Kevin Barnes: "Las redes sociales son la más grande mentira"

Entrevista en extenso con el líder de of Montreal
Kevin Barnes: "Las redes sociales son la más grande mentira"

A 20 años del nacimiento de of Montreal, Kevin Barnes edita “White Is Relic / Irrealis Mood”, un disco de títulos bicéfalos, inspirado por los extended mixes de los años 80 y la forma en que la música puede influir en el ánimo y la atmósfera. “Mucha música pop se ha vuelto desechable porque solamente tienes el estribillo y nada más importa, los versos son superfluos. Me gustan las canciones largas, impredecibles y que cambian, teniendo también algo pegajoso, algo pop. Básicamente, hice un disco que me gustaría a mí escuchar”, comenta.

Siempre cambiante, Barnes se propone nuevamente crear una aventura para el oyente. Es un trabajo hecho en mayor parte a solas y en casa, donde continúa empapando el material de sus propias vivencias, como un diario de vida. “Me pongo el desafío de sonar como una banda nueva siempre, y de no andar repitiéndome todo el tiempo una y otra vez. Este es un disco personal”, asegura al teléfono desde su hogar en Athens, Georgia, en exclusiva para Rockaxis, mientras recuerda su visita a Chile hace un par de años, y la enorme influencia que los fallecidos David Bowie y Prince tienen en su vida y actividad artística.

Kevin, ya son como 20 años desde que comenzó of Montreal, y cada álbum se sigue sintiendo como una nueva aventura para los oyentes. ¿Cómo lo haces?

Supongo que siempre he tratado de hacer algo un poco diferente con cada disco, y así me pongo el desafío de sonar como una banda nueva siempre, y de no andar repitiéndome todo el tiempo una y otra vez. Este es un disco personal. Hice casi todo por mi cuenta, y luego le mandé las mezclas a un amigo para que le añadiera vientos y bronces, cosas distintas, y también a algunas de las personas que me acompañan en la gira les pregunté si querían contribuir. Pero la mayoría la hice yo por mi cuenta.

En tu disco “Lousy With Sylvianbriar” te fuiste de Athens a San Francisco, en “Aureate Gloom” pasaste un tiempo en New York y en “Innocence Reaches” estuviste en París. ¿Dónde grabaste este disco y cómo influye viajar en tus procesos?

Lo hice todo en mi estudio en casa, en Athens, Georgia. Pero pasé un tiempo también en Atenas, en Grecia. Estuve como dos semanas ahí con mi novia, paseando, y con ella compusimos un par de cosas también, pero más que nada estuvimos empapándonos de la cultura y de todo. Muchas de las canciones son sobre ella y acerca de esta experiencia. Salir de mi lugar natal es una buena forma de sacudir un poco las cosas en un nivel personal, así que no me quedo pegado en la rutina ni nada, me fuerzo a salir de mi zona de confort y a estar más atento y consciente del ambiente y la cultura que me rodea. Cuando estoy en casa tengo la tendencia a internalizar, a quedarme en mi burbuja y a no interactuar mucho con el mundo exterior.

Siempre mencionas hechos, personas y lugares específicos en tus letras. ¿Es para ti una suerte de terapia o exorcismo de la mente escribir una canción?

Creo que así es. Cada disco es como un diario para un período de tiempo, e integro mi vida en mi arte de esa forma. Todo está profundamente conectado con mi vida personal, lo que me inspira, lo que me molesta, las cosas por las que estoy pasando y las relaciones que he tenido. Es terapéutico, porque si estoy pasando por algo complicado, escribo sobre eso y es como un exorcismo, una forma de sacarlo y de que no esté contenido ya en mi cabeza, pues ahora está en el mundo.

¿Cómo te sientes revisitando las canciones y lo que escribes en el escenario, en estos shows que son tan espectaculares y extraños a la vez?

A veces se puede sentir incómodo, si la canción es muy personal y viene de un lugar muy oscuro, puede ser raro llevarla a la gira, tocarla todas las noches y revivir esas sensaciones. Pero, supongo que las emociones tienen un tiempo de vida, y si toco una canción 30 o 40 veces, la emoción original evoluciona y se convierte en algo más comunitario, ya deja de ser personal  y se siente como hablar de condición humana en general.

Tus letras son siempre como una especie de tren del pensamiento, ¿acaso mantienes notas de los hechos que ocurren, guardas conversaciones en un diario, o algo así, al cual acudes cuando es tiempo de componer una letra?

Sí, guardo un par de ideas que podían servirme potencialmente como letras o poesía, en unos libros. Cuando escribo, los reviso y veo si algo me llama la atención, cosas que le vengan a las canciones.

¿Has tenido momentos incómodos con gente que se ha dado cuenta de que está mencionada en tus letras?

Oh, sí, definitivamente. Me he topado con gente que se ha enojado porque ando mostrando la ropa sucia y a menudo puede parecer injusto, ya que es sólo mi percepción de los eventos y no les estoy dando una oportunidad para que muestren su punto de vista. Pero puedo entender que se molesten, probablemente me pasaría igual si escribieran una canción sobre mí.

Esta vez te inspiraste también en la manipulación que hacen los medios masivos de la identidad cultural y del orden social.

Me di cuenta de que es bastante fácil desconectarse de esa máquina que trata de manipularnos e influenciarnos, ya que todo lo que tienes que hacer es desconectarte de internet. Tienes que ser escéptico y suspicaz con todo lo que leas en los medios, online, o donde sea, porque es peligroso no darse cuenta de esta máquina corporativa que funciona tras bambalinas y que intenta influenciar tus pensamientos y tu visión del mundo, jugando con tu ansiedad y tu paranoia. Me di el lujo de no ver internet, ni mi teléfono, y de simplemente leer un libro, ya que no hay forma de que el mundo corporativo te atrape ahí. Creo que es responsabilidad nuestra realmente estar por sobre eso y determinar cuánto control e influencia les permitimos tener sobre nosotros.

En tu disco anterior, dices que “mantenernos conectados nos hace estúpidos. No tener voz está subvalorado”. ¿Te refieres a que estamos entrenados para estar conectados, ya que eso es lo que necesitan las corporaciones?

Sí, totalmente. Todo el concepto de las redes sociales es la más grande mentira que se ha perpetrado por las corporaciones, para hacernos sentir que estamos conectándonos entre nosotros a un nivel real, cuando, en realidad están solamente juntándonos para poder promocionar los productos que sean, y manejar nuestra visión del mundo para hacernos más receptivos a aceptar el guion que tienen. Puede sonar a un pensamiento paranoico, pero esa es la realidad del capitalismo, está enfocado en generar dinero, ganancias y obtener más influencia y poder. Aunque sintamos que estamos más en contacto que nunca entre nosotros -en cuanto a estar accesibles para nuestros amigos, parientes o amantes- en realidad ésta es la fantasía definitiva, el sueño máximo para los gobiernos y las corporaciones, ya que tienen acceso a todos nosotros y los andamos trayendo, literalmente, en nuestros propios bolsillos durante todo el día. Les pertenecemos. Lo mejor que podemos hacer es apagar y salirnos por el mayor tiempo posible.

Respecto a eso, éste disco tiene dos títulos, y las canciones también. Me imagino que tiene que ver con no revelar algo único o definitivo acerca de su significado, ¿era esa tu intención?

Pensaba que me gustaría tener 100 títulos o más para cada canción, pero esta vez lo dejé en dos, ya que no quería ser muy molesto con eso. Pero, a menudo, en cada canción, como dices, no siempre canto sobre una sola cosa en una pura canción, un verso es sobre un tema y en el siguiente voy a otra cosa, o el coro puede estar repartido entre ambas ideas. Ponerle título a una canción puede ser engañoso, ya que se supone que el título debiera representar el espíritu de la canción, encuadrarlo, en cierta forma, para la gente. Pero a menudo es una falla ya que no puedes reducir ideas tan complejas en un título solamente, así que decidí ponerle varios títulos a las canciones y al disco también.

Ya no estás deformando las canciones tanto como lo hiciste en “Innocence Reaches” o en “Paralitic Stalks”, sino que quisiste capturar la esencia de los extended mixes de los años 80. ¿Estabas pensando en alguien en especial, o singles que te gustaban?

Sí, específicamente me gustaban algunas cosas que hizo Prince y algunos de sus contemporáneos, donde tenías la versión single de la canción pop, que era muy concisa y perfecta, y luego estaba la versión de 7 minutos que tenía más secciones y se extendía en partes que se presentaban en la versión más condensada. Estaba pensando en la forma en que la música funciona en base al tiempo y al espacio, y en cómo, si pones una canción y te pones a hacer algo como cocinar la cena o lo que sea, y la tienes de fondo, te marca el tiempo en forma interesante, porque si no la tuvieras no te darías cuenta de cómo se pasan los minutos. Y la música puede influir en tu ánimo, así que pensaba en tener canciones más largas, ya que una canción corta no impacta mucho en la atmósfera, ni en el ánimo con tres minutos y medio. Quería canciones más ambiciosas, que tomaran más tiempo y que, ojalá, impactaran a la gente en una forma más profunda. Mucha música pop se ha vuelto desechable porque solamente tienes el estribillo y nada más importa, los versos son superfluos, cuando llega el segundo verso la idea es aguantar la tensión hasta que llegue el coro de nuevo. Entonces, quería hacer música que no se tratara solamente del estribillo, que no siguiera el patrón del pop, sino que rompiera las reglas un poco, y así hacer algo como lo que logra la música sinfónica, que tiene su propia duración y no todo tiene que repetirse de forma lineal, sino que las cosas pueden expandirse y cambiar, y ser impredecibles. Porque, esa es la música que a mí me gusta escuchar, me gustan las canciones largas, impredecibles y que cambian, teniendo también algo pegajoso, algo pop. Básicamente, hice un disco que me gustara a mí escuchar.

Mientras trabajabas en el disco estuviste leyendo, entre otras cosas, la autobiografía de Mark E. Smith. ¿Cómo te impactó la noticia de su muerte?

Me molestó, porque era una de las personas más interesantes en el planeta. Pero, a la vez, vivió una vida larga y llena, y no fue algo tan trágico cómo cuando alguien se va de aquí muy pronto. Durante mucho tiempo yo supe acerca de The Fall y estaba curioso sobre ellos, pero sólo en éste último año me había interesado más en Mark E. Smith, en escuchar su música y en ver documentales, entrevistas y cosas así. Es bastante interesante que me haya puesto a indagar sobre él justo antes de que él muriera pero, no lo sé, supongo que es sólo una coincidencia.

Prince y Bowie fueron, por supuesto, muy importantes para ti, y ambos veían el proceso creativo como parte de su propia vida. ¿Qué piensas de su legado?

Ellos son, por supuesto, la influencia más grande para mí en muchos niveles, porque fueron artistas y seres humanos muy complejos. Eran muy inquietos, como yo, y estaban tratando siempre de incorporar distintos géneros e influencias en su música. Nunca se sintió como si ellos se estuvieran repitiendo, ya que siempre se convertían en una nueva creatura. Eso es muy inspirador, no sólo a un nivel artístico, sino que a un nivel personal: siempre buscar y tratar de crecer, buscar formas de evolucionar como ser humano y como un artista también. El legado de ambos y de su trabajo es tan poderoso que va a superar el paso del tiempo y continuará influyendo a la gente, siendo más vibrante y mucho más vivo que mucha gente que está físicamente viva acá.

Recientemente “Hissing Fauna…” cumplió diez años. Es un disco que has estado tocando recién en vivo. ¿Cómo lo enfrentas ahora?

Es genial que un disco que haya hecho hace 10 años se siga sintiendo relevante y la gente aún quiera escuchar las canciones y les gusten. Es algo que pasa porque la banda lleva mucho tiempo y ocasionalmente, haces algo que toca a la gente y se siente emocionante. Yo no pienso necesariamente que “Hissing Fauna” sea lo mejor que haya hecho, o que sea mejor que el resto de los discos, pero es simplemente sucede que, por la razón que sea, cultural o social, resonó con mucha gente y continúa siendo más relevante que otras cosas que he hecho. Simplemente estoy feliz de haber hecho un disco que parece importarle a la gente, y que la gente piense que es un buen disco (risas).

Tu hermano siempre ha estado trabajando en el arte de los discos. ¿Es el arte visual una influencia para tu trabajo, al momento de escribir?

Por supuesto, me gusta mucho Moebius. Creo que hay mucha gente con la que conecto de forma visual pero, en general, soy más un audiófilo, estoy más en el lado musical de las cosas. Trabajar con mi hermano es genial, porque él está más metido en el arte gráfico, él es más visual, y es algo que funciona muy bien. Es algo que hemos estado haciendo desde chicos, colaborando de esta forma, y estoy muy feliz y complacido de que continuemos trabajando juntos.

¿Y cómo crean el arte de cada disco? ¿Es algo que discuten entre los dos?

Usualmente, cuando ya falta poco para completar el álbum, le mandamos los mixes y él se sumerge en ellos por un par de semanas, en esa atmósfera y desarrolla su propio sentido de lo que piensa que se verá genial con el trabajo, y yo le muestro algunos artistas que he pensado como un punto de referencia, pero muchas veces es una sorpresa lo que él crea, es siempre algo genial porque es una representación visual de la música.

¿Cómo concibes las presentaciones en vivo para cada caso?

Cada vez es distinto, porque hay muchas influencias en juego. Hay diferentes influencias de cineastas, grupos teatrales , o cosas de distintos lugares, para cada tour. Y depende de nuestra tura, porque viajar a ciertos lugares también tiene limitaciones financieras, así que vemos cuánto dinero podemos invertir. Es algo bien D.I.Y, un trabajo de amor, vemos qué trajes y disfraces, podemos hacernos, es algo muy divertido en ese sentido. Tratamos de hacer algo que tenga una cualidad personal, algo individual.

¿Ya tienes planes para éste tour?

Sí, ya comenzamos a construir escenarios y a hacer los disfraces, estamos viendo los conceptos teatrales y las proyecciones de video. El tour no comenzará hasta mediados de marzo, pero decidimos partir un par de meses antes para no estar haciendo todo a última hora.

El tour comienza en México, ¿Hay algún significado político en ésta decisión?

No, nada realmente. Simplemente me ofrecieron el show (risas). Tan sólo me desperté una mañana y tenía un email de mi agente, diciéndome “oye, quieres tocar un show acá”, Y dije “por supuesto”. Uno nunca sabe si va a ser el último show que te ofrezcan, yo feliz de que me llamen.

A Chile viniste en 2012. ¿Crees que hay posibilidades de verlos en vivo pronto?

Ha habido un par de conversaciones acerca de hacer algo en Sudamérica este año, me encantaría. El tour que hicimos por allá fue hace mucho tiempo y el itinerario era tan loco que llegamos a Santiago y nos tuvimos que ir de inmediato, en 24 horas, así que no vimos nada del país (risas). Fue muy rápido.

Sé que fue hace mucho tiempo, pero ¿tienes algunos recuerdos de esa noche?

Recuerdo que cuando íbamos aterrizando estaba todo con neblina, y llovía así que no podíamos ver nada, y luego nos fuimos como a las 5 de la mañana, cuando ni siquiera amanecía, así que ni siquiera pudimos ver la luz del Sol (risas) pero fue un show muy entretenido y después de eso tuvimos un DJ así que tuvimos la oportunidad de tener una noche larga y extendida, pero realmente no pudimos ver más aparte del hotel, pero recuerdo que fue una experiencia muy positiva y entretenida.

Esperemos que a la próxima vez tengas más tiempo

Sí, un día extra para poder dar un par de vueltas y hacer cosas.

Nuno Veloso

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