedad de quienes la disfrutan y aprecian. Yo soy un guitarrista de rock, no soy un gerente o empresario, el hecho de que Kraken haya proseguido su historia no nos cohíbe de coger los instrumentos y tocar estas canciones en las que hemos sido los compositores.

¿Cuándo habló con Elkin en el último tiempo le llegó a proponer una reunión con los antiguos integrantes? 

H.R.: Tuve la fortuna de hablar a menudo con Elkin en el último año, reconstruimos la amistad así que nuestras conversaciones estaban marcadas por la alegría. Hacía el año 2012 o 2013 pensé que sería ideal poder hacer un par de shows grandes, uno en Medellín, la ciudad que nos vio nacer, y otro en Bogotá, la ciudad que nos catapultó, con los miembros originales. A través de Julio Sánchez Cristo en su emisora la W establecimos contacto con Elkin, le propuse llevar a cabo estos conciertos para todos aquellos que nos habían visto surgir como banda. Un regalo para ellos más que nada. Infortunadamente aquello no se pudo concretar. Elkin tenía ya programadas varias actividades, entre ellas presentaciones en Ecuador, además de tener listo nuevo material. La logística nos complicó también. Tendríamos que desplazarnos todos a Bogotá a ensayar o Elkin haberse trasladado por dos meses a Medellín. Con su manager, su grupo, y su trabajo era comprensible que no era el momento adecuado para una reunión. 

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Los primeros discos de Kraken son considerados como fundamentales en la historia del rock colombiano. Reescuchando los temas, ensayándolos y dándoles nueva vida, ¿qué sentimientos llegan? 

H.R.: Es una experiencia maravillosa. Es como si se te hubiera perdido a un familiar o tu mascota y la vuelves a encontrar. Tesoros que te han dado mucho, un día se van y la vida se encarga de volver a ponértelos en la puerta. He llorado en soledad algunas veces. Uno de esos momentos llegó cuando en la emisora La W dijeron que “Kraken II” era uno de los 10 álbumes más importantes de la música colombiana, no del rock, en general. Salí de mi local y lloré un ratico. Otro momento sucedió al volver a tocar con estos músicos después de tanto tiempo. Hemos estado trabajando duro, bajé varios kilos de peso en el proceso, pero este regreso nos tiene sumamente motivados. 

¿Quién es fan de Kraken por qué debe prestar atención a Titán? 

H.R.: Porque somos parte de la historia de Kraken, somos músicos que han tocado a tres generaciones. Ver a Titán es la oportunidad de apreciar cada acorde, cada detalle de esas canciones que hicimos y que representan tanto para todos. Tenemos una puesta en escena especial, y yo como guitarrista voy a hacer algo que no se ve hace mucho tiempo, es una sorpresa basada en algo que se ha ido perdiendo. Quiero aclarar que no buscamos competir con nadie, y reafirmo mi apoyo a Kraken, a los músicos que continúan elevando su bandera con shows sinfónicos o de cualquier otra índole. Me gusta que la gente pueda ver cómo ellos tocan nuestras canciones con su estilo y propuesta. La idea es que el público disfrute ambas cosas y encuentre la que mejor le parezca, sin rivalidades dañinas u otra cosa. 

¿Alguna anécdota para compartir de los primeros tiempos de Kraken? 

H.R.: Recuerdo cuando le presentamos el demo de la canción ‘Muere libre’ a Carlos Alberto Acosta, un Dj y productor musical. Codiscos accedió a publicarlo como sencillo y de acuerdo a la respuesta de la gente podríamos grabar un álbum. Vendimos 7.500 copias y sin embargo el sello no quedó convencido. Grabamos entonces el sencillo de ‘Escudo y espada’ junto a ‘Soy real’, la respuesta fue abrumadora. Cuando firmamos para grabar “Kraken I”, entrar al estudio fue dar el primer paso para seguir la carrera de nuestros ídolos. La otra anécdota fue cuando tocamos en Venezuela en 1991. Entonces ese era una país con una buena economía y lugar recurrente para las bandas grandes de rock. Tocamos ante miles de espectadores en el Poliedro de la ciudad de Caracas. Haber cruzado las fronteras del país con nuestra música fue un enorme motivo de orgullo. 

Entrevista: Alejandro Bonilla Carvajal 

Más información del concierto de Titán en Bogotá aquí 

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