BBS Paranoicos: Las cosas no son como ayer

El grupo nacional, cumpliendo sueños
BBS Paranoicos 1

Ilusión, descontento, apuesta y madurez. Las columnas sobre las que se sostiene “Delusional”, el nuevo trabajo del cuarteto nacional.

“Nos gustó la palabra, porque funciona bien en cualquier idioma”, dijo Carlos Kretschmer en Radio Rockaxis, meses atrás. La descripción se siente pertinente, porque “Delusional” (”delirante”, en su traducción literal a nuestro idioma) es el nombre del reciente disco de BBS Paranoicos. Que se haya adoptado para el título un lenguaje distinto al español es una estrategia vieja, en varios proyectos hispanoparlantes, pero aquí tiene un sentido completo. Describe posiblemente la escuela hardcore punk del grupo, pero uno se quedaría corto. Está lejos de ser un trabajo conceptual, aunque todos los componentes buscan un mismo puerto: canalizar el descontento de una sociedad ansiosa por eludir la realidad, una que es demasiado cruel para ser asumida. "Es creerte algo que no eres realmente y solo lo aparentas, pero te lo crees. Así es como nos llenamos de angustia, frustraciones y sueños que en algún momento se van a romper, dejándonos vacíos en esta falsa ilusión de realidad que construimos. Despertar de esto es un proceso de sanación mental. Estamos todos enfermos", nos cuenta el bajista, explicando la decisión del nombre.

Fue grabado en Estados Unidos, con otros códigos y una apuesta que hace tiempo se venía macerando al interior de BBS Paranoicos: ser el primer paso definitivo a la internacionalización. Una porción considerable de este logro está en la producción del disco, a cargo de Bill Stevenson, fundador de Descendents e inspiración absoluta para los santiaguinos. Stevenson goza de respeto y renombre en el panorama punk rock: tocó en Black Flag y All, además de figurar en los créditos de obras de Rise Against, The Casualties, NOFX, Alkaline Trio -banda de cabecera del vocalista Omar Acosta-, Hot Water Music, MxPx y muchos más. Por si acaso, también es un sobreviviente: le quitaron un tumor cerebral en el 2011, el cual había mermado su salud de manera considerable. Un contacto previo, en septiembre del 2016, se fortaleció cuando el cuarteto abrió para el debut en suelo nacional de Descendents, en un inolvidable show en el Teatro La Cúpula, en diciembre del mismo año. Durante gran parte del 2017, la banda juntó el dinero suficiente para llegar a The Blasting Room, los estudios de Bill en Colorado.

"Tienen tanto trabajo que es muy difícil lograr conseguir espacio en su agenda, además de considerar todo lo que significa llevar a la banda a Estados Unidos por varias semanas. Son muy conscientes del nombre que han creado y muy selectivos a la hora de decidir con quién trabajan. Durante el 2017, Bill nos solicitó que le fuésemos enviando las canciones y maquetas que íbamos haciendo, para ir familiarizándose con ellas y haciendo una pre producción de las mismas. También nos pidió las letras en español e inglés, de esta forma se dio una estrecha colaboración que fue modelando el resultado del álbum a través de sus opiniones y consejos", relata Kretschmer, develando el minucioso procedimiento, tanto de selección como de trabajo, que impone Stevenson. Una ética que también se complementa con una increíble bondad, tal como lo relata el cantante Omar Acosta: “Me saludó con una sonrisa y me preguntó, en español, ‘cómo estuvo el viaje, ¿Todo bien? Yo también estoy molido, toqué el viernes y sábado, y mi espalda me está matando'. Le conté que antes soportaba mucho mejor los viajes largos y me dijo que él también, que 'debe ser la edad'. Desde ahí fue todo fácil. Trabajar con tipos así de simpáticos, humildes y con un objetivo claro, no cuesta nada. Todo fue grato, un cagadero de risa, divertido, y muy profesional”.

Esta decisión le ha dado la razón a BBS Paranoicos. Al momento de esta conversación, “Delusional” se ha encumbrado cerca de las 500 mil escuchas en Spotify, un parámetro revelador. Las canciones han gustado, premiando el esfuerzo del cuarteto, y un atrevimiento que no siempre estuvo en su radar, como admite el guitarrista Pedro López: "Hace muchos años que todos los BBS no intentábamos romper nuestra manoseada zona de confort y salir de aventura. Una aventura acotada, pero no por ello menos compleja, pues nos jugábamos en gran parte el pellejo, llegando a golpear la puerta de un lugar que había sido indiscutiblemente durante años el mayor referente de lo que hacíamos, de lo que hacemos y de lo que seguiremos haciendo, aún con mayor razón. Por motivos muy diversos, este disco era especial, y la forma en que enfrentamos el desafío, también. Gracias a una planificación no vista antes en nosotros, nos propusimos una meta que abarcaba todos nuestros sueños y muchos de los temores que hablaban de nosotros mismos, con respecto a llegar desde el culo del mundo y con todos nuestros ripios e inseguridades a cuestas, a introducirnos por la ventana del baño a un sitio que desde siempre fue mágico, al lugar de donde salió gran parte de la música que nos ha influenciado a lo largo de estos 25 años de estar intentándolo".

El período entre “Cruces” y “Delusional” comprendió varios hitos para BBS Paranoicos. Llegaron a los 25 años de carrera -que si lo medimos con todas las vicisitudes experimentadas por el chileno que se dedica a la música desde la vereda independiente, fácilmente podría ser el equivalente a medio siglo-, tocaron sin cesar, viajaron al extranjero, celebraron su emblemático “Hardcore para señoritas” -reencontrándose con su vocalista original Alex Patiño- y compartieron escenario con varios de sus ídolos. Con todo ese bagaje, era inevitable la consolidación del profesionalismo. Donde otros podrían acusar la pérdida de la rabia cruda, ellos ven la natural dedicación a una de las aventuras con mayor credibilidad del rock local. Están sus conciertos, porque es uno de los grupos que mejor suena sobre un escenario, y su reciente disco deja en claro que están lejos de ablandarse.

- ¿De qué forma sienten que han progresado con respecto a "Cruces" y a su primer trabajo, tanto en lo artístico como técnico?
- Primero que nada, "Cruces" significó mucho para la banda. Fue un disco que tuvo mucho éxito y que contribuyó a hacer la banda mucho más reconocida en otros circuitos, ya que incluso fue nominado a Mejor disco de rock en los Premios Pulsar. El trabajo que se realizó con César Ascencio fue extremadamente profesional y nos dejó la vara bastante alta frente a cualquier cosa que pudiésemos hacer en el futuro. Esta fue la raíz que nos hizo pensar en plantearnos un desafío mayor, exigirnos al máximo y hacer un disco de estándares internacionales. Nunca hemos sido de conformarnos con lo que hemos hecho en nuestra carrera y dedicarnos, por ejemplo, a tocar repertorio clásico. Creemos que la banda y su sonido debe ir evolucionando, creciendo, y vimos este desafío como una oportunidad enorme de aprender, de nutrirnos directamente de la fuente que es la referencia máxima de este tipo de música a nivel mundial y, además, de trabajar en estudio con un nivel de calidad total, perfeccionando todos los aspectos posibles de interpretación, aprovechando los recursos y la experiencia que ahí existía. Creemos que el resultado es superlativo a cualquier cosa que hayamos hecho antes y sentimos que valió todos los esfuerzos.

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“¡Vamos a hacerlo, chingón!”: Las palabras de Bill Stevenson
El sentimiento de BBS Paranoicos hacia Bill Stevenson por la producción de “Delusional” es de un agradecimiento sincero y efusivo. El baterista Juan Herrera lo tiene claro: "No puedo desconocer la presión adicional que significa estar trabajando en el estudio donde se han grabado los discos de aquellas bandas que son nuestros referentes, y el alto estándar de trabajo que en este lugar se realiza, lo cual es algo absolutamente nuevo dentro de mis experiencias de grabación. Si pudiera realizar alguna comparación, esto es parecido a, para un escalador, proponerse alcanzar la cima del monte Everest y lograrlo. Pues bien, así me siento, luego de casi un año de preparación". Kretschmer asiente con una declaración definitiva: "Estamos seguros de que es el mejor disco de nuestra carrera. 'Muchas gracias por creer en una banda de tan lejos', le dije a Bill al ver el resultado del disco. 'Nosotros estamos orgullosos, chico', fue su respuesta".

Desde Estados Unidos, el aludido recordó la gran experiencia que fue para él y su equipo compartir con los nacionales, cuyo acuerdo se cerró como si fueran amigos: apretón de manos, un abrazo y un efusivo “¡Vamos a hacerlo, chingón!”. “Nos llevamos bien de inmediato y nos convertimos en una familia. Escriben canciones increíbles e hicimos un álbum muy fuerte”, comentó. La experiencia le gustó tanto, que no descarta una nueva colaboración en su búnker sonoro. “Espero que regresen el próximo año y nos permitan producir otro disco para ellos”.

Jean Parraguez

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