1984

Van Halen - 1984

1984. Warner

El año en que fue editada esta placa, Van Halen ya contaba con cinco discos en el cuerpo y más de algún éxito que los había situado como una banda importantísima dentro del nuevo hard rock americano, gracias al sonido característico de la guitarra de Eddie y la capacidad vocal y todo el carisma de su vocalista, el gran David Lee Roth. Claro, esta banda formada en 1974 ya había probado el éxito con su debut homónimo de 1978 gracias a grandes canciones como 'You Really Got Me' -original de los Kinks- y 'Runnin' With The Devil', mientras que con "Van Halen II" (1979), "Woman And Children First" (1980), "Fair Warning" (1981) y "Diver Down" (1982), consolidaron su sonido y se habían convertido en súper ventas en todo el mundo; pero "1984" marcaría varios hitos importantes.

Con esta placa debían consolidar los buenos aprontes que habían mostrado en sus anteriores producciones y así lo hicieron, "1984" dio a conocer una banda mucho más madura y que por primera vez experimentaba con los sintetizadores, expandiendo las posibilidades sonoras de la agrupación. Asimismo, David Lee Roth se convertía en uno de los íconos de un rock más glamoroso y parafernálico, con sus estrafalarias vestimentas y todo el ambiente que lo rodeaba.

Por otro lado, este álbum marcó el fin de la primera y más clásica alineación de Van Halen, pues más tarde, Lee Roth era expulsado de la banda y reemplazado por Sammy Hagar. Pero vayamos a lo que nos reúne en estas líneas, el álbum "1984" y esas nueve canciones que pasaron a la historia por traernos rock and roll del bueno y que vendería más de 10 millones de copias sólo en Estados Unidos.

La placa no puede abrir de mejor forma con la intro "1984", que da el paso preciso para el comienzo de "Jump" -primer single del disco y primer número 1 de la banda- y el clásico sintetizador interpretado por Eddie. Este tema es una buena muestra del sonido de Van Halen, pues en él encontramos la perfecta base entre la batería de Alex y el bajo de Michael Anthony, junto al espectacular trabajo de Eddie, que se despacha un gran "solo". Lee Roth por su parte, destaca con su tradicional estilo medio hablado y medio cantado, para dar vida a uno de los mayores clásicos de la banda.

El track siguiente mantiene estos elementos, pues 'Panama' -tercer sencillo- es otra de las piezas de joyería creada por el cuarteto norteamericano. Quién no se sintió maravillado por el sonido que Eddie le exprimía a su guitarra, a ratos ruidosa y en otros con gran feeling y sentimiento, sobretodo cuando Lee Roth habla: "Yeah, we're runnin' a little bit hot tonight / I can barely see the road from the heat comin' off / You know what I'm sayin' Ahh, you reach down put it between my legs n' ease the seat back"... Muchas veces las palabras sobran para explicar lo que provoca una canción y más aún cuando nos trae a la memoria los mejores momentos de una banda que, sin lugar a dudas, tiene guardado su sitial dentro de los grandes del rock. Bueno, este es sólo el comienzo del álbum y de inmediato nos convencemos de su grandeza... Y cómo no, si hemos escuchado a un clásico tras otro.

Luego siguen 'Top Jimmy' y 'Drop Dead Legs', canciones que cierran el lado A de la vieja versión en cassette. La primera de ellas nos sorprende con un rock and roll matizado con partes donde los armónicos de la guitarra se superponen a la potencia de las distorsiones. Pero de todas maneras nos vuelven locos con un sonido estridente y un punteo más, en el nivel que ya veníamos escuchando... simplemente genial, porque más allá de la rapidez o la técnica que pueda tener Edward, lo importante es que te traspasa todo ese sentimiento que le saca a las seis cuerdas de su guitarra.

'Drop Dead Legs', en tanto, mantiene el tradicional ritmo de las canciones de la banda, con una voz que se funde en una gran guitarra, lo que da como resultado uno de los coros más pegajosos del álbum: "You know that you want it / I know what you need / You know that you want it / When the night is through / Will I still be lovin' you?". Luego, el cierre de la canción con un espectacular "solo" de Eddie, donde nos demuestra no sólo su feeling, sino que todo el virtuosismo y rapidez que puede alcanzar.

La placa nos sigue entregando más de lo mismo, pero no en el sentido que llegue un punto en que nos aburra, sino que por el contrario, cada vez se va metiendo más adentro de uno hasta que no puedes dejar de escucharlo. Cuando sucumbes ante el embrujo de Van Halen, difícilmente lo podrás dejar. Esto se sigue demostrando en el siguiente corte, 'Hot For Teacher' -el cuarto sencillo de la producción -, que solamente con el comienzo y esa potente intro de batería nos mantiene más despiertos que nunca. Luego, una guitarra bien rockanrollera y todo el carisma de Lee Roth en las voces, sirven para dar vida a otro de los grandes momentos de la producción... "Ow! Got it bad, Got it bad, Got it bad, I'm hot for teacher! I've got it bad, so bad I'm hot for teacher".

El séptimo track es 'I'll Wait', que fue el segundo sencillo del álbum y donde nos encontramos nuevamente con los sintetizadores en un tema más lento, pero en el cual podemos destacar la interpretación de Roth, que rebasa carisma, onda y que en calidad no se queda atrás. A continuación sigue 'Girl Gone Bad', lado B del single anterior, que de entrada te vuela la cabeza con una perfecta combinación de guitarra y batería. Esto se sigue dando a lo largo de todo el tema, con los hermanos Van Halen haciendo suya una canción llena de energía, virtuosismo y cambios de ritmo, donde Alex demuestra toda su calidad y creatividad. Mientras, Lee Roth hace lo suyo y Michael Anthony se encarga de llevar el ritmo con simpleza y efectividad, como a lo largo de todo el álbum.

El disco lo cierra 'House Of Pain', un tema más pesado y que nos muestra a la guitarra de Van Halen en todo su esplendor, echándose al hombro el peso de la canción en poco más de tres minutos de duración. Sin lugar a dudas, es el corte ideal para cerrar el álbum con harta potencia y dinamismo, entregándonos nuevos elementos para comprender esta bella obra musical, que a pesar de tener en la guitarra el denominador común, en cada momento nos aporta con toques de distinta índole y que nos mantienen cautivados con un trabajo donde lo único que importa es el rock & roll. Verdaderamente, es una de las joyas de la década del ochenta y nadie podrá prescindir de ella... Van Halen y "1984" es rock, puro y del bueno.
 
Rodrigo Carvajal

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