Asian Dub Foundation: “La música es la expresión del poder de la gente”

Conversamos con el guitarrista de la banda británica, Steve Chandra Savale
Asian Dub Foundation

La apuesta musical de Asian Dub Foundation es única en su especie. Dotados de un discurso político de intensidad y una música de gran poder evocativo y contestatario, la obra del grupo británico fundado a principios de los 90, se caracteriza por ser una inédita combinación de dub, drum and bass, reggae, rap, raggamuffin, punk y hip hop que, como el mismo Savale reconoce, ha tenido un impacto gigante en el mundo del rock.

Con 25 años de trayectoria y un catálogo variado y desafiante, la banda es conocida por sus shows explosivos, llenos de energía desbordante, en los que no solo tocan sus canciones, sino que también, por ejemplo, musicalizan documentales y películas. Todo aquello, bañado de ideas políticas y de la idea fuerza de autoexpresión, que los ha hecho viajar hacia lugares no tradicionales para una banda occidental: Marruecos, India, Cuba y las favelas de Brasil, entre otros.

La gran noticia es que la atípica agrupación debuta en Chile el próximo 10 de noviembre en el Velódromo del Estadio Nacional, en una nueva fecha del ciclo Colors Nights Lights 2018 (FESTIVAL REAGENDADO PERO SIN LA PRESENCIA DE ADB), en el que compartirán escenario con los clásicos post-punk de Nueva York Blondie y con la banda de rock alternativo inglesa, The Magic Numbers Conversamos con el guitarrista de la banda Steve Chandra Savale, sobre variados tópicos no solo musicales, sino que también sobre actualidad y sobre la visión del mundo que tiene Asian Dub Foundation. Acá la interesante conversación.

-Asian Dub Foundation es un proyecto artístico bien particular, pues fusiona elementos de distintas tradiciones musicales tanto antiguas como contemporáneas, para crear un híbrido bastante único de música actual. ¿Qué reflexión harías sobre la música o la intención musical de Asian Dub Foundation?
-Bueno, mucha música de la subcultura nace de una necesidad de expresión. Así que supongo que esa es una condición para el desarrollo de Asian Dub Foundation y de otras bandas que surgieron a principios de los 90. Somos una generación que vimos las cosas de una manera muy distinta a las anteriores y que tuvimos la necesidad de decir, sobre todo me refiero a la gente, como yo, que proviene y tiene su herencia en el sur de Asia, específicamente en India y Bangladesh. Fue algo fantástico. 

En nuestra música había mucho de rabia, pero no era una ira personal, sino que una que expresaba lo que la gente sentía y sigue sintiendo. Así que lo que hacemos es una combinación natural de música, no diría que es fusión, simplemente porque los integrantes de la banda tenían distintas experiencias musicales en sus vidas: reggae, punk rock, funk y estilos más contemporáneos como el hip hop y, especialmente, la versión temprana del drum & bass, conocida como jungle. En Asian Dub Foundation toda esta mezcla se dio de una manera natural, ya que todos teníamos edades parecidas y vivíamos en la misma situación sociopolítica. 

Así que de todo aquello, nació un sonido muy inusual e interesante, mucho más dinámico y agresivo que el que hacían muchas bandas de principios de los 90, que estaba diseñada para tocar en clubes. Asian Dub Foundation transformó y rompió con todos esos esquemas y formatos e, inesperadamente para nosotros, nos convertimos en un grupo con seguidores más del mundo rock que del drum & bass o la world music. Fue algo muy curioso.         

-Bueno, claro, aquello sin duda tiene que ver con la actitud de ustedes. Hablemos de la acción o el lado político de Asian Dun Foundation. Ustedes viajan a países como Marruecos, India, Cuba, México y Brasil a hacer sus shows y apoyar a las comunidades. ¿Cómo se hace activismo político a  través de la música?
-Pienso que todo tiene que ver con la educación, con entregarle a las personas herramientas y con empoderarlas para que se expresen. No se trata de un manifiesto político, la gente mal entiende aquello, sino que todo tiene que ver con la música y con la posibilidad de compartir ideas, tecnologías o lo que sea. La música es un poderoso método para aquello. Así que cuando vamos a Brasil, hacemos grupos de trabajo musicales en las favelas. Lo mismo que en Cuba o en cualquier parte, donde nosotros aprendemos sobre la cultura musical de cada país y sobre diversas técnicas para crear música. En cada país existen esfuerzos colectivos para hacer música, que son la expresión del poder de la gente, pero que no es político.

-¿Qué piensas de esta especie de ola de neofascismo en América, con Donald Trump en Estados Unidos, Jair Bolsonaro en Brasil y otros, que tienen discursos de odio y discriminación a las minorías y que incluso son racistas?
-No conozco de cerca la situación de Brasil… La verdad es que es una “gran” pregunta, porque no sé exactamente lo que sucede en todos los lugares del mundo. Lo que te puedo decir es que en Reino Unido y Estados Unidos hay un gran problema, cuando sensibilidades de centro izquierda se manifiestan y empiezan a ganar poder, la reacción de las derechas es muy agresiva. En general, la izquierda se preocupa de los problemas económicos de las clases trabajadoras y fueron, en gran parte, responsables del surgimiento de una enorme población privilegiada que es de clase media urbana. Paradójicamente, la derecha más extrema encuentra un asidero para expresar su rabia, justamente en aquel grupo social. Es un fenómeno complejo. La gente asocia los privilegios, sean financieros o de estilo de vida, a la izquierda. 

Entonces, la derecha populista es capaz de moverse y colonizar con sus ideas a este sector de la sociedad y llenarla con su rabia e ideas racistas y homofóbicas. Y para aquello, especialmente usan la cultura. Cuando la izquierda solo utiliza un discurso económico y se olvida de la cultura, no leen los fenómenos sociales en su totalidad y complejidad. Es ahí cuando la derecha gana, es ahí cuando estos discursos encuentran un lugar donde entrar. Cuando la derecha logra meter su agenda económica en las clases trabajadoras, estamos en el peor de los escenarios y completamente perdidos para combatir estas ideas discriminatorias. Los demócratas en Estados Unidos se convirtieron en una élite política cultural, que no pudo hacer nada en contra del ascenso de Trump, quien leyó bien este descontento económico y pudo penetrar su ideología. 

En Brasil, por lo que sé, la situación es distinta y tiene que ver con la decepción que ha causado en Partido de los Trabajadores y todo el tema constitucional, que terminó con la destitución de Dilma Rousseff. La verdad es que las personas no se dan el tiempo, para considerar todas las alternativas de manera racional o analizar las precisiones intelectuales de cada uno de los líderes. La gente ve la corrupción y reacciona ante aquello indignada y de una manera emocional, sin importar demasiado cuáles sean las ideas del que votarán. Creo que eso es lo que ha sucedido en Brasil. Aparecen estos líderes muy fuertes, que prometen cosas y que muchas personas creen en ellos. En este contexto, un número importante de la población toma su decisión de voto de manera muy rápida y sin pensar demasiado. En este escenario, es mucho más fácil para la derecha que para la izquierda ganar las elecciones.

“Encontrarse a sí mismo es lo revolucionario”

-¿Qué nos puedes contar de los documentales que presentaste, llamados “The Music of Resistance”, que muestra historias de músicos que luchan por la represión y las injusticias sociales? ¿Cómo fue la experiencia de hacer estos documentales y que significaron para ti como artista y activista social?
-La gente muchas veces mal entiende la relación de Asian Dub Foundation con la política. Siempre se trata solo de música. Nosotros creemos que si ayudas a crear un ambiente, en las que las personas puedan tener una voz expresada a través de la música, lo que estás haciendo es crear una consciencia social. No importa que sea una música de excelencia o lo que sea, porque lo importante es que sea una voz nueva, original y con la que la gente se pueda expresar. Así que si ayudas a la gente a descubrir este poder, para ellos es algo muy radical y poderoso. A las personas no les interesa hacer música política, al menos de manera consciente, sino que simplemente expresarse a sí misma. Así fue para Bob Dylan o para una banda punk en Inglaterra a fines de los 70. No están interesados en la política, sino que en cantar lo que ellos son, sus preocupaciones, alegrías y dolores. 

Encontrarse a sí mismo es lo revolucionario. Si tus líricas son políticas o radicales o lo que sea, la música no es interesante, no es buena, porque no es honesta. Entonces, de lo que se trata “The Music Of Resistance” y el motivo del por qué fue tan exitoso en algunas partes, es porque muestra a músicos de distintas partes del mundo, que viven en circunstancias difíciles y que hacen una música increíble, justamente porque responden a lo que te decía antes. Ese es para mí el espíritu del programa.

-Y en este contexto, ¿conoces algo de la cultura o de la historia de Chile?
-Sí, por supuesto, algo he leído.

-De política, de historia… ¿Has escuchado sobre Salvador Allende, del período de la UP o no sé, de la importancia de la poesía…?
-Claro que sé del 11 de septiembre, el golpe de estado y la dictadura. De hecho, tenemos una canción con Anita Tijoux.

-Ustedes llevan tocando en vivo la banda de sonido “La Haine” hace años ¿Qué nos puedes contar de este concepto de soundtracks improvisados, que es muy interesante y que también han hecho con otras obras como “The Battle of Algiers” y “THX 1138” de George Lucas?
-Es cierto que hay mucho de improvisación, pero no es así totalmente. Más bien diría que son bandas de sonidos alternativas a las originales. Es música inspirada en las películas y que sirven de soundtracks de las mismas. Es algo muy interesante de hacer, porque tomas una película, que tiene otra música original y creas tu propia respuesta a aquello, les das tu propia perspectiva. Es obvio, que muchas veces funciona, pero también, en otras ocasiones, no funciona. Es algo muy “cool”, porque debes preocuparte del tempo, del ritmo de la película, de las texturas, de los tonos, etc. y crear una nueva música que sea un aporte para las imágenes, que se complemente bien con su correlato visual. Cada vez que interpretamos las obras, los arreglos e intensidades van mutando, porque tienes que ir respondiendo a los aspectos visuales, que van cambiando tus perspectivas.

-Finalmente, ¿qué nos puedes adelantar del concierto que darán en nuestro país?
-Conocemos a un montón de personas valiosas en Chile y solo te puedo decir que estamos muy muy felices de ir para allá, compartir con la gente de tu país y tocar nuestra música para ellos. Estamos muy ansiosos de estar allá.

Ok Steve, muchas gracias por tu tiempo y reflexiones.

Sitio oficial: http://asiandubfoundation.com/site/

Héctor Aravena A.

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