Caustic Attack

terrorizer caustic

The End Records. 2018

La accidentada historia de Terrorizer ha mermado su producción discográfica sin lugar a dudas, pues siempre se ha entendido como una banda proyecto de personeros ilustres de la escena extrema, quienes de vez en cuando y siempre que los factores contextuales se den, logran plasmar una que otra producción musical, la cual parece tener mayor regularidad desde hace un tiempo. Como sea, una reestructuración 2018 de la banda siempre es valorada, más aun cuando ésta no es solo para figurar o abultar las trayectorias de quienes participan de dicho proyecto, sino que la producción resulta ser algo honesto y de una calidad sorprendente.

Como ya es costumbre, hoy la banda es conformada por una mixtura de personajes de la escena. El primer elemento que sorprende y agrada es el regreso al ruedo del veterano Pete Sandoval (quien ya fue parte de Terrorizer en sus inicios), sumado a otro maestro de la percusión como Lee Harrison de Monstrosity, que curiosamente acá asume el rol de guitarrista, el trio se conforma finalmente con Sam Molina en el bajo y voz, la nueva adquisición para este disco, ex Monstrosity por lo demás. Bajo este line up es esperable que el resultado sea algo más que destacado y vaya que es así, siendo una de las producciones 2018 mejor logradas de la música extrema, junto con recrear -en ciertos pasajes- los elementos musicales más clásicos de esta veterana agrupación.

‘Turbulence’ abre el disco con una velocidad demencial donde la impronta de Sandoval se hace patente, cambios de ritmos a los pocos segundos dan cuenta de que esta vez Terrorizer se la juega por algo más versátil en torno a su música. ‘Invasion’ continua con la tónica anterior, ambos cortes directos y potentes de no más de 2 minutos. Cortes como ‘Devastate’ abren la puerta para elucubrar ritmos más acompasados en ciertos parajes, lo que se ve más patente aun en ‘Crisis’, una canción que una vez iniciada se torna algo más groove pero no por ello carente de fuerza. La voz de Molina está muy bien lograda, con gran potencia y un tono gutural de mediana profundidad que logra empalmar a la perfección con la música.

Un disco de excelente factura, pues se nota la impronta clásica en su sonido, un grindcore/death que no llega al extremo sino que matiza sus ritmos, siendo más cercano a un Death metal acelerado con algunos toques de Thrash, elementos que hacen una producción mucho más llevadera y digerible. Terrorizer emerge como una destacada agrupación que se la juega por lo clásico y purista del estilo, destacándose dentro de un mundo donde los sonidos extremos parecen confundirse y perderse en experimentaciones poco decorosas para quienes no aceptan la innovación dentro del sub género, no obstante este “Caustic Attack” es el vivo retrato de que aún existen músicos que creen que el Death metal de la vieja escuela sigue vivo y que su esencia musical debe mantenerse inmanente.

Maximiliano Sánchez

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