Home Invasion: In Concert At The Royal Albert Hall

Steven Wilson - Home Invasion

2018. Eagle Records

Si hay algo que ha caracterizado la carrera de Steven Wilson es su increíble espectáculo en vivo. Como solista, el inglés goza de total libertad para crear los mundos que estime conveniente y así lo ha demostrado a través del tiempo, pues la estética de sus presentaciones funciona de manera armónica con lo que plantea en términos musicales. Esto ya nos quedó claro en “Get All You Deserve” (2012), primera entrega audiovisual en solitario grabada durante la gira de “Grace For Drowning” (2011), un documento siniestro, dramático y apocalíptico que encapsuló el cénit de su momento más progresivo. Seis años después el panorama es distinto, ya que “Home Invasion: In Concert At Royal Albert Hall” (2018) deja ver la faceta más accesible de un personaje con un nivel creativo envidiable que el mismo Telegraph sindica como “el músico británico más exitoso que la mayoría de la gente no ha escuchado”.

Sabemos que el hombre reniega de las etiquetas, pero es inevitable pensar en la carga emotiva que guarda el Royal Albert Hall. Instituciones del progresivo como King Crimson, Jethro Tull o Yes dejaron su marca en legendarios conciertos que han engalanado la historia del género, por lo que resulta interesante adentrarse en un registro que defiende una obra tan disruptiva como “To The Bone” (2017). En ese sentido, Wilson decide mostrar un setlist equilibrado, con su nuevo LP como columna vertebral, algunos momentos del gran álbum conceptual “Hand. Cannot. Erase” (2015) y parte de su mítica obra en Porcupine Tree, demostrando cierta fidelidad con su ADN. La elegancia arquitectónica del emblemático teatro es un perfecto telón de fondo para la intensidad de ‘Nowhere Now’, la complejidad de ‘Detonation’ y la delicadeza de ‘Song Of Unborn’, todas decoradas visualmente en tonos azules y morados. De hecho, el uso del color funciona como hilo conductor y se complementa con el excelente show multimedia que encuentra un punto alto en las visuales de ‘Song of I’. Si bien Sophie Hunger no está en el escenario, su penetrante voz grabada se une a la de Steven en ese track escurridizo y sensual que aquí adquiere otra personalidad. Quien sí participa en cuerpo y alma es Ninet Tayeb, vital en ‘Blank Tapes’, ‘People Who Eat Darkness’ y ‘Pariah’, ya que su actuación en vivo permite apreciar esos quiebres de voz que enriquecen la interpretación.

Como era de esperarse, la ejecución del resto de la banda también es sobresaliente. Craig Blundell y Alex Hutchings trabajan de manera meticulosa en batería y guitarra respectivamente, sobretodo en los momentos densos de ‘The Raven That Refused To Sing’ y ‘Home Invasion/Regret#9’. Por su parte, los viejos conocidos como Nick Beggs y Adam Holzman tampoco escatiman en pirotecnia para despachar una colosal versión de ‘Ancestral’, interpretada de manera tan fina que el oyente puede disfrutar a cabalidad sus más de 10 minutos de duración.

A pesar de lo bien que luce su catálogo solista, Wilson también deja algo para los románticos de Porcupine Tree y selecciona un puñado de canciones que encaja de manera perfecta con su trabajo más reciente. Cortes como ‘The Creator Has A Mastertape’ y ‘The Sound Of Muzak’ comparten la inmediatez de ‘The Same Asylum As Before’, pero también el músico juega al contraste tocando ‘Arriving Somewhere But Not Here’ y luego ‘Permanating’, lo cual plantea un choque llamativo entre lo progresivo y lo pop, pero también entre su pasado y su presente. De hecho, esta última se escucha más muscular y menos sintética, además, se ve reforzada con las bailarinas de bollywood que repiten la jugada del videoclip promocional. Todo un acierto para un track que desató la polémica entre sus devotos, pero que acá luce en gloria y majestad.

Con un recital grabado en la noche final de tres funciones totalmente vendidas, Steven Wilson se gradúa como una de las mentes más inquietas e innovadoras del rock mundial. En “To The Bone” (2017) decidió tomar distancia del entramado conceptual de su disco anterior para volcarse a un sonido más directo y eso se ve reflejado en este material dirigido por James Russell, en el que cada canción adquiere un tamaño descomunal. Atrás quedaron los días en tonos sepia o los personajes perturbadores del video de ‘Remainder the Black Dog’, hoy el ex Porcupine Tree se muestra luminoso, con una paleta multicolor tan amplia que puede jugar en distintos terrenos sin que esto afecte el resultado. “Home Invasion: In Concert At The Royal Albert Hall” es una pieza imprescindible no solo para el fanático que aceptó y abrazó el cambio de piel, también para todo aquel que quiera disfrutar de una experiencia que lleva lo visual y lo musical al siguiente nivel. Por lo pronto, este es el retrato del Steven Wilson actual, y lo emocionante es que sus próximos pasos a pies descalzos son un total misterio. Los que quieran acompañarlo saben que llegarán a algún lugar, pero no a su zona de confort.

Pablo Cerda

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