Olaf Thorsen de Labyrinth: “Considero a Chile como mi segunda casa”

Músico italiano se confiesa antes de su vuelta a nuestro país en septiembre
Labyrinth

El año 2000, Olaf Thorsen se presentaba por primera vez en Chile en una cita doble con Vision Divine y Labyrinth, desde entonces, estos últimos no han vuelto a tierras nacionales, siendo uno de los regresos más esperados dentro del power metal. Tras una larga espera Labyrinth vuelve a nuestro país con un show especial, ya que su aclamado álbum “Return to Heaven Denied” será tocado íntegramente convirtiendo la jornada en un imperdible para el mes de septiembre. Ante esto, Thorsen nos comenta sobre su regreso a un país en el que residió por un tiempo, teniendo una cercanía con Chile que va más allá de la música y sus fans, además de referirse a la actualidad del género en que hizo historia y sus planes a futuro con sus dos agrupaciones.

•Ya pasaron 18 años de tu primer show aquí en Chile con Labyrinth. ¿Qué recuerdas de ese día?
-Lo recuerdo muy bien. Para nosotros, desde la primera vez que tocamos en Chile fue algo especial. En estos años hemos tocamos alrededor de todo el mundo, pero lo que pasó en Chile fue algo especial, y para mí también, porque no es un secreto que considero a Chile como mi segunda casa. Tengo muchos amigos allá, tengo hermanos, como yo los llamo. De verdad estoy súper feliz que vamos a tocar otra vez después de casi 20 años, un tiempo muy largo. ¿Ahora por qué no tocamos antes? Simplemente, en todos estos años, no tuvimos la oportunidad de hacer algo serio, que estuviéramos seguros que fuera un show perfecto, inolvidable para todos, que todos lo disfruten. No tuvimos una verdadera oportunidad de tocar.

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•En esa oportunidad tocaste tanto con Labyrinth como con Vision Divine en un solo show. ¿Cuál fue la mayor dificultad de tocar con ambas bandas en una jornada?
-Es algo imposible. Lo hice solamente para esa gira, pero salí muy cansado de tocar casi tres horas, tres horas y media. Lo podía hacer porque era veinteañero, no ahora (Risas). No sería posible, no me gusta mucho, creo que no es una cosa muy buena, porque es muy difícil para mí concentrarme por un show y después hacer otro al tiro. Es más difícil para mi cabeza que para mi cuerpo (Risas). No me gusta, lo hice una vez solamente y nunca más. Hubo otras ocasiones cuando tocamos en festivales, y cuando era posible y eran de más de un día, pedí a los promotores hacer shows en diferentes días, y así fue, porque es mejor para todos.

•En aquellos años, el power metal italiano era muy popular en el mundo, incluyendo Chile. ¿Qué tan diferente ves la escena actual del género?
-Mira, no sé, porque, cuando empezamos el '98, con “Return to Heaven Denied”, todavía no estaba la palabra power metal. Cuando salió, no tenía ninguna idea de lo power metal podría ser, porque Metal Blade estaba presentando el álbum como melodic speed metal, que es algo que yo creo ahora que nadie sabría que es. Y unos meses antes de que saliera “Return…”, tenían esa palabra nueva, power metal, y fue lanzado con ese nombre. Después, yo creo que tuvimos unos cuatro, cinco o seis, no sé… años de bandas y álbumes increíbles, y como casi siempre pasa, después se bajó un poco en la calidad, no de número, pero sí en calidad. Y ahora parece que otra vez algo está subiendo, fuerte, y todavía son siempre las mismas bandas (Risas). Así que, no sé, podría ser que hay una generación de músicos que así entendieron la manera de tocar heavy metal, porque para mí todo es heavy metal. La verdad es que nunca me gustó el término power metal, porque es todo y nada. En el power metal tienes bandas como Hammerfall y Labyrinth, que yo creo que son bandas muy distintas. Yo prefiero llamar siempre eso como heavy metal, es una manera de tocar heavy metal y podría ser que tuvimos una generación de músicos que interpretaron el heavy metal de esa manera.

•Hace unos pocos meses, Rafael Bittencourt de Angra me comentó en una entrevista para Rockaxis que consideraba que los fans del género están volviéndose más viejos y los más jóvenes no van a los shows. ¿Estás de acuerdo?
-Sí, seguramente es así, pero yo creo que no es un problema solamente del metal, yo creo que es de la música en general, si no tomamos en cuenta bandas grandes como Metallica, que hoy en día las llamo bandas de Hollywood (Risas). Para mi esas bandas ya son totalmente grandes que ya no se va a disfrutar un show de una banda, vamos a ver un espectáculo, es como Hollywood. Yo creo que todas las otras bandas bajaron su público. Es un efecto de lo que pasa hoy día con internet. Estamos completamente llenos de videos en YouTube y Facebook que nos estamos convirtiendo en una generación virtual. Y esta nueva generación, quienes tienen ahora 20 años, crecieron con internet. Están todo el día con el celular y frente al computador. Creo que es normal, no es algo malo, pero si es malo para nosotros, porque tenemos otra edad y estamos acostumbrados a hacer las cosas de otra manera. No sé, de verdad no creo que sea tan simple como dijo, que haya menos público y bajaron los shows. No sé si es verdad. Seguramente cambiaron las cosas.

•En este próximo show aquí en Chile, tocarán completo “Return to Heaven Denied”. ¿Cuál es la importancia de aquel trabajo?
-Oh. Bueno, es siempre muy difícil hablar de un álbum que es tan importante para todos los que lo escucharon (Risas). Porque, ¿cómo puedo decir algo que no sea bueno? Ese álbum me cambió la vida. Me dio la oportunidad de tocar alrededor del mundo, de hacer música. Y yo creo que todo lo que hicimos en esos 20 años, lo hicimos por “Return to Heaven Denied”. Estoy muy agradecido de lo que hice, y a veces no entiendo qué hice realmente. En mi opinión, hice varios álbumes más, y hay varios que me gustan incluso más que este. No significa que no me guste, quiero decir, para la gente, los fans, este es el álbum. Es algo especial que pasa, y nadie sabe realmente por qué pasa realmente. Estoy muy agradecido de haber sido una de esas personas con suerte que tuvo la oportunidad de hacer al menos uno de esos álbumes que perdurarán, pero no sé por qué realmente, pero, ¡wow! Estoy feliz, eso es lo que puedo decir.

•¿Cuál crees que es la principal diferencia entre el primer álbum de Labyrinth, “No Limits”, y el más reciente a la fecha “Architecture of a God”?
-Bueno, la edad (Risas). Ahora estamos más viejitos, y en “No Limits” estábamos demasiado jóvenes. Fue el primer álbum que todos grabamos. Lo grabamos estando solos, teníamos apenas 20 años, sin ninguna experiencia, era nuestra primera vez en el estudio y todo lo hicimos solos. Pasamos todo el tiempo apretando botones que no sabíamos para que eran (Risas). Por supuesto, para mí es gracioso comparar, porque lo mismo hicimos ahora con “Architecture”. Es un álbum que produjimos solos, pero la mezcla la hizo Simone Mularoni, que es un muy buen amigo nuestro y un ingeniero de sonido muy profesional, pero puedo decir que “Architecture of a God” es, como decía, un álbum que produjimos por nuestra cuenta, pero suena completamente distinto gracias a dios, porque pasaron 20 años y tenemos más experiencia, creo y espero, como músicos y como productores. Me encanta, no es un secreto que todos amamos este álbum. Para mí, es uno de esos que será recordado en los próximos años.

•En 2007 te presentaste aquí con Vision Divine, y tuvieron unos problemas antes del show. ¿Qué fue lo que pasó ese día?
-Algo muy divertido. El problema que tuvimos fue muy simple: se perdió el bajista (Risas). No recuerdo más, creo que lo dije antes de empezar el show. Creo que dije algo así como “el hueón del bajista se perdió” (Risas). Pasó algo simple, mira, es muy fácil de explicar. El show se movió de un lugar a otro. El bajista se fue del hotel porque tenía un problema, y cuando llegó de vuelta, tomó un taxi, le mostró un mail, y era el que indicaba el primer lugar. Y cuando llegó, no había nada. No era como ahora. En el 2007 ya había celulares, pero no era tan fácil conectarse y hablar al tiro. Costó un poco más de tiempo para llegar de vuelta al lugar donde de verdad estábamos tocando. Lo que pasó fue que Michele (Luppi, vocalista de la banda en aquel año) tomó el bajo porque el público se estaba enojando, porque pensaban que el show no iba. Fue algo muy grande y muy divertido.

•Y dos años después, la visita de Vision Divine se canceló. ¿Qué pasó con eso?
-Oh, pasó lo que desafortunadamente pasa muchas veces. El promotor desapareció (Risas). Yo viví en Chile, conozco Sudamérica. Sé cómo son las cosas y lo que puede pasar. Antes de empezar una gira, voy a averiguar que todo sea perfecto, y vi que algo no estaba perfecto. Vi que el promotor no me contestaba, no tenía confirmación de hoteles. Antes de tomar los vuelos, necesito saber los correos de los hoteles, el número telefónico, y no tenía nada. Fue una lástima y tuvimos que cancelar.

•Entonces, ¿podremos ver en vivo en Chile a Vision Divine otra vez en el futuro próximo?
-Podría ser. Como probablemente saben, Fabio se fue ahora, así que tuvimos que arreglar las cosas. Esta mañana terminé de grabar una nueva canción, en agosto o septiembre tendremos un nuevo video y mostraremos la nueva formación, así que yo creo que es posible que volvamos a tocar con Vision Divine. Con ellos tocamos más veces en Sudamérica que con Labyrinth, tenemos un público más grande, más estable. Y si tenemos la posibilidad de hacer algo confiable (Risas), seguramente vamos a tocar en Chile, que para nosotros es el público número uno siempre.

•¿Y que nos puedes adelantar de esta próxima formación?
-Nada, no puedo adelantar nada. Seguramente la novedad, que ya no es novedad, es que Mike Terrana será el baterista, así que va a destruir la batería con nosotros. Estamos trabajando con tres vocalistas, en estas semanas que vienen, vamos a elegir no al mejor como voz, porque los tres que tenemos son muy buenos, y la voz no es un problema. Vamos a elegir al que calce mejor con nosotros como persona, y tengo confianza de que saldrá algo interesante.

•El año 2011, Iron Maiden eligió a Labyrinth para tocar con ellos en un show en Italia. ¿Qué significó aquello para ti como músico y para la banda?
-Uff, fue increíble, porque nosotros no decidimos nada. Tuvimos esa llamada y nos dicen que Iron Maiden eligió a la banda para tocar con ellos, y no era un festival, fue un show solamente de Iron Maiden y Labyrinth. Fue algo increíble. Tocamos en frente de 20 mil personas. Y lo más increíble fue tocar con los músicos de Iron Maiden alrededor del escenario, estando como fans. Y cuando terminamos, porque como tocamos con ellos, teníamos una hora para tocar, así que hicimos cerca de 55 minutos porque no queríamos hacer nada mal con Iron Maiden, y cuando terminamos y estábamos listos para salir del escenario, Nicko McBrain se nos acercó y nos dijo “¿Ya pararon? ¿Por qué pararon?” yo dije “porque tocamos 55 minutos y eso es todo”. Él nos dijo “No, una más por favor. Toquen una más”. Así que volvimos y tocamos una más. Ni siquiera habíamos salido del escenario y Nicko nos pidió tocar una más. Fue increíble. Cuando llegamos al backstage, hablamos con toda la banda, son personas muy agradables, muy amigables. No sé, son los mejores. No porque nos llamaron para ese show, sino que porque son de verdad personas muy simples. No estás hablando con rockstars, estás hablando todavía con músicos que tienen pasión, con gusto por lo que hacen y lo hacen muy divertido. Maiden son fantásticos.

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•Hace unos años, una foto tuya fue muy popular. Aparecías tocando en el ProgPower Fest con una camiseta de Colo Colo. ¿Cómo se dio ese episodio?
-Porque viví en Chile. Viví en Chile cada año desde el 2003 o 2004, me quedaba allá unos meses. Llegaba en septiembre, octubre, y me quedaba hasta enero, febrero, y me enamoré de Colo Colo. Simplemente me gusta el fútbol, y habían dos equipos muy fuertes, la Universidad de Chile y Colo Colo. Vi un partido de Colo Colo y me enamoré de lo que vi. Todos en el público estaban locos, y así es (Risas). Soy un fan de Colo Colo, pero siempre quiero decir que no se enojen los chilenos de Universidad de Chile o de los otros equipos, porque no soy chileno, soy un extranjero. Para mí, Colo Colo es una manera divertida de sentirme cercano a ese increíble y maravilloso país. También me volví loco cuando Chile ganó la Copa América. Creo que fui el único europeo que se volvió loco (Risas), porque soy gran fan de Chile. Muchas veces también he tocado con la camiseta roja de Chile, de la selección.

•Y para cerrar, ¿hay algo que quieras decir a tus fans antes del esperado regreso a Chile de Labyrinth?
-Vamos a tocar después de 18 años, así que los invito a todos para que sea una noche inolvidable. Yo creo que esperar otra vez 18 años va a ser muy difícil para nosotros, porque vamos a ser demasiado viejos (Risas), así que no se pierdan este show. Vamos a hacer que sea inolvidable.

Luciano González

 

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