Piano & a Microphone 1983

Prince - Piano and a Microphone 1983

2018. Warner Bros. Records

Poco más de dos años han pasado desde la muerte de Prince y, por supuesto, su deceso motivó la aparición de recopilaciones, remasterizaciones y versiones. Este año salió a la luz la versión original de ‘Nothing Compares 2 U’, canción de su autoría y popularizada por Sinead O’Connor, recordando que la obra del compositor fallecido a los 57 años seguía viva y continuaría arrojando nueva música. Es de esta forma que ahora aparece “Piano & a Microphone 1983”, disco que contiene nueve canciones grabadas en un estudio casero, en 1983, y que tienen a Prince Rogers Nelson entonando íntimas melodías, acompañado de las teclas.

El artista, por esa época, se encontraba en pleno proceso de ebullición. Un año antes de estas grabaciones, publicaba “1999”, placa que lo puso en la órbita global y se ganó la mirada de los críticos: fue su primer álbum en instalarse en el top ten del Billboard 200. Fue cuando el sonido del de Minnesota comenzó a fraguarse. Luego, en 1984, Prince lanzaría su obra maestra: ‘Purple Rain’, álbum que alcanzó las 22 millones de copias vendidas. Por lo tanto, las grabaciones de “Piano & a Microphone 1983” encuentran a Prince en una época prolífica. Comenzaba su despegue al estrellato. Es por esto, que esta colección cobra un valor especial.

“¿Es ese mi eco?”, pregunta Prince a –probablemente- su ingeniero en sonido antes de iniciar ‘17 Days’, corte que se convirtió en un lado B de ‘When Doves Cry’. Prince suena relajado y jugando con el piano y su voz. Está en un hábitat natural. Luego esboza una suave versión –incompleta- de la que sería una de sus joyas: ‘Purple Rain’, dejando con gusto a poco y enseñando que ese corte nació para ser un éxito. Tras ello pasa a ‘A Case of You’, de la cantante canadiense de folk Joni Mitchell. Sigue una versión de la espiritual ‘Mary Don't You Weep’, donde muestra delicadeza. En ‘Cold Coffee & Cocaine’ instala una voz rasposa, como un lúdico cantante de bar. Algunas canciones no tienen finales, lo que puede molestar a más de alguno, pero habla de lo improvisado de la sesión. ¿Cuál habrá sido el motivo original de estas grabaciones? ¿Juego? ¿Práctica? Difícilmente lo sabremos.

Probablemente quede mucho en la bóveda de Prince por revelar, pero “Piano & a Microphone 1983” es una nueva y pequeña muestra de todo el talento del músico y de su pulido sentido de musicalidad sin tener una banda detrás. Sin duda, un bonito regalo de intimidad para los fanáticos.

Juan Pablo Andrews

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