Exclusiva con Steven Wilson

Sólo han pasado dos años desde el último lanzamiento de Porcupine Tree, que, sin embargo, han parecido una eternidad para sus fans. El mejor remedio para paliar esa ansiedad no pudo venir de otra parte: “The Incident”, el nuevo disco de estudio de los ingleses, promete volver a impactar a sus admiradores y a dejar una huella profunda tanto en su historia como en la nuestra.



incidente.
(Del lat. inc?dens, -entis).
1. adj. Que sobreviene en el curso de un asunto o negocio y tiene con este algún enlace.
2. m. Disputa, riña, pelea entre dos o más personas.
3. m. Der. En un proceso, cuestión distinta de la principal, pero relacionada con esta, que se resuelve a través de un trámite especial.

Un accidente en la carretera puede ser un evento traumático para cualquiera, aun cuando solamente se es testigo. Para Steven Wilson, el principal compositor tras Porcupine Tree, este hecho no habría pasado de ser una mala coincidencia de no haber sido por los vehículos que llegaron al lugar del suceso, que llevaban consigo los signos con las palabras “police-incident”. Con eso bastó para comenzar a forjar el concepto del nuevo trabajo de los ingleses, y para crear todo un mundo alrededor del limitado significado de “incidente” que también cargaba con la liviandad con que los medios informan de aquellos eventos. Podía ser cualquier cosa.

“Tuve la sensación de que el espíritu de alguien que había muerto en el accidente había entrado en mi auto y se había sentado a mi lado –comentó Wilson- la ironía de una expresión tan fría para un evento tan sísmico me atrajo, y empecé a llevarlos a otros ‘incidentes’ informados en los medios y las noticias. Escribí sobre la evacuación de niñas adolescentes de un culto religioso en Texas, sobre una familia aterrorizando a sus vecinos, sobre un cadáver encontrado flotando en un río por unas personas que habían ido a pescar, y más. Cada tema está escrito en primera persona y trata de humanizar la cobertura de los medios”.

Pero Wilson lo llevó a otro terreno, dándole la connotación de eventos que habían marcado su vida y la de sus amigos y familia, como su primer amor, el haber perdido a una amistad de infancia, una sesión de espiritismo y seguir su sueño de hacer música. Claro que la concepción de este trabajo no se originó a partir de su experiencia en la carretera, sino de su disco solista, “Insurgentes” (2008), que le dio la libertad y la tranquilidad para componer para Porcupine Tree con una selección de sus propios y numerosos estilos. Dividido en dos discos, su nuevo álbum consta de cinco tracks, ‘The Incident’, ‘Flicker’, ‘Bonnie the Cat’, ‘Black Dahlia’ y Remember Me Lover’. Lo nuevo es que el primer track cabe en el primer cedé, en una composición que sobrepasa los 55 minutos, no hallando referente actual que se le compare.

Porcupine Tree02“The Incident” es el primer trabajo de Porcupine Tree en el que no contaron con músicos invitados (recordemos que para “Fear of a Blank Planet”, participaron Alex Lifeson de Rush y Robert Fripp de King Crimson), fue autoproducido y además fue escrito en orden correlativo, para que cada canción le permitiera crear un flujo a la siguiente. Es, en muchos sentidos, una obra arriesgada y totalmente anti comercial, lo que no sólo le ha permitido ser honestos consigo mismos, sino con toda una fanaticada que va en paulatino aumento. De todo eso y más, hablamos extensamente con Steven Wilson sobre el trasfondo de “The Incident” y el posible paso de Porcupine Tree por Chile.

“The Incident” comenzó con el accidente automovilístico que viste y la estrecha idea de la palabra “incidente”. Ahora que el disco está listo y creaste todo este concepto, ¿qué significa “incidente” para ti?

Bueno, “incidente” para mí ahora es un evento que te marca y que hace que tu vida nunca más sea la misma, o la vida de alguien nunca más sea la misma. Así que es esta idea de algo que te ocurre y que cambia las cosas para siempre. “The Incident” se transformó en una manera de decir cosas de mi propia vida, de mi propia historia, mi propio pasado, pero también de cosas que he visto en los medios, cosas que mis amigos y mi familia ha experimentado. Así que en realidad se convirtió en un concepto bien amplio por hablar de estos incidentes que han cambiado la vida.

¿Y qué significa “The Incident” como disco para Porcupine Tree?

Creo que es un disco más relajado, en el sentido de que ya hemos estado un buen tiempo tocando –este es nuestro décimo álbum de estudio- y esta vez hicimos lo que hacemos, y hacemos lo que sabemos hacer mejor, que es ser Porcupine Tree. Creo que algunas personas ya mencionaron que reconocen todos los aspectos de la historia de la banda en este registro, lo que es muy posible. En muchos aspectos, es una acumulación de todas las direcciones que Porcupine Tree ha tomado en los últimos 15 años.
 
Al parecer, el contenido de las letras de las canciones siempre comienza de un evento externo que, después, interiorizas. En este caso, ¿qué causó mayor impacto en ti, más que la estrechez de la palabra o la liviandad de los medios?

Porcupine Tree03En este caso, fue la estrechez de la palabra. Y lo entretenido es que yo ya había compuesto algo de música, sin letras, y sin tener idea de lo que quería decir en las letras. Tampoco estaba buscando un concepto fuerte, pero después tuve esa experiencia en la carretera, y lo que más me impactó fue el contraste entre este evento tan dramático y lo limitado y frío de esta expresión, “incidente”, es casi una palabra mecánica, que se usa para situaciones muy traumáticas. Y empecé a darme cuenta de cómo los medios presentaban estas situaciones tan traumáticas, y lo relacioné a cómo yo veía mi propia vida, cómo me formé, cómo ha ido cambiando mi personalidad… podemos llamar a todo esto “incidente”, puede ser cualquier cosa. Así que fue como esa calidad irónica de la palabra lo que me dejó pensando en esto.

No sólo en la última placa de Porcupine Tree sino también en tu debut como solista, estampaste críticas a la sociedad que aquí tienen una continuación. ¿Necesitas pronunciar tu descontento en tus canciones? ¿Cuál es el propósito más allá de la expresión?

No es algo de lo que yo esté muy conciente, pero pienso que cualquier persona que tenga algo de entendimiento sobre lo que está pasando en el mundo, verá que están pasando muchas cosas depresivas y negativas, que no están bien. Y creo que en ese sentido, los artistas… hay muchas clases de artistas, hay algunos que eligen hacer música alegre, feliz, que nos haga olvidar de todos los problemas que están sucediendo. Pero no soy de ese tipo, creo que soy de los que tienen que usar su arte casi como un espejo, y tengo el espejo y colecciono las imágenes que refleja lo que pasa. Y algunas de las personas que escuchan mi música, pueden reconocer su propia vida en ese espejo. Creo que una de las cosas más interesantes que tiene la música es que, muy a menudo, no sólo la música sino también el cine y la literatura, se inclinan por un lado melancólico y oscuro que tienen los efectos más positivos en el mundo, porque nos hacen entender que no estamos solos, que no somos los únicos que sentimos estas cosas. Si alguien termina con su pareja, va a haber mucha gente afuera que va a entender exactamente cómo se siente, y esa experiencia compartida nos une a todos, y es una de las razones por las que la música triste es tan bella y tan optimista. Siempre he pensado que la música triste ha tenido una gran influencia en mí. Y la música feliz es bien deprimente, porque no me dice nada con respecto a mi vida o mi experiencia.

Me pregunto si con todos estos temas oscuros tú tienes algún dejo de esperanza…

Porcupine Tree04Claro, por supuesto. Una de las cosas que la gente asume de mí es que como escribo canciones melancólicas, yo debo ser alguien melancólico. Y en realidad no lo soy. Todos tenemos un lado oscuro y uno positivo, y mi lado oscuro suele mostrarse a través de la expresión artística. Yo soy mucho más liviano y feliz como persona, por poder exorcizar esos aspectos de mi personalidad en mi música. Así que creo que mi proceso de crear música es una catarsis. Veo muchas cosas positivas y negativas en el mundo, pero, para mí, en tanto tengamos religiones organizadas, siempre tendremos problemas. El hecho que todavía haya gente que crea en esto… eso es muy problemático, y mientras aún lo vea, seguiré hablando de eso.

Escuchándote hablar sobre el concepto del disco y sobre lo de la religión organizada, me parece que piensas de una manera muy similar a Trent Reznor (Nine Inch Nails), específicamente en lo que él hizo en el disco “Year Zero”.

Sí, soy un gran fan de Trent Reznor. Creo que él tiene un pensamiento más nihilista y negativo que el mío. Pero creo que él ve los mismos problemas. Él es claramente muy anti religión. Cualquier persona que se ponga a pensar y a darle vueltas al asunto se dará cuenta que este es un gran problema en este planeta. También soy muy fan de Trent como productor, creo que él es uno de los músicos más importantes de los últimos 40 años, al menos para mí. Aunque nuestra música sea distinta, creo que definitivamente tenemos similitudes en la perspectiva que tenemos, y la posición que tenemos hacia el mundo.
 

En diversos discos de Porcupine Tree hay canciones largas que van mucho más allá de la marca de los 10 minutos. Pero acá en “The Incident”, lo llevaste a otro nivel creando un movimiento en el track homónimo que abre el disco. ¿Qué te hizo tomar esta dirección?

Creo que cada vez que llego a hacer un disco, estoy buscando algo diferente de lo que haya hecho antes, para ponerme un objetivo o una meta con un álbum en particular. Esta vez, como no tenía nada específico que escribir en las letras, comencé desafiándome a través de la música. Claro que, como dices, he escrito canciones largas anteriormente, pero la idea de tomar todo un disco para una sola pieza es mucho más difícil de lo que suena. Hacer que las cosas funcionen, que las estructuras encajen, que todo fluya y que haya un equilibrio a medida que pasa el tiempo para que la música no se torne aburrida ni desaparezca ni se diluya en su propia autoindulgencia, todos esos son riesgos que tienes que tomar cuando escribes canciones largas. Creo que me ha tomado 20 años de carrera para llegar al punto donde tengo la experiencia y la habilidad para hacer algo a esa escala. Y siempre he sido fan de esos álbumes donde sientes que es una gran pieza de música, ya sea “The Dark Side of the Moon” o “Sgt. Pepper” o “Thick as a Brick” de Jethro Tull, estos ciclos de canciones muy largas siempre me han gustado. Pero es muy difícil hacerlo, al menos si tratas que salga bien. Así que espero que la historia pruebe que este es un intento exitoso de crear discos.

¿Tiene algo que ver con no seguir las convenciones de la radio o de MTV?

Creo que estamos en un momento muy interesante, porque la radio ha perdido mucho de su poder para influir en la gente al igual que MTV, todo debido a Internet. Lo bueno de Internet es que está liberando a la música, sacándola de la idea de que tienen que ser canciones pop de tres minutos o de qué tienes que hacer para venderte en un video. Y eso no es bueno para alguien como Britney Spears, que se apoya en su imagen y en ese esquema de la canción pop, pero es grandioso para Porcupine Tree, nunca hemos sido de los de canciones de tres minutos, nunca hemos sido los de la imagen y la celebridad, siempre nos hemos concentrado en la música. ¿Y quién dice que la música tiene que ser canciones de tres minutos? No debe haber reglas, y si hay reglas, no es arte, es entretenimiento. Y yo no estoy en la parada de entretener, soy un artista, y un artista tiene que guiarse por sus propias reglas. Esa es la diferencia. Y lo bueno es que la radio ya no es influyente, es mucho menos importante. Ahora hay bandas como Porcupine Tree, como Tool, Radiohead o Sigur Ros o The Mars Volta que están haciendo discos clásicos sin importarles los singles o los videos, y creo que ese es un progreso muy importante, definitivamente.



Porcupine Tree05Una constante en los discos de Porcupine Tree es la participación de músicos invitados. Robert Fripp y Alex Lifeson estuvieron involucrados en “Fear of a Blank Planet”, ¿invitaste a algún músico para que contribuyera al álbum?

No, este es el primer disco de Porcupine Tree en diez años que no contó con la participación de músicos invitados. No lo planeamos de esa manera, pero aquellas apariciones especiales que mencionaste tampoco fueron planeadas, fueron cosas que pasaron. Por ejemplo, si a la mitad de la grabación de “The Incident” hubiera conocido a Jimmy Page o Jeff Beck en un bar y hubiera hablado con ellos y se hubieran interesado en participar en el disco, estarían en el disco, ¿sabes? Pero eso no pasó, y la última vez fue una coincidencia conocer a Alex y a Robert, porque ambos son admiradores del grupo. En esa ocasión, tampoco lo habíamos pensado, y ahora tampoco, es solo la forma en que la historia se desarrolló nada más.

El 2007, hablamos con Alex Lifeson y él nos contó que fue muy agotador tocar con ustedes…



¿en serio? OK (risas).

…pero mencionó que ustedes son un ejemplo claro de cómo deben ser hechas las cosas y de que la juventud de hoy en día sí tiene algo que decir y expresar. ¿Cómo lo conociste? ¿En un bar?

Bueno, metafóricamente en un bar, pero literalmente fue por Internet. Lo que pasó es que el dio una entrevista a una revista inglesa y la persona que lo entrevistó le preguntó qué banda moderna le gustaba, con la que sintiera como una especie de sucesor natural para Rush, y él específicamente dijo que era un gran fan de Porcupine Tree. Yo estaba leyendo la revista y estaba muy emocionado, como podrás imaginar, porque crecí escuchando a Rush, es una de mis grandes influencias. Así que saber que Alex, uno de los mejores guitarristas de la historia, está escuchando nuestra música y mis canciones, fue algo muy emocionante. Inmediatamente pensé, “tenemos que invitarlo al disco”, y estábamos empezando a grabar “Blank Planet” y me contacté con el periodista que hizo aquella entrevista para hablar con Alex. Al poco tiempo, recibí un e-mail de vuelta diciendo “sí, me encantaría tocar con ustedes”. Esa fue una experiencia increíble para mí.

Porcupine Tree06El año pasado lanzaste tu primer disco solista, “Insurgentes”. ¿Cuál fue la influencia de este álbum en “The Incident”?

Creo que hacer un disco solista es muy liberador, porque cuando hice “Insurgentes”, como era mi primer disco, no sabía qué esperar, no habían expectativas, no se sabía de qué estilo sería o si tendría canciones o instrumentales, o si sería ambient o progresivo…nadie tenía idea, ni siquiera yo, no sabía qué música iba a salir. Me sentí muy libre, porque al final escribí lo que me daban ganas de escribir. Es un álbum muy variado, hay de todo, desde ambient a baladas a indie a progresivo psicodélico, todo cabe en este registro. Y saliendo de “Insurgentes” para componer para Porcupine Tree, me sentí un poco de la misma forma. Creo que fue como te comenté al principio, todo fue muy relajado. Porcupine Tree ahora absorbió todos los estilos que ha tocado en los últimos 15 años para hacer un disco perfecto por excelencia, no perfecto, no es la palabra que quería usar, el disco definitivo de Porcupine Tree que representa todos los estilos que hemos explorado a lo largo de nuestra trayectoria. Y no creo que haya podido hacer eso sin antes haber trabajado en un disco solista, eso realmente me dio otra perspectiva, y me dio mucha tranquilidad en el momento de componer y de crear.

En “The Incident” también tomaste tu propia experiencia de renunciar a un trabajo seguro para convertirte en músico a tiempo completo. ¿Dónde estabas trabajando? Y ¿Qué te hizo seguir tu sueño de hacer música?

Bueno, estuve trabajando como cinco años en la industria de los computadores, no como programador, sino como alguien que vendía computadores, que era algo súper extraño para mí, porque yo pensaba que era un artista y tenía que aprender cómo tenía que ser un vendedor. Pero me ha servido de mucho para tener la seguridad de pararme en frente de la gente y presentarme, porque es algo muy difícil para mí, no es algo natural. Así que estuve algunos años aprendiendo cómo se hacía eso, como parte de un negocio corporativo, y me ayudó un poco más tarde en mi carrera musical. Lo que me hizo convertirme en músico fue algo de un momento en particular, porque siempre supe que quería ser músico pero también sabía que era una industria muy difícil para comenzar y que tenía que esperar el momento adecuado. Y ese momento fue el día en que me ofrecieron mi primer contrato para grabar un disco, y ese fue el día en que pude renunciar a este trabajo, porque por primera vez tenía un ingreso como músico. Hasta ese minuto, todo era muy difícil. Hay muchos que sueñan en ser músicos profesionales, pero todos tienen que salir a trabajar y a ganar plata, para que puedan vivir. Hasta el día que tuve ese contrato y pude decir que quería ser músico, aún era algo muy arriesgado, algo que me asustaba, porque pude haber terminado un año después justo donde comencé. Pero, afortunadamente, jamás me he arrepentido. Aún no (risas).

Estuviste produciendo el nuevo disco de Anathema…

No…



Lo leí en Internet…

Porcupine Tree07O sea, sí, eso era lo planeado. Ellos me pidieron producir el disco hace como un año, y yo accedí, porque considero que son una banda muy especial. Pero todavía están haciendo sus canciones, y ahora estoy muy ocupado con Porcupine Tree, y por supuesto, voy a salir de gira con Porcupine Tree. Desafortunadamente, tuve que rehusar su invitación, porque todavía están en eso y yo no tendré tiempo. Son muy lentos (risas).

Finalmente Steven… aquí en Chile hay muchos fans que están esperando ver a Porcupine Tree, ¿hay posibilidades de que vengan el próximo año?

Sí, creo que es más que posible, hay un 90% de posibilidad de que pasemos por Sudamérica el próximo año. No ha sido anunciado todavía, pero sé que hay muchos planes.

¿Podrías darnos una fecha aproximada?

Mmmm, no, no podría, tendría que hablar con nuestro manager. Todo lo que sé es que hay planes de ir para allá. Así que básicamente, revisen nuestro sitio web, y ojalá que podamos ir, estoy ansioso, porque nunca he ido y tengo muchas ganas de conocer por allá.

Bueno, muchas gracias por tu tiempo Steven. Esperamos verte el próximo año.

Ha sido un placer, no tengas dudas de que estaremos allá.
 

María de los Ángeles Cerda

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