Ritual

Soulfly Ritual cover

2018. Nuclear Blast

Al parecer, no hay nada que detenga el indomable espíritu de Max Cavalera. Y es que a casi un año de lanzar el contundente “Psychosis” (2017) junto a Cavalera Conspiracy, el ex Sepultura se las arregló para volver al ruedo y facturar un disco que sin duda estará entre lo más destacado del año en el siempre fértil terreno metalero: “Ritual”, aniquilador regreso de Soulfly que funciona como un compendio de la experiencia aprendida en la fructífera trayectoria del estandarte brasileño y también como una muestra contundente de que la actualidad del metal no pasa desapercibida ante sus ojos.

Lo mejor de la placa número once de Soulfly es su buen ritmo, aspecto que mantiene al auditor en un estado de alerta constante en que las sorpresas están siempre a la vuelta de la esquina, pero en un tono familiar que, a su vez, se siente increíblemente fresco. Apretar “play” y sumergirse en la introducción étnica de ’Ritual’, en la profundidad de la guitarra acústica que abre ‘Demonized’ o en el groove desquiciado de ‘Evil Empowered’ es viajar directamente a épocas pretéritas, pero cuidado, no estamos frente a meras copias de “Roots”, “Beneath The Remains” o “Chaos A.D”, más bien nos adentramos en parajes que se abren camino gracias a estructuras dúctiles en las que los riffs de alta factura son la moneda de cambio para que el dinamismo no decaiga en ningún momento.

El cable a tierra con el presente se establece a través de los duetos con Randy Blythe de Lamb of God en ‘Dead Behind the Eyes’, con una excelente performance en la modalidad pregunta y respuesta, y Ross Dolan de Immolation en ‘Under The Rapture’, en la que se lanzan de lleno a mezclar la densidad del groove metal con la agresividad del death más cavernario, hazaña que un inspiradísimo Zyon Cavalera que repite en ‘The Summoning’, machacando la batería de manera carnicera como también lo muestra en el enérgico comienzo de ‘Blood On The Street’. Mención honrosa al macizo trabajo de Mike Leon y Marc Rizzo en el bajo y la guitarra respectivamente, completando una formación que se siente compenetrada en los momentos protagónicos de ‘Bite The Bullet’ o en la frenética ‘Feedback’, en la que juegan a ser Motörhead por 3 minutos y que choca de frente con el oscuro instrumental lleno de soul de ‘Soulfly IX’, como si quisieran cerrar adornando las apocalípticas ilustraciones de Eliran Kantor y Marcelo Vasco, cuyo arte destaca en la portada.    

En una entrevista con Rolling Stone en 2017, Max Cavalera señaló que la diferencia entre Cavalera Conspiracy y Soulfly radica en que los primeros son “más directos y recuerdan la época de ‘Arise’, lo más metal que hizo Sepultura”, mientras que los segundos “son más abiertos y con mucho groove”. Esta distinción nunca está demás, sobre todo considerando que el mayor del clan nos está acostumbrando a escuchar con regularidad sus distintas encarnaciones, las cuales pueden diferir en ciertos aspectos, pero comparten un ADN que siempre se conecta con sus raíces. Con “Ritual”, queda totalmente claro que el Cavalera de Soulfly está armado hasta los dientes con un sonido que toma restos de su pasado y presente para ascender.   

Pablo Cerda

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