Theories Of Flight

Theories Of Flight

2016. Inside Out

La pregunta que siempre surge con cada nuevo disco de la banda oriunda de Hartford, Connecticut es ¿Por Qué?

¿Por qué siendo tan innovadores, inspirados y expresivos en su propuesta de Metal Progresivo, el grupo nunca pudo superar el mote de “banda de culto” para convertirse en una institución igual de grande, respetada y exitosa como los otros pioneros del estilo en Estados Unidos, como lo son Queensrÿche y Dream Theater?

Son las cosas inexplicables que a veces tiene la música, pero lo tácitamente innegable es que con “Theories Of Flight”, su disco de estudio número doce, Fates Warning se anotan con un trabajo apabullante que sí o sí estará no sólo entre las grandes obras del Metal Progresivo de este año, sino también como uno de los mejores discos editados por el grupo en toda su carrera. Los conocedores a fondo de la discografía de FW, notarán que las “Teorías de Vuelo” es lo mejor que ha lanzado el grupo desde aquel ya lejano “Inside Out” de hace veintidós años atrás, por la sencilla razón que tanto grupal como individualmente, las composiciones e interpretaciones reunidas en este disco, rayan a una altura superlativa. Los Warning nunca han sido un grupo de singles, lo suyo es plasmar álbumes unificados como un todo, donde la experiencia de escuchar un disco completo sea un ejercicio multidimensional para enriquecer los sentidos y las emociones. Desde la humana profundidad de sus letras, pasando por el soberbio arte que acompaña todo el disco en su versión “book edition”, la gran calidad de la mezcla de audio a cargo del afamado Jens Bogren en Suecia, más la suprema interpretación de una banda en estado de gracia, hacen de este trabajo un deber para cualquier degustador del Metal Progresivo.

Nadie suena como Fates Warning y sólo FW suenan como ellos, siempre distintos, siempre evolucionando, pero a la vez, con todas las señas de identidad de la banda, como esa guitarra de Jim Matheos con lo conduce todo a base de inspiración y emoción, no con un virtuosismo estéril; la gran voz de Ray Alder, que en este disco se marca su mejor interpretación vocal de los últimos veinte años; con un caudal de voz muy recuperado, con fuelle y potencia, pero también con mucha emotividad. Ni hablar de la alucinante prestancia del bajo de Joey Vera, no por nada el también bajista de los legendarios Armored Saint, fue al primero que le ofrecieron el puesto en Metallica tras la muerte de Cliff Burton; y en la batería un monstruosamente incalificable Bobby Jarzombek, cuyo trabajo no hace más que engrandecer todas las virtudes de la banda, con unos juegos de platillos y dobles bombos dentro de lo mejor que ha grabado en su ya vasta carrera. Escuchando además a Jarzombek en este disco, queda claro porque no quiso unirse a Dream Theater, porque sabía que en la banda de John Petrucci jamás hubiera encontrado la libertad creativa total que tiene en FW para componer todas sus alucinantes partes de batería. También es digno de destacar el gran aporte en algunos solos del legendario guitarrista Frank Aresti, que si bien ya no es un miembro permanente del grupo, siempre aporta con su cuota de clase y elegancia al sonido de FW.

Desde el gran y acogedor inicio limpio y cristalino de ‘From The Rooftops’ que recuerdan el soberbio período de “Parallels” (1991), hasta el final instrumental con el tema título, pasando por esas dos extensas y maravillosas suites de más de diez minutos de duración como lo son ‘The Light And Shade Of Things’ y ‘The Ghost Of Home’, junto con el gancho inmediato de ‘Seven Stars’, ‘SOS’ y ‘White Flag’, cada uno de los cincuenta y dos minutos de música repartidos en los ocho cortes que incluye el disco, hacen de esta experiencia sónica un completo placer auditivo para soñar y viajar en una montaña rusa llena de emociones.

Hay pocos discos que hagan volar tan alto hoy en día, sólo se necesitan unas cuantas “Teorías de Vuelo” y una “Advertencia del Destino” (Fates Warning). La invitación está hecha desde hace 32 años, desde que editaron ese primer trabajo “Night On Bröcken” (1984), y es de esperar que con este grandioso nuevo disco, muchos, muchísimos nuevos fans descubran lo que se han estado perdiendo todos estos años. Es lo mínimo que una banda de esta categoría se merece.

Cristián Pavez

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