A Thousand Suns: World Tour 2010

A Thousand Suns: World Tour 2010
2011. Warner Bros.

No muchas bandas generan tanta discordia como Linkin Park. Alabados por algunos y odiados por muchos otros, la carrera del grupo siempre ha sabido de adhesión y rechazo. Su lanzamiento más reciente, "A Thousand Suns", no fue la excepción, pues los caminos experimentales adoptados generaron alabanzas y desprecios por igual. La nueva reedición de este álbum incluye un dvd con el concierto realizado en Madrid en noviembre de 2010, pocos días después de su presentación en nuestro país en el festival Maquinaria.

Independientemente de nuestra postura frente a la banda hay que ser justos y reconocer ciertos méritos. El espectáculo de la banda es notable; la buena escenografía y una ejecución impecable son puntos altos que se ven enormemente potenciados por la belleza escénica de La Puerta de Alcalá, lugar donde la presentación tuvo lugar. El sonido es excelente, la fotografía es atractiva, y la interacción vocal entre Mike Shinoda y Chester Bennington es impecable y no merece reparos. Adjetivos similares aplican para el resto de los músicos, quienes crean una unidad sólida y cohesiva. Otro punto a favor es la inclusión de cortes clásicos del repertorio de la banda y el notorio cuidado por los detalles en los arreglos y ensamble de cada composición.

Pero entonces ¿dónde está la falla en este dvd? Justamente en la parte más importante: las canciones. El afán experimental de "A Thousand Suns" deja mucho que desear, y aunque las ganas de innovar sean valorables, la dispersión entre electrónica, hip-hop y un pop emotivo de canciones como 'Wretches and Kings', 'Iridescent' y 'The Messenger' no convence ni basta para entusiasmar a un público europeo frío como la noche. Es más, ni el multifacetismo de canciones como 'Shadow of the Day' y 'Empty Spaces…' ni la presencia de neoclásicos como 'Papercuts', 'Faint', y 'The End' (con una excelente ejecución) logran disipar el impacto causado por adefesios como 'Waiting for the End', 'Shadow of the Day' y 'The Catalyst'. Progresiones predecibles y grandes ambiciones se diluyen en un intento por abarcar más de lo que las capacidades de la banda parecieron permitir.

Las diferencias de opinión en torno a Linkin Park continúan y este relanzamiento no escapa a la regla. Mientras que el dvd tiene algunos elementos rescatables, el producto final de este sólo complacerá a los fanáticos más acérrimos.

Álvaro Rojas

Contenido Relacionado