David Cross: el violín del progresivo

El músico británico llega a Chile junto a Stick Men
David Cross

Violinista, flautista y tecladista de altura, David Cross ha sido un actor importante de la historia del mejor rock progresivo de manera constante, aunque con períodos de mayor y menor visibilidad.

Su carrera conocida, comenzó por su paso por una de las formaciones setenteras de King Crimson, exactamente, en aquel glorioso período de los álbumes editados entre 1973 y 1974: “Larks' Tongues in Aspic”, “Starless and Bible Black” y “Red”. 

Sin embargo, su trayectoria no ha parado de dar frutos desde aquellos años, por ejemplo, en la banda de jazz improvisatorio They Came From Plymouth, que integró, nada más ni nada menos, que con el destacado pianista Keith Tippett; o en proyectos diversos como Low Flying Aicraft, Radius y, en el más relevante por su longevidad y producción musical: David Cross Band.

Junto a estos últimos, no ha cesado de editar nuevo material desde su disco debut de 1989, “Memos from Purgatory”. Paralelamente, ha participado en numerosas colaboraciones, con artistas como Robert Fripp, Clearlight, Jade Warrior, el compositor y director japonés Joe Hisaishi y el vientista, ex Van der Graaf Generator, David Cross, con quien publicó este año el álbum “Another Day”.

En una nueva etapa de su extensa carrera musical, Cross se unió con Stick Men, la banda integrada por los actuales integrantes de King Crimson, el bajista, stickista, Tony Levin y el baterista Pat Mastelotto, además del intérprete de la touch guitar, Markus Reuter.

Antes de su primera actuación en Chile con esta formación bautizada Stick Men + Davis Cross, el próximo jueves 06 de septiembre a las 21 horas en el teatro Nescafé de las Artes en el Ciclo Stgo. Fusión, tuvimos la suerte de conversar con el legendario músico inglés.

¿Cómo fue que llegó a conectarse con Stick Men y cómo ha sido la experiencia de trabajar en la banda?

-Todo nació cuando me invitaron a unirme a ellos en Japón en 2015, lo que, por supuesto, acepté inmediatamente. Fue todo un privilegio para mí. Comenzamos a tocar juntos de inmediato y tras unos pocos ensayos, hicimos algunos conciertos en Tokio, que puedes escuchar en el disco en vivo “Midori”. Ha sido una experiencia maravillosa, ya que me ha permitido compartir con estos extraordinarios músicos y, aparte de volver a reinterpretar grandes clásicos de mi época en King Crimson, he podido tocar música nueva y recorrer varios lugares del mundo. Estoy muy entusiasmado de poder tocar por primera vez en Chile y visitar otros países de América del Sur como Argentina, Uruguay, Perú, Brasil y Bolivia, que también son parte de esta gira. 

Con Stick Men están tocando varias canciones de la época que usted participó en King Crimson ¿Cómo ha sido la adecuación que han hechos de aquellos clásicos de los 70?

-Bueno, es bastante parecido, porque el formato de la banda es similar, con funciones en guitarra, bajo y batería. Claro, es distinto tocar esas composiciones con distintas personas, pero en el aspecto musical es básicamente casi igual, porque son las mismas canciones. Por ejemplo, en los 70, tocábamos ‘Larks’ Tongues In Aspic Part 2’ con Robert Fripp, John Wetton y Bill Bruford, es decir, también en un formato de cuarteto, muy parecido a lo que estamos haciendo ahora con Stick Men. Cambian los instrumentistas y el sonido, pero es la misma música. En el caso de “The Talking Drum” es algo distinto, porque es una pieza en la que hay mucha improvisación.

Usted participó en una muy importante época de King Crimson, grabando discos no solamente fundamentales de la banda, sino que en general del rock progresivo. Me refiero por supuesto a “Larks' Tongues in Aspic” (1973), “Starless and Bible Black” (1974) y “Red” (1974) ¿Qué recuerdos tiene de ese período, cómo fue el proceso de grabar aquellos álbumes y cómo fue trabajar con músicos de la talla de Robert Fripp, John Wetton, Bill Bruford y Jamie Muir, entre otros?

-¿Qué te puedo decir? Fue algo fantástico. Poder trabajar con esos músicos fue, simplemente, grandioso. Al igual que ahora, con Tony Levin, Markus Reuter y Pat Mastelotto. Así que en ambos casos, ha sido para mí un gran privilegio. Participar en King Crimson con Robert, Jamie, Bill y John fue muy apasionante. Todos músicos gigantes, de quienes aprendí una enormidad en cada instante que estaba con ellos. Así que te repito, fue un inmenso lujo ser parte de una formación tan importante.

¿Qué recuerdos tiene de las actuaciones en vivo y las giras de King Crimson por aquellos años?

-Eran agotadoras, pero, por supuesto, muy excitantes e intensas. Disfruté mucho, pero también tenían su lado negativo, porque eran muy exigentes. En muchas ocasiones, solo quería que se acabara la gira para poder descansar y estar con mi familia. La diferencia con Stick Men es que el tour es más relajado y, más importante aún, es que estamos creando nuevo material mientras viajamos, lo que lo hace mucho más interesante y satisfactorio.

A principios de este año, lanzó el excelente álbum “Another Day”, con otro personaje importante de la música progresiva, como es David Jackson, ex Van der Graaf Generator ¿Cómo surgió la colaboración, cómo conoció a Jackson y se concretó el proyecto?

-Conocí a David en 2010 a través de Trey Gunn, quien nos invitó a unirnos a unos de sus proyectos para tocar en vivo. En ese contexto, conversábamos mucho en los aeropuertos y en los mismos aviones, y tuvimos una excelente conexión personal. Además, en el show de Trey, teníamos una sección en la que improvisábamos entre los dos. Tenemos mucho en común como músicos y, al poco tiempo, comenzamos a escribir nuestras propias composiciones. Así que pensamos que sería maravilloso poder grabar un álbum juntos y, aunque ambos estamos siempre muy ocupados, logramos sacar el disco. Estoy muy orgulloso del resultado y ha tenido una recepción fantástica.

¿Qué nos puede contar del álbum en colaboración con Robert Fripp “Starless Starlight”, que fue publicado en 2015?

-Fue un trabajo de soundscapes que hicimos con Robert. Fue creado a distancia, pues nunca nos sentamos en una habitación a tocar o componer juntos, me refiero, físicamente. Fue un proceso largo en el que nos íbamos enviando archivos y compartiendo ideas musicales. Tony Low, que es un viejo amigo, fue el que se encargó de definir las versiones finales de las piezas, porque había numerosas versiones, mezclas y muchísimas ideas. Así que él me ayudó a hacer un disco unitario con todo aquel material disperso que teníamos. Cuando estuvo terminado, se lo envíe a Robert. Él estuvo contento con el resultado y estuvimos de acuerdo en editarlo.  

Usted también tiene una interesante carrera como titular en su David Cross Band ¿Cuál es el enfoque musical y sonoro que usted destacaría en su trabajo más personal? Me refiero a discos como “Memos from Purgatory”, “Exiles” y el recientemente editado “Crossing the Tracks”.

-“Crossing the Tracks” es algo muy distinto a los otros trabajos que nombras. Es un disco colaborativo con otros instrumentistas y numerosas cantantes como Sonja Kraushofer, Anne-Marie Hurst, Ofra Haza, Kimberly Freeman, Marion Küchenmeister y Eva O. organizado por el sello Cleopatra Records. El último álbum que edité con David Cross Band fue “Sign of the Crow” en 2016. ¿Qué te puedo decir? David Cross Band es un proyecto muy muy importante para mí. He estado junto a ellos por un largo período de tiempo y estamos escribiendo nuevo material en este momento. Siempre es un desafío y me entusiasma mucho tocar con ellos. Nos movemos mucho en festivales de música a través de Europa, somos una unidad muy feliz que disfruta mucho presentarse en vivo y grabar. 

Finalmente, ¿qué nos puede adelantar del concierto que dará con Stick Men en Chile el próximo 06 de septiembre?

-Justamente estuve hablando con Markus acerca del programa de esta gira y será una real mixtura de material del pasado y el presente. Tocaremos piezas de Stick Men y de King Crimson de varios de sus discos, por supuesto, incluyendo temas de mi tiempo en King Crimson, pero también de épocas más recientes. El disco “Prog Noir” de Stick Men estará muy presente, que es un material que disfruto mucho tocar. Estoy realmente muy emocionado de poder interpretar en América Latina todas estas composiciones, que mezclan tan distintas épocas.

Héctor Aravena A.

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