Felipe Cadenasso: Entero o a pedazos

Los tesoros que oculta "Guni"
Cadenasso

«Estos son mis fragmentos», dice el músico nacional al presentar "Guni", su tercera propuesta solista que va más allá de lo musical. Sus canciones marcan sensaciones familiares y aficiones con una cercanía histórica y arqueológica. Destruir y construir.

Felipe Cadenasso es un interlocutor ejemplar. Escucha y deja escuchar. Presta mucha atención y se suma de buena gana a cualquier idea. Quien escribe tenía una imagen distinta: al frente de Matorral, el músico rara vez interactúa con la gente -rol ocupado en su mayoría por Gonzalo Planet-, con un perfil más taciturno. Por lo tanto, fue una verdadera sorpresa dar cuenta de la información que tenía en esta conversación, a raíz de "Guni", en que retoma su senda en solitario.

¿Cuál es el origen de la palabra? Cadenasso tiene dos explicaciones. «Son distintas cosas. Por un lado quería una palabra corta, que fonéticamente fuese como más alegre, por así decir. Quería más como algo onomatopéyico», explica de entrada, para luego revelar que también la vio en otra de sus pasiones, la lectura. Hojeando "Umbral", del chileno Juan Emar, encontró un personaje con ese nombre: «Es bien fantástica, como surrealista. Parte como contando algo a alguien. Y ese interlocutor es Guni, una mujer que se llama Guni». Emar -integrante del colectivo Grupo Montparnasse, de gran actividad en la década de 1920- era alguien que en sus textos se metía mucho en la reconstrucción del mundo psíquico, «Por ejemplo, cómo percibimos el tiempo».

- Da una sensación de permanente cuestionamiento.
- Me gusta esta figura, porque es un poco una analogía a como un poco veo la música. Me gusta la investigación, porque no todo lo que hago lo público. Tengo un montón de ideas que no uso pero me permitieron usar otras cosas. Y es como esta investigación de ir encontrando piedras, un montón de cosas, y de ir pillando un poco tu lenguaje. Y eso se nota a veces en las armonías. El misterio se ha desvalorizado un poco. El misterio es un motor que te invita a la búsqueda, en cualquier ámbito. Al estandarizarse tanto la música popular, carece de todo misterio. Hacerte preguntas es un motor. Por eso uno puede preguntarse como músico “¿Quién dijo que todas las canciones tienen que ser así?”, o que no puedo utilizar esto de cierta forma, o que para grabar tengo que hacerlo así. Incluso en soluciones súper funcionales, como hacer difusión.

El cuestionar e investigar es una opción bastante personal, y "Guni" obedece a esa premisa. Son canciones enmarcadas en viajes, personas y episodios. 'Marcia' está inspirada en su madre, 'Paposso' es el nombre de una localidad del norte del país al que llegó por sus inquietudes arqueológicas y que guardaba una conexión impensada. «Yo fui a Paposso, en un viaje que hice con mi pareja. Había un mini puerto donde sacaban cobre, y estaba abandonado. Y verlo así era como bien espectacular. Es un lugar donde no había nadie (...) Después me enteré que mi papá había estado en Paposso». La obra juega como una extensión de Cadenasso, situación palpable hasta en el arte, con él durmiendo en la portada, mezclada con imágenes de aquel viaje al norte. En la contraportada, él es captado en una cueva.

"Guni" es personal y una obra misteriosa. También relata transformaciones. Si en los primeros discos de Matorral incendiaba todo con su guitarra, ahora no es el instrumento principal del músico, lugar ocupado hoy por la trompeta, algo que se insinuaba en "Gabriel" (2015). «Me pasó que empecé a explorar otras cosillas armónicas y arreglos con las trompetas. Sin ser un trompetista yo puedo grabar frases. Entonces, la empecé a usar más. Y aparecieron como pequeñas secciones que suenan un poco más detectivescas, más misteriosillas. Guni se acerca más al misterio. Y cuando me refiero a eso lo hago incluso con el misterio de la música. Cuando no todo es tan dado. Por ejemplo, en 'Misty' y 'Salvaje en pie' suenan un poco más detectivescas», comenta, afirmando además que para las actuaciones en vivo para defender este disco, sólo se preocupará de cantar. «Cuando no estás tocando un instrumento te permite mayor concentración, porque igual tienes que disociar», explica.

- Eres fan acérrimo de AC/DC, pero hoy en día la guitarra ya no es un espacio que se pueda encontrar mucho en tu obra. ¿Cómo se fue dando aquello?
- Yo no soy un gran instrumentista. Uso los instrumentos para componer. Aprendí un lenguaje en la guitarra, en un minuto tocaba más rock y todo. Y por lo mismo después estaba un poco aburrido. Ya, puedo hacer un solo y la gente va a enganchar. Después, cuando estábamos haciendo un tema nuevo era como “¿la sección del solo de nuevo? Quizás la puedo arreglar de otra forma”. Ahí fui soltando la guitarra.

Sobre el escenario, Cadenasso estará acompañado por Ítalo Arauz (también compañero en Matorral), Diego Gilavert, Antonio del Favero (otro miembro de Matorral), Mowat y Rodrigo Muñoz. «Este disco tenía cosas que yo quería samplear, y que no era tan fácil. Me faltaba un integrante más», opina para justificar la presencia de Gilavert, quien también acompaña a Jirafa Ardiendo en su regreso. No puedo evitar mencionar a Bob Dylan, quien también dejó de ocupar instrumentos en los conciertos y sólo se concentra en interpretar. De inmediato, Felipe desata su aprecio por el creador de 'Like a Rolling Stone' y lo usa como ejemplo para otro de sus intereses: no quedarse en una sola fórmula cuando se trata de hacer música. «Igual, Dylan es medio camaleón. La gente asume que no lo es, pero dentro del espectro Dylan, cuando canta 'Lay Lady Lay', o cuando canta más nasal y cómo canta ahora, se puede entender. Por ejemplo, esta música de Sinatra la tocan bandas de jazz, pero no muchas bandas de folk. Y me encanta el cruce que pasó con él, porque tiene un contrabajista y todo, pero lo que harían los violines lo hace el pedal steel. Y sin gran aspaviento hizo un cruce súper bonito y volvió a cantar».

Con "Guni", Felipe Cadenasso se lanzó a las cosas que más le gustan. Es un investigador autodidacta, un estudioso incansable. Junta diversas piezas con el fin de entregar un mensaje, de reflejar sus sentimientos. «Cada uno tiene que encontrar sus tesoritos en la vida. No es que exista una respuesta para las cosas, sino que el ser adulto tiene que ver con que tú saques tus propias conclusiones del mundo. Tú tienes que investigarlo. Tú tienes que encontrar tus propias piedras preciosas. Tú tienes que armar tu colección».

Jean Parraguez
Fotos: Camila Cádiz

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