Hágalo usted mismo: Hablan los productores de Los Tres

Carlos Necochea, Mario Breuer y Joe Blaney participaron en sus grabaciones
Hágalo usted mismo: Hablan los productores de Los Tres

En vista de los recientes acontecimientos y el complejo estado de salud de Alvaro Henríquez, nos parece pertinente darle una vuelta a aquellos formidables discos de Los Tres que hicieron historia y marcaron un antes y después en el panorama musical chileno. Quién mejor que los hombres detrás de las perillas, los eminentes Carlos Necochea, Mario Breuer y Joe Blaney, para contarnos un par de anécdotas y pintarnos un cuadro de sus placas favoritas dentro del nutritivo catálogo de la agrupación nacional.

Carlos Necochea
Productor de “Los Tres” (Alerce, 1991)

Tengo la impresión de que el primer disco es, para mi gusto, uno de los más completos. Normalmente pasa eso con los artistas, el primer disco viene a ser como el gran trabajo acumulado. Yo recibí un demo de Angel. Con su padre, éramos como hermanos, así que lo conocía desde chico, y me dijo, "mira, tenemos un grupo, se llama Los Tres, y te quiero mostrar un demo". Por supuesto que me interesó inmediatamente, porque sentí que eran punta de lanza de lo que había que empezar a trabajar para adelante, que la evolución musical obligaba a que ya empezáramos a tomar nota.

Una vez que el disco fue un éxito, las multinacionales empezaron a fijarse en ellos, y pedían comprar el contrato de Alerce. Se me acercó Angel y Henríquez, y me dijeron, "queremos crecer mucho más". Yo les dije, "mira, Alerce no tiene ninguna posibilidad". Hicimos tres videos en un esfuerzo tremendo con Germán Bobe, en un esfuerzo -creo que fue el primer video que hizo Alerce- porque no teníamos las condiciones económicas, ni la distribución internacional para levantar un grupo como ese, y por supuesto, casi inmediatamente, como lo hice con Sexual Democracia, con Tito Fernández y mucha gente, le regalé el contrato a la CBS, para que produjera internacionalmente el disco. Pero fue porque Alerce funcionaba así. Si veíamos que tenía un tremendo potencial y no teníamos la capacidad de moverlo, le dábamos el espacio para que lo hicieran en otra parte. Eso hice con Los Tres, completamente. Al ver la proyección de la banda, sentí una felicidad tremenda, imagínate. Teníamos un sello de música para mover y rescatar la cultura, no para ganar plata. Para mi era una alegría tremenda que les fuera bien, y ellos siempre me lo agradecieron y hemos sido amigos hasta el día de hoy, a pesar de las diferencias entre ellos, y todo. Pero, además, yo sabía que iba a pasar eso.

‘Flores secas’, ‘La primera vez’, ‘Un amor violento’, ‘He barrido el sol’, eran temazos que iban sumando puro éxito no más. No soy mucho de elegir, pero diría que la obra de los Tres es una obra hermosa técnica y artísticamente, con los altos y bajos que tiene la hermosura. En general, me sorprendieron prácticamente todas las canciones, pero ‘La primera vez’ es una canción que, sobre todo por su onda musicalmente establecida como un bolero rock, es una cosa muy rara, muy especial, muy bailable y me llamó mucho la atención. Ellos estuvieron en un momento oportuno para hacer un quiebre dentro del movimiento musical chileno. Fueron capaces de, con un lenguaje directo, sencillo, simple, pero con una musicalidad rockabilly, muy de afuera, muy internacional, posicionar y darle un nuevo sonido a los grupos chilenos. Ya venían Los Prisioneros, haciendo cosas más básicas desde el punto de vista musical, pero Los Tres fueron bastante más técnicos, diría yo, y el gran aporte de ellos es crear toda una columna, una línea musical interesante.

Mario Breuer
Productor de “Se remata el siglo” (Sony, 1993) y “La espada & la pared” (Sony, 1995)

Todos los discos tienen temas que a mí me gustan mucho. La verdad es que cuando los conocí por primera vez me sorprendieron porque producían una alquimia que quedaba muy bien. Álvaro Henríquez, para mí, es un compositor que está entre los cinco o tres mejores de música popular latinoamericana. En mi primer encuentro, para “Se remata el siglo”, decidí hacer unos temas que los grabamos en la OZ, en Bellavista y el año pasado me pasó, viajando en un auto por Santiago, que ‘No sabes qué desperdicio tengo en el alma’, la escuché en el auto y sonaba increíble. Me di cuenta que tuvimos una química muy buena en ese disco.

Del siguiente, “La espada & la pared”, la química estuvo bien con todo el grupo, pero no tanto con Álvaro. Trabajando con los mismos preceptos y conceptos, aplicados con la intención de hacer algo diferente, pero con los mismos criterios artísticos, empezamos a tener diferencias que no ocurrían con el resto de la banda. Pero, musicalmente, hay temas como ‘Déjate caer’, que a mí me parece la canción más bella del cancionero contemporáneo latinoamericano, es increíble. Cuando a mí me toca trabajar con alguien con el talento de estos cuatro, dejo hablar mucho al artista. Ellos me pasaron unos demos de unos temas que íbamos a grabar, y hablamos de cómo se imaginaban el sonido. Mi trabajo fue plasmar la música, el sonido y saber elegir los elementos, dónde grabar y dónde mezclarlo, y me parece que funcionó muy bien, aunque sé que Álvaro no quedó muy contento. Capaz que él tenga razón, pero el disco está considerado, quizás, entre los 10 mejores discos de rock latinoamericano, y el disco vendió muchísimo. He recibido felicitaciones, galardones por ese disco y estoy cómodo y contento.

“La espada & la pared” es uno de los discos que está entre las primeras fotos en mi página web, y lo atesoro porque me gusta mucho. A pesar de los dichos de Álvaro, a mí me sigue pareciendo increíble y estoy muy orgulloso. Pero, también, lo estoy de “Se remata el siglo”, que es un disco que no está tan bien mirado y me parece que muestra una época y un sonido, una estética que estaba muy bien y marcaba una diferencia importante.

Joe Blaney
Mezcla de “MTV Unplugged” (Sony, 1996) y productor de “Fome” (Sony, 1997), “La sangre en el cuerpo” (1999), “Hágalo usted mismo” (Sony, 2006) y “Coliumo” (Sony, 2010).

No hay duda de que “Fome” es el que sobresale de entre los cuatro discos de estudio que grabé con ellos. Es el mejor, y hay probablemente muchas razones para eso. Es un momento en la carrera de la banda donde estaban dándose cuenta del enfoque más artístico en su forma de componer y además atentos a distintos tipos de música. Hay muchas influencias que pueden escucharse en el disco, hay canciones bien hard rock, como ‘Libreta’, ‘Antes’, o ‘Bolsa de mareo’ -con ese solo de guitarra- cosas muy coloridas y pop, cosas más acústicas, como ‘Me arrendé’ -creo que el sonido de esa canción es único, es grandioso-, hay algo entretenido en ‘Silencio’, en ‘Torre de Babel’, ‘Restorán’ es casi una canción punk, y están los instrumentales al comienzo y al final, encerrando el trabajo. Creo que es muy creativo, muy inspirado.

Yo había hecho el “Unplugged” y esa fue una situación algo extraña, porque no los conocía para nada entonces. Yo había hecho para Sony el “Unplugged” de Charly García y ellos me llamaron de nuevo para hacer el de Los Tres, como una semana antes de la grabación. Asumí que iba a producirlo, tal como pasó con el de Charly, pero luego hubo una confusión. Bueno, cuando ya estaba agendando viajar a Miami la gente de Sony dijo que iban a mandarme los tres discos de estudio de ellos, para familiarizarme, y pensaba que los iba a poder ir escuchando en el avión rumbo a Miami, cosa que no pasó porque los discos no me llegaron, por supuesto. En Miami fui a los ensayos, me aprendí algunas de las canciones, grabé el show, lo mezclé y cuando volví a New York una semana después de todo eso, los cedés estaban en mi buzón (risas).

Creo que nos llevamos muy bien, y en el 97, yo solía hacer que las bandas que no eran de la ciudad grabaran en un estudio residencial que estaba en las afueras, en Woodstock, porque Nueva York era muy caro en cuanto a los costos de grabación y hospedaje. El estudio era Bearsville, un lugar muy top para bandas de rock, donde R.E.M. hizo uno de sus discos más vendidos a comienzos de los noventas, Dave Matthews Band también, Blues Traveller, etc. Y obtuvimos un buen trato, creo que fueron tres semanas, tal vez once días en Bearsville y un par de días mezclando en los estudios de Sony, en Nueva York, algo así. Y el estudio tenía muchos instrumentos distintos, en esos tiempos tempranos de la internet tenían un sitio y la banda ya había planeado qué usar, pasar una guitarra por un leslie, un mellotron -que no fuimos capaces de hacer funcionar bien (risas)- pero varias cosas que estaban planeadas y ya tenían claro el material, era la mejor química que han tenido en el estudio, estaban todos en un excelente lugar. Todas las diferentes influencias se unían en la voz de Álvaro y sus composiciones, es un gran compositor y cantante, realmente de los mejores. Y creo que había una energía y una inspiración en esos días en Woodstock, ya que todo salió muy bien, la mejor forma de describirlo es que no hubo que esforzarse demasiado, ni obstáculos, pasábamos por las canciones e hice un par de sugerencias acerca de cómo tocarlas, pero, en la mayoría, en ese disco, llegaron muy preparados. Y me gusta lo colorido que es, Ángel toca una lap steel, Roberto bajo eléctrico, contrabajo y acordeón, la batería de Pancho era muy creativa, su impronta jazz se dejaba ver, y Álvaro tocó la batería en los instrumentales, era un disco salvaje, no tradicional. Creo que “Fome” es uno de los mejores álbumes que he producido.

Álvaro es tan buen compositor que hay demasiadas buenas, si piensas en los mejores momentos de los discos, pues, de “Fome”, me quedo con ‘Olor a gas’, ‘Antes’, ‘Libreta’, es difícil tener que dejar algunas fuera. ‘Jarabe para la tos’ tiene un ritmo interesante… a veces hay canciones en que me gusta apreciar cómo termina conjugándose la música, como en ‘Feria verdadera’, ‘No me falles’, ‘Camino’, ‘Bip bip’, me gusta ‘Bip bip’ (risas), ‘Me arrendé’, que la hicimos como en quince o veinte minutos, con Álvaro cantando con la guitarra solamente, pero que creo que alcanzó un nivel altísimo de expresión artística.

Por Nuno Veloso

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