Adelaida: Crecer sin etiquetas

El trío nacional analiza su futuro
Adelaida: Crecer sin etiquetas

Es jueves por la tarde. El trío Adelaida viene saliendo de La Batuta. Llegaron para hacer la prueba de sonido por el show que ofrecerán horas más tarde. Jurel Sónico comenta que se vino durmiendo desde Valparaíso, la base de acción del conjunto. Han tenido un destacado ascenso en corto tiempo: grabaron con el conocido productor estadounidense Jack Endino, tocaron en Primavera Sound de España y sumaron fechas por Europa. Ahora, siguen promocionando su disco "Paraíso", uno de los buenos trabajos nacionales que dejó el primer semestre.

Pero su crecida no se queda en números. Son inquietos musicalmente. Tienen la idea de sumar a un nuevo integrante a la banda y continuar esa evolución natural que han tenido. Ahora contemplan embarcarse en una gira por el norte y sur de Chile y en 2018 grabar un nuevo álbum. No hay detención ni pasos en falso. En entrevista con Rockaxis, Jurel, Gabriel "Lele" Holzapfel y Naty Lane repasan su experiencia en el Viejo Continente, hablan de su carrera y adelantan lo que viene.

- ¿Qué tal la experiencia de tocar en el Primavera Sound?
- Gabriel "Lele" Holzapfel: Fue alucinante en todos los sentidos posibles. Barcelona es una ciudad alucinante, demasiado llena de estímulos. En verano es una ciudad efervescente.  El contexto del festival era eso: muchas bandas increíbles y muy bien organizado.
- Jurel Sónico: Nosotros tocamos a las siete de la tarde, el día jueves, y en un comienzo dijimos: ‘qué mala tocar tan temprano’, pero al final fue todo lo contrario, porque no había ninguna otra banda tocando, en ningún otro escenario, alguna banda grande. Entonces toda la gente se empezó a acercar. Al otro día nos agregó al fan page gente de Alemania, de Canadá, que nos había conocido en ese lugar, diciendo: me encantó la música.
- Naty Lane: Encontré que el festival, la organización y todo lo que tiene que ver con el festival, era súper profesional. La manera en que se desenvolvía todo, el mismo trato con las bandas, quedamos para adentro.

- ¿Cómo evalúan la experiencia que han adquirido tocando y grabando afuera? ¿Creen que esa experiencia ha servido para definir el sonido y el carácter de la banda?
- G: Más allá de que sea una experiencia afuera… en el fondo es el recorrido, da lo mismo dónde sea. El hecho de estar tocando harto y grabando harto finalmente te va definiendo o encaminando a lo que tú más quieres. Es pulirte. Y en ese sentido ha sido un tremendo avance. Si miramos para atrás, el solo hecho de escuchar el primer disco es como ‘chuta’, se nota cómo hemos ido definiendo rutas.
- J: Aceptándonos también como nosotros somos. Al comienzo, cuando grabamos el primer disco no sabíamos tanto qué queríamos en el sonido. No lo teníamos claro y estábamos bien inseguros si deberíamos tocar así o asá o si yo debería cantar así o asá. Pero cuando grabamos el disco "Madre culebra", hicimos hartos demos antes. Ese disco nos ayudó a aceptar que en verdad somos una banda de rock.

- Pero, ¿por qué aceptarlo ahí? ¿Antes de eso qué era?
- J: No sé, era como que quizás queríamos tocar un poco más suave.

- ¿Más pop?
- J: No, no. Es que yo creo que igual somos pop. Es una especie de indie rock pop. El indie mete harto el pop y el pop quiere decir que una canción la puedes recordar. Nosotros sí nos encontramos que somos una banda también de pop. Pero en cuanto a la distorsión, lo aceptamos un poco más en ese disco, suena mucho más pesado.
- G: Esa intención de suavizar las cosas o tocar más piola no era algo estético sino más bien de composición. De asumir las canciones como son, como te piden ser. Después de ‘Madre Culebra’ fue como: ‘ya, nosotros tocamos así y no vamos a forzarnos a hacer una cosa que no nos nace’.

Es en "Madre culebra" donde la banda incluyó dos canciones producidas por Jack Endino ('Holograma', 'Adormidera'). Placa que, de alguna manera, la banda considera como un punto de inflexión en cuanto a dar con el sonido que buscaban y que además sirvió para desmarcarse de etiquetas de un determinado género. “Te pones límites si te pones una etiqueta y eso era lo que menos queríamos”, dispara Jurel.

- ¿Cómo evaluarían la carrera que han tenido hasta ahora?
- J: Ha sido corta y todo el rato en ascenso. Humildemente lo vemos como siempre para adelante. Cuando tú trabajas harto, vas a tener siempre resultados. Y no estamos pensando tanto en eso, solamente trabajamos y sabemos que de alguna forma eso hay que hacer. Y siempre ser mejores: ensayar más, profesionalizarte más.
Finalmente, sin querer adelantar tanto, Adelaida cuenta algunas ideas sobre el siguiente paso por el estudio, contemplado para el próximo año.

- ¿Cómo vendría eso?
- G: Creo que musicalmente va a ser más rico en términos estéticos, de timbres nuevos, porque es muy probable que trabajemos con más gente.
- J: Que ingresemos otro integrante a la banda.
- G: Estamos tratando de abarcar un espectro musical más amplio. Las mismas canciones que estamos empezando a hacer como que van pidiendo otra guitarra, por ejemplo.
- J: Una capita más de sintetizador… Yo creo que de todas maneras va a ser un paso más de la banda. Nuestra idea es que cuando haces un disco nuevo se diferencia del otro.

Jurel continúa: “Tratamos de no repetir la fórmula. Tratamos de no pisarnos la cola con eso, aunque sin querer uno ya tiene un sonido y una forma de tocar que sin querer es parte de la banda. Hemos grabado algunas maquetas de canciones nuevas y están un poco más suaves. Pero también queremos hacer el contraste de tener canciones muy suaves y tener temas muy punk rocker”. “Nos hemos dado cuenta que en vivo la gente quiere huevear, quiere saltar y sentir esa efervescencia. Y nosotros también”, remata el músico.

Juan Pablo Andrews

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