Exclusiva con Toño Corvalán

El baterista de Chancho en Piedra vuelve al Pedagógico para recordar los diez años de historia de la banda y develar secretos ocultos de los ‘Marranos más famosos del momento’.



Cuando pensé en que el mejor lugar para entrevistar al Toño Corvalán era en los parques del ex Pedagógico, hoy por hoy la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (Umce), no se me habría pasado por la mente que esos patios estaban llenos de historia para los ‘Marranos’ más famosos del momento. Mientras caminábamos por el paisaje del ‘Peda’, el baterista iba recordando sus momentos como estudiante de Bachillerato en Música y las nunca olvidadas ‘jornadas de expansión’ que se vivían al calor de enjuagues y sahumerios.

Ante que se me olvide y nos vamos entre historias y recuerdos tengo que aclarar una duda que nos asaltó cuando preparábamos la entrevista: ¿Es verdad que tu nombre es Marcelo Corvalán, igual que el “Corbata” de Carajo? Toño sonríe y aclara en el acto que ese es un estigma que quedó cuando un periodista de El Mercurio se confundió con los nombres y en una nota lo bautizó como Marcelo, el mismo nombre que el del entonces bajista de A.N.I.M.A.L. “Mi nombre verídico es Leonardo Antonio Corvalán –explica orgulloso-, “claro que en mi casa todos me dice Toño”, dice riendo ante mi desconocimiento y -a lo mejor- falta de preparación.

Luego de pasear un poco entre estudiantes, cervezas y más de algún olor “desconocido”, son varios los espaldarazos que recibe el batero con cariño y agradecimiento. Son los universitarios, quienes al reconocerlo no escatiman en elogios ante una carrera llena de éxitos. “Estar acá dando una entrevista es re loco ya que en estos patios fue donde tuve uno de mis primeros conciertos grandes con Chancho en Piedra…de hecho, el otro día encontré el video de ese show y la arquitectura del lugar no ha cambiado mucho”, recuerda sonriente y asegurando que si pusiera un escenario ahí -justo en el corazón del Campus Central- y le sumara una que otra banda universitaria, llegarían los mismos doscientos espectadores que estaban en esa oportunidad cuando armaron un show junto a Los Miserables e Inquisición.

LOS AMIGOTES DEL BARRIO

Toño nunca pensó en la fama cuando a los catorce años perseguía al cura del colegio Don Bosco de Gran Avenida para que le prestara las llaves de la salita donde estaba la batería, para poder tocar un rato. “Menos mal que nunca nos pidió que le hiciéramos un favor medio raro”, dice riendo y agrega que “cuando me senté por primera vez en la batería no cachaba una y apenas me podía coordinar, drama que no he podido superar (Risas)”.

CHANCHO2En ese colegio también conoció a los otros “Chanchos”, con los que ‘gueveaba’ en los recreos e intercambiaba música, sobre todo con Felipe. “Kvzón y Lalo siempre tuvieron la idea de formar una banda –recuerda el baterista-. “Cuando salimos del colegio, un día llegaron a mi casa porque habían echado al baterista antiguo y necesitaban tocar con alguien, así que me invitaron a participar y yo prendí al tiro. Luego, a los dos meses, se sumó Felipe y de ahí no paramos nunca más”, comenta orgulloso a más de diez años de ésta reunión que los paseó por cuanto cumpleaños de amigos y Kermesse de colegio que se organizaba. En esta época ejecutaban temas originales (como ‘Funky tu Madre’, ‘Chancho’, ‘Mala Hierba’ y ‘El Socio’, entre los más conocidos en la actualidad) y covers de bandas tan diversas como Rage Against the Machine, Red Hot Chili Peppers y Beasty Boys.

Por supuesto que Toño en la intimidad no sacaba de su walkman la música de “Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis”: Metallica, Megadeth, Slayer y Anthrax, las bandas que encausaron al batero por la senda del rock “más agresivo” y que moldearon un estilo para tocar la batería, un estilo que ha aflorado en los últimos registros de la banda, con una impronta más experimental y progresiva.

¿Cómo fue tu relación con tus viejos? ¿Te apoyaban?

“Fue chistoso, ya que, como es tradición, los grupos siempre ensayan en la casa del baterista, porque es lo más difícil de trasladar, y mi viejo siempre se burlaba y nos decía: ‘cuándo les va a ir bien con ese nombre que le pusieron al grupo, Chancho en Piedra’ y se reía…Ahora se anda mandando las partes con que fue él quien tuvo la idea de ponerle el nombre al grupo”.

FIESTAS ETERNAS Y UN CIELO FUNK

Dentro de las anécdotas de la banda, ¿qué es lo más loco te ha pedido una fan?

“Una mina que me dijo que me quería morder la guata”.

Y en cuanto a los regalos ¿qué es lo más desquiciado?

“Hace mucho que ya no nos tiran sostenes, antes tiraban más, ¿será porque las minas ya no usan?

Sin embargo, minutos después se acuerda de la pregunta y no puede dejar de mencionar que una de sus máximas preseas que le han llegado en un concierto es una polera de Exodus que le tiraron en Copiapó y que todavía usa. Es que Chile para los Chancho es la principal influencia e inspiración, y por eso son los más felices cuando pueden llevar su fiesta a los pueblos desde Arica a Punta Arenas. El contacto con la gente, y con artistas de primer nivel como Flor Motuda, Ricardo Venegas (Quilapayún) y Tommy Rey, por nombrar algunos, han hecho que la banda se centre ahora último en la investigación de las raíces de la música chilena para mezclarla con el rock. “De hecho hay muchas cosas de lo nuevo que hemos compuesto que recuerda mucho a los Jaivas, un gran referente para nosotros”, dice más serio el baterista. Pero le dura poco, porque a los minutos se acuerda de las ventajas de estar de gira, “del ‘gueveo’ constante, en donde sabís que no podís quedarte ajeno, además que siempre aprovechamos de inventar canciones o nos pasan tallas pa’l recuerdo”.

HCANCHO3Y cuando tocan en el extranjero ¿se dan los lujos de rock stars?

“Siempre que no lo carguen a la cuenta nos damos algunos lujitos… pero nos vamos con cuidado porque una vez fuimos a Perú y empezamos a pedir ceviche y pisco sours como condenados, pensando que pagaba el sello, pero cuando nos estábamos despidiendo nos pararon y tuvimos que pagar… Pero cuando se da la mano tratamos de hacer el mayor daño posible”.

¿Dónde te gustaría tocar, en un festival por ejemplo?

“Uno de los sueños sería tocar con los Chancho en el Dynamo o en alguno de los conciertos grandes de Europa. Yo creo que con la puesta en escena y el show que tenemos demás que podríamos enganchar por allá”.

¿Cómo te ha cambiado la vida viviendo la música 24 horas al día?

“En que ya no tengo tiempo pa’ otras cosas como jugar a la pelota, por ejemplo. Además que ahora tengo varios proyectos musicales, ya que aparte de Chancho está lo de Enigma y Los Socitos. Enigma es una banda de heavy metal con algunos tintes progresivos y letras con harta critica social; y Los Socitos es una banda que hicimos con Macuco, Chupete y Pablo de Los Mox!, para tocar los clásicos del thrash de los ’80 y los ‘90”.

¿Cómo sienten la pasión de los fans que los siguen con sus chanchitos por todo Chile?

“Eso es algo que todavía yo no me o puedo explicar, es algo demasiado emocionante. Por ejemplo, estar en el escenario de Viña, con tanta historia, y ver el lugar lleno de fans es inexplicable y me parece que le damos a la gente lo que les falta para vivir y ser feliz”.

La hora de recuerdos se acabó, hay que volver a la realidad y a los ensayos que sagradamente se somete con sus compañeros, una de las razones porque a diez años de su formación pueden decir con orgullo que son la banda de rock más exitosa de Chile. “La única forma es trabajar harto y sacarse la chucha –dice el baterista-. Por eso da gusto mirar para el lado y ver que hay bandas que trabajan duro para mostrar su música, como Weichafe, Los Mox!, Sinergia, que también llevan caleta de años, al igual que nosotros, y cada día van consiguiendo nuevos éxitos. Pero hay que trabajar y tomarse las cosas en serio, aparte del ‘gueveo’, porque esto tampoco es moda, ni cagando una moda dura diez años, ¿no crees?”.

Por Julio Lemus Román
Fotos: Chanchoenpiedra.cl

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