Fernando Pava: Un hombre de radio

Entrevista a uno de los pioneros de la radio juvenil en el país
Fernando Pava: Un hombre de radio

El director de la Superestación recordó sus inicios en el FM, la primera visita de grandes artistas y a inolvidables locutores.   

Hablar sobre Fernando Pava Camelo es hacer referencia a uno de los más grandes visionarios en la radio de nuestro país. Fundador de la Superestación 88.9 a comienzos de los ochenta y empresario detrás del “Concierto de conciertos” además de la primera a visita de los Guns N’ Roses a nuestro país en 1992, este hombre ha dedicado buena parte de su vida a la radio, una pasión por la que ha trabajado durante más de tres décadas. 

¿Cómo era el contexto de las emisoras juveniles previo al surgimiento de 88.9?

Fernando Pava: El formato que empleó 88.9 en 1982 era universal. Programábamos música contemporánea basándonos en el Top 40 de la Revista Billboard ya que esa publicación simplificaba mucho lo que le gustaba a la gente. Siempre respetamos al rock porque sabíamos de la calidad de las creaciones del género, pero también teníamos presente la relevancia del pop porque es masivo y llega a muchas personas. Era complejo porque implicaba recorrer por aguas turbulentas donde existen personas de ambos estilos musicales que no toleran el género opuesto y viceversa, sin embargo, creo que salimos abantes ofreciendo un buen producto. Antes en el país teníamos una radio plana que se basaba en ciertos gustos musicales en frecuencias como La Voz de Colombia, La Voz de Bogotá, HJCK, Radio Fantasía y Radiovisión. Si nos remitimos a lo que fueron los años setenta y ochenta hubo un movimiento moderno liderado por Armando Plata Camacho, Alfonso Lizarazo y Julio Sánchez quienes hicieron varios eventos relevantes. Con la llegada de la música disco se pasmaron un poco las tendencias musicales hasta que llegaron los años ochenta con innovadores elementos. Fue la época prodigiosa de la música donde las vertientes llegaron a otros niveles con el new wave y otros estilos con los que se diversificó la música. Los sonidos de Gran Bretaña fueron muy importantes para nosotros en aquel momento ya que uno de nuestros referentes era el Top of the Pops de la BBC. En Inglaterra había una forma más profunda de explotar el pop y el rock en cambio en Estados Unidos era algo que se enfocaba más en la popularidad.

El “Concierto de conciertos” fue un hito para la escena nacional. ¿Cuál fue el papel de la Superestación en la realización del evento?

F.P.: Nuestro papel principal fue lanzar la idea. En la búsqueda de clientes para la emisora apareció Coca Cola y Felipe Santos, quien era director comercial de El Tiempo. Concretamos algunos canjes y en algún momento pensamos en un evento de esta magnitud hasta que cristalizamos la idea. Recuerdo que hicimos un concurso con los colegios que tuvo una excelente acogida en aquel entonces. Luego me puse en la tarea de conseguir las bandas que iban a hacer parte de este certamen, así que viajé a Chile y conocí a Los Prisioneros, a quienes comenzamos a programar en el 86 u 87 con ‘Muevan las industrias’, ‘¿Por qué no se van?’ y ‘El baile de los que sobran’ que fue un gran éxito. Conseguimos que Miguel Mateos y Los Toreros Muertos vinieran gracias al reconocido empresario Armin Torres. Adicional a esos artistas, Felipe insistió en que teníamos que traer grandes nombres internacionales no tan pesados para que el evento tuviese un alcance familiar. Bajo esos parámetros trajimos a Franco De Vita, José Feliciano, Giordano, Timbiriche y con ellos la cuota nacional estuvo a cargo de Compañía Ilimitada y Pasaporte. Hicimos un concurso de tapas de Coca Cola con el cual llenamos el patio de la anterior sede de la emisora. En 1988 nos dedicamos a enfocar todos nuestros esfuerzos en promocionar ese evento para que tuviera la repercusión que finalmente suscitó. En el desarrollo de este proceso fue trascendental que Felipe Santos obtuviera el apoyo de la alcaldía de Bogotá con quienes consiguió bajar algunos impuestos. En este momento la capital cumplía 450 años, así que era una coyuntura idónea.

Usted fue uno de los principales responsables de la visita que realizaron los Guns N’ Roses a nuestro país en 1992. ¿Qué recuerda de este proceso?

F.P.: Habíamos traído previamente a Samantha Fox, INXS, Quiet Riot y otros importantes grupos. Dentro del plantel de la emisora teníamos a John Jairo Ricaurte, Andrés Durán y Lucho Barrera quienes eran grades estudiosos del rock, el metal y sus diversas vertientes, así que todo esto fue influyendo para lo que se obtuvo con los gunners. Yo tenía muchas ganas de seguir trayendo artistas y continuar organizando espectáculos coincidiendo con Andrés Durán, quien me notificó que los Guns N’ Roses iban a salir de gira. Por esos días iba a asistir a un concierto de Metallica y ellos en el Orange Bowl de Los Ángeles que se realizó cerca a unos premios Grammy que iba a transmitir. Ahí comenzó a moverse el tema. Llamé a Armin Torres y me dijo que Phil Rodríguez estaba haciendo las cosas. Viajamos, hicimos un contrato, giramos un cheque que no tenía fondos y cuando regresamos Felipe Santos logró vincular a Caracol Radio y Caracol Televisión para que se metieran en el negocio. Yo no tenía el suficiente respaldo económico para sacar adelante el concierto solo. Con esos socios se pudieron concretar las cosas. Lamentablemente el fracaso económico se debió a que se canceló una fecha de las dos, cada una de ellas costaba 450 mil dólares de la época. Perdí un gran capital ahí, pero pude recuperarme afortunadamente. Hubo mucha satisfacción personal con la visita de ellos en el 92. El año pasado fui a verlos a Medellín en un concierto que disfruté mucho. Cuando ellos empezaron a tocar acá hace 25 años, yo estaba reunido en el camerino con todos los empresarios y siete abogados internacionalistas definiendo qué íbamos hacer con ese concierto.

¿Qué ventajas le brindó a la Superestación el convertirse en una emisora online?

F.P.: Ha habido un aprendizaje, un crecimiento, un “know how” y un esfuerzo que aún está por verse reconocido en el aspecto monetario. Han sido diez años de pedalear e ir viendo poco a poco la comercialización sensata del medio. La idea es purificar la radio y sacudirla de toda esa infección comercial y que se enfoque en algo que esté más a disposición de quien está escuchando. Lo que sucede acá es que la radio es industrializada. Las marcas pautan donde sea y las emisoras reciben cualquier cosa. No hay un enfoque establecido. Creo que hicimos que nuevas industrias nacieran dentro del espectáculo. 

¿Cómo ve el impacto del podcast en nuestros días?

F.P.: Siempre quise que los medios fueran así de democráticos. Creo que me quedé corto con lo que hay hoy en día. Por ejemplo, la gente tiene la oportunidad de transmitir en Facebook y otras plataformas con bastante sencillez. Ahora el público tiene la posibilidad de expresarse y eso es lo más importante. En la actualidad los medios masivos están monopolizados y guiados por los mismos periodistas. Los medios por conveniencia se vuelven poco flexibles y no son nada sanos para la libertad de expresión. Creo que todo esto los puede poner a tambalear y a repensar en cómo se pueden programar las emisoras a futuro. Estamos ceñidos a una rigidez elitista y burocrática en donde no hay oportunidades. Hoy en día hay diversos nichos que son buscados por tipos específicos de oyentes que buscan personalizar el tiempo que invierten en el entretenimiento. Hablar de programación es muy complejo porque la gente personaliza sus listas de reproducción en Youtube o Spotify. Hay una distancia con los medios masivos con los que debemos hacer fuerza para que haya independencia. 

Recientemente publicó en redes sociales imágenes relacionadas con el regreso del Zoológico. ¿Qué podemos esperar al respecto?

F.P.: Lo que vamos hacer es un recuento que va a evocar algunos archivos digitales. Actualmente nos encontramos en el proceso de selección de ese material. Es un emprendimiento sencillo, pero de mucho trabajo. Vamos a construir un Zoológico que no va a cambiar de lo que fue. Nuestra idea es volver a ver todo ese trabajo que se hizo en aquel momento y transmitirlo a través de una emisora online. Posiblemente estaremos durante dos horas recordando estos pasajes donde estuvieron Jeringa, Papuchis y demás personajes de este espacio. No puedo traer a El Capi quien tiene compromisos con RCN o a Deisa Rayo quien está vinculada a la Radio Nacional. No es un nuevo programa ni un nuevo set. Simplemente vamos a recordar lo que hicimos. Estaremos en vivo de lunes a jueves y luego publicaremos un podcast con los mejores momentos de la semana. Creo que tenemos un gran archivo que vale la pena dar a conocer.

¿Hay planes de regresar al FM?

F.P.: Somos una familia de nueve hermanos que no se pone de acuerdo por mil circunstancias. En este año se define. Estamos iniciando acciones legales. Algunos queremos hacer radio, otros no. Existen también algunos intereses y en el fondo hay un tema legal muy complejo. En todo esto que puede pasar existe la posibilidad de recibir la emisora de FM, pero es algo que está lejos de clarificarse aún.

Hugo Alejandro Bernal
Fotografías: Khristian Forero 

Originalmente publicado en el número 16 de la revista Rockaxis Colombia