Gutgrinder – La bestial profecía

Entrevista: Los caleños Gutgrinder presentan su álbum debut
Gutgrinder – La bestial profecía

Gutgrinder nació en 2011 en Cali con el ideal de crear música potente en la que se mezclan distintos géneros como el death y el black metal. Acompañados por una temática explícita de sus letras, David Medina en el bajo y la voz, Luis Cuartas en la guitarra y Saúl Muriel en batería conforman este asesino trío. En la línea nos atendió Luis Cuartas para conocer los detalles de "A Prophecy of Sacrilege", su debut discográfico bajo el sello Hateworks. 

Háblenos del proceso de conformación de Gutgrinder.

Luis Cuartas: Con David Medina, el bajista y vocalista, habíamos compartido hace mucho tiempo; nosotros tocamos en una banda que se llamaba Cadaveria Col. Tuvimos un proceso de cinco o seis años con ellos. A su vez habíamos trabajado juntos en grupos de thrash y death metal cuando teníamos 16, 17 años. Un día decidimos hacer una banda en principio de grindcore, brutal death, donde fuéramos solo tres personas; porque acostumbrados a los problemas logísticos en una banda de cuatro o cinco personas, quisimos minimizar eso. Yo tengo un home studio, se llama Demiurge Productions. Y ahí empezamos a grabar el primer EP de Gutgrinder, “Lustland”, a finales de 2011. 

Con Saúl también nos conocíamos desde hace unos 10 años y con él ya habíamos tocado. Él tocaba en otro proyecto llamado Morten Rights; David conoció a Saúl en otro grupo que se llamaba Cargage. Así que fue como una evolución, pasar de todos esos proyectos, juntarnos para hacer el tipo de música que hacemos ahora.

¿Cómo fue el trabajo de composición de su primer álbum oficial “A Prophecy of Sacrilege”? 

L.C.: Nosotros grabamos el primer EP, y de ahí empezamos a trabajar en la composición del primer álbum, “A Prophecy of Sacrilege”. Al principio queríamos hacer brutal death metal, pero la música fue saliendo de una manera distinta debido a la influencia que tuvo en nosotros el sonido de las bandas que estábamos escuchando. A mediados de 2012 David empezó a componer; él es la mente creadora en cuanto a música en la banda. Así surgieron las canciones pero no teníamos las letras. Entonces, para nosotros el proceso más largo fue el lírico, por esa razón el álbum se nos demoró tanto tiempo en su gestación.

Mientras estábamos en el proceso de escribir las letras grabamos dos canciones que hacen parte del álbum, y las sacamos en un EP que se llamó “Morbus Santus Flagelum”; esos dos cortes salieron también en el LP, junto a dos covers que grabamos y sacamos un EP promocional. Luego seguimos desarrollando el álbum, aprovechando el hecho de que tenemos el estudio acá, y tuvimos la posibilidad de grabar sin complicaciones, sin demoras, sin preocuparnos por el dinero, ya que lo estábamos haciendo nosotros mismos.

Eso lo veo como un arma de doble filo. Porque en el momento te puedes concentrar y sacar lo máximo del producto, a diferencia de experiencias que tuvimos anteriormente en que, por cuestiones monetarias, nos tocaba como dejar de hacer cosas que queríamos hacer; o aceptar que una toma de guitarra o de batería no estaba con la calidad que queríamos. Esta vez pudimos ser mucho más meticulosos. Tener un estudio propio es mejor por ese lado, pero eso hace también que te alargues mucho en el tiempo de producción. En este caso, a pesar de los cuatro años de producción de este trabajo, consideramos que cumplió su objetivo que fue lograr el mejor sonido posible con los recursos que disponemos. 

Cuéntenos de las influencias de Gutgrinder. 

LC: Todo este proceso viene de hace unos diez años. Empezamos escuchando las bandas de death metal clásico: Deicide, Cannibal Corpse… De ellas todavía se puede encontrar influencia en el sonido básico de Gutgrinder, en la base sonora. A partir de ahí han salido unas influencias más modernas en cuanto al death metal moderno: bandas como Fleshgod Apocalypse; una banda polaca que nos gusta mucho es Lost Soul; así mismo Behemoth, Decapitated. Todas estas agrupaciones de death, e incluso de black metal como Immortal son importantes, ya que empezamos a meter un tinte un poco más oscuro dentro de nuestra música. 

Fue a partir de estas agrupaciones que pudimos ver que había forma de experimentar en cuanto a las sonoridades, en cuanto a la armonía. Porque, por ejemplo el death metal se caracteriza por tener unos acordes distintos y las armonías no son tan trabajadas, a menos que se trate de algo melódico. Queríamos meternos en ese mundo y ahí la labor de David fue la de investigar y buscar formas de meter esas sonoridades más oscuras sin perder la agresividad del death metal. Eso es Gutgrinder: la agresividad del death metal y las sonoridades oscuras del black metal de bandas como Emperor, Immortal, lo nuevo de Abbath. No somos black metal, solo hemos tomado ciertas sonoridades. 

¿Dónde se puede conseguir el disco? ¿Está disponible en plataformas?

LC: Todo el disco salió a través del sello Hateworks; una casa muy importante para el metal nacional. Me atrevería a decir que es de donde han salido los trabajos más relevantes de las bandas colombianas. Por medio de su página se puede adquirir el álbum en físico. Más adelante tendremos el disco para todas las plataformas digitales, pero en principio queríamos ocuparnos de la promoción del álbum en disco compacto. También se puede conseguir a través de nuestra página en Facebook; hemos hecho envíos a todo el país. Nosotros hacemos envíos dentro de Cali, o a través de Hateworks para el resto del país.

¿Qué planes tienen para el futuro?

LC: El 15 de julio tenemos el lanzamiento del videoclip, ‘Sacrilegus Profetiae’, el tema central del álbum. Ese día tendremos un evento aquí en Cali para hacer la presentación formal del disco. Y este año tenemos planeado hacer la socialización, hacer la gira de presentación del trabajo, ir a la mayor cantidad de ciudades y de festivales posibles. En eso creo que vamos a tomarnos de aquí hasta el otro año. A finales de 2018 esperamos tener las canciones listas para empezar a grabar un nuevo álbum de Gutgrinder. 

Entrevista: Ricardo Suescún 

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