Resist

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2019. Vertigo

En su séptimo disco de estudio, el combo holandés continúa con el giro a la izquierda iniciado en su disco anterior “Hydra” (2014), en un afán de mantener su música fresca y renovada. Esos giros direccionales drásticos, siempre son una delgada línea sobre la cual caminar, porque se pueden ganar algunos cuantos fans nuevos, pero también se pueden perder muchos seguidores fieles que ven estos experimentos como un atentado a la integridad artística de una banda. De hecho, cinco años después, “Resist” se ve y suena como una segunda parte del álbum anterior.

El shock es al inicio con dos temas que suenan como las bandas de Nü Metal post 2.000, por ello, y en ese contexto, no resulta extraño que el vocalista de Papa Roach Jacoby Shaddix haga una aparición en ‘The Reckoning’ con los elementos característicos de “ese” sonido: bajos sincopados, loops electrónicos y una batería cuadrada y reiterativa. Funciona mejor ‘Endless War’ que perfectamente podría ser una canción de Linkin Park cantada por Sharon den Adel. Pasado el ataque cardíaco inicial, el disco propiamente tal toma forma a partir del tercer tema donde aparece el sonido más clásico y reconocible de Within Temptation; ‘Raise Your Banners’ suena épica, grandilocuente, con todos los elementos de una banda de Metal Sinfónico, donde Anders Fridén (In Flames), aporta un coro más gutural. ‘Supernova’ otro de los singles del disco, funciona muy bien como un tema radial de excelso gancho melódico. Lo cierto es que a sus 44 años, Sharon den Adel mantiene su voz en perfectas condiciones; seductora y aterciopelada, y en esta canción reluce en toda su bella intensidad.

Hace tiempo que Within Temptation encara sus discos como una banda sonora de sus propias historias y conceptos, tienen ese tratamiento cinematográfico (la portada parece directamente sacada de una imagen de “la estrella de la muerte” de Star Wars), donde los teclados de Martijn Spierenburg juegan un papel fundamental creando todos los ambientes y climas por donde trascurre la música, caso de la etérea ‘Holy Ground’ y de la cautivante ‘In Vain’ donde el grupo se acerca sin vergüenza alguna al synth pop, pero manteniendo una base rítmica consistente, equilibrando de buena forma las partes pesadas con las melódicas. En ‘Fireflight’ aparece el tercer y último invitado del disco: el cantante Jasper Steverlinck (del grupo belga Arid), quien posee un voz muy suave y melódica, haciendo el contrapunto con la voz femenina de Sharon de similares características. Una canción bastante experimental, pero agradable de escuchar, muy climática.

En el último tercio del disco nos encontramos con ‘Mad World’ un gran tema con mucha pinta de single y que podría ser la continuación de aquel enorme himno ‘Shot In The Dark’ de su disco “The Unforgiven” (2011). ‘Mercy Mirror’ es la balada que faltaba, momento ineludible del disco cuando tienes una vocalista con el potencial de Sharon, aunque en esta ocasión quizás el tema no sea tan memorable. El cierre llega con ‘Trophy Hunter’ un medio tiempo de muy buena factura y una lírica bastante acertada. En el corolario, queda dando vuelta si la estrategia de poner los dos temas más polémicos del disco al comienzo fue acertada o no; quizás para muchos la impresión sea tan fuerte que no le den oportunidad al resto del álbum pensando que toda la placa es así; por otro lado los seguidores más acérrimos pueden saltarse esos dos tracks y disfrutar del resto sin interrupciones, como sea el séptimo disco de Within Temptation es una prueba de “resistencia” para ver que tan lejos pueden llevar la tolerancia de los fans. Espero que para el próximo disco no terminen cortando el elástico.

Cristián Pavez

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