Verkligheten

Verkligheten

2019. Nuclear Blast

Una fantástica portada que conecta con la imaginería iconográfica de “Conan” diseñada por el genial artista francés Valnoir, nos da la bienvenida a “Verkligheten” (“La Realidad”), el undécimo disco del combo liderado por el vocalista Björn “Speed” Strid. Más de tres años han pasado desde su anterior “The Ride Majestic” (2015), y en el intertanto muchas cosas han cambiado en el seno de la banda. De partida, el reconocido y virtuoso baterista Dirk Verbeuren se unió a Megadeth siendo su técnico Bastian Thusgaard el elegido para reemplazarlo, y este disco es su debut en estudio con el grupo, pues en vivo ya lleva tocando un largo tiempo. Por otro lado, el bajista Markus Wibom también optó por irse, tomando su lugar Taylord Nordberg (aunque este último no grabó el disco). Por ello, y quizás por que ahora cuentan con una nueva sección rítmica, el grupo decidió simplificar las cosas, rebajar el nivel de complejidad de los temas y apostar por melodías más gancheras y memorables, haciendo de “Verkligheten” su trabajo más accesible y comercial hasta la fecha, lo que para nada significa una mala decisión. Simplemente su death metal melódico, ahora se tornó aún más melódico, además de incorporar algunos elementos de metalcore y metal tradicional lo que hace más interesante el cóctel.

Y hablando de cócteles, al inicio del disco escuchamos el descorche de una botella del popular licor sueco “Brännvin” (un símil de nuestro “agua ardiente”), que da paso al tema título que no es más que una épica, oscura y bellísima introducción de 90 segundos que precede el desmadre de ‘Arrival’, uno de los temas más agresivos y veloces del disco comandado magníficamente por las voces de Strid, siempre secundado de gran forma por la dupla de guitarras de Sylvain Coudret y David Andersson (quien además grabó los bajos). Sin respiro mediante la marchosa ‘Bleeder Despoiler’ continúa entregándonos el material más agresivo del disco para tener el primer respiro con la más pausada y melódica ‘Full Moon Shoals’, un mid tempo con doble bombo, donde Strid utiliza diferentes tipos de voces para darle variedad al plano vocal. Las bellísimas guitarras que introducen ‘The Nurturing Glance’ nos anticipan que estamos ante uno de los mejores temas del disco. Los riff de metal tradicional de apoderan de la canción y el resultado es fantástico, un track potente pero muy melódico a su vez. Una de las primeras sorpresas del disco llega con ‘Stålfågel’ donde participa la infaltable Alissa White-Gluz de Arch Enemy (parece que todo el mundo quiere grabar con ella hoy en día), en una gran canción de corte hímnico y marcial. En ‘The Ageless Whisper’ podemos notar la influencia del otro proyecto de Strid, The Night Flight Orchestra, en la dulzura armónica que alcanzan las partes más melódicas, dotando de más texturas y gamas cromáticas a la música de Soilwork, con un excelente resultado hay que decirlo. ‘Needles And Kin’ nos presenta al gran Tomi Joutsen, vocalista de los finlandeses de Amorphis que revienta su grave garganta al servicio de la canción, haciendo una gran dupla con Strid. Y para el cierre, Dave Sheldon también participa en otro dueto vocal, aunque esta vez se trata de una canción mucho más melódica de nombre ‘You Aquiver’.

Con los resultados en la mano, se puede afirmar con convicción que la espera valía la pena y que Soilwork llegará sin duda a una mayor audiencia con ‘Verkligheten’. Quizás para los nuevos iniciados este será su disco de entrada para descubrir a la banda y luego conocer el resto de su apetecible discografía, pero como sea, este disco no tiene desperdicio alguno y atención que hay una edición expandida con un EP bonus. ¡Gran arranque de año!

Cristián Pavez

 

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