Indie Cindy

Indie Cindy

2014. Pixiesmusic

Luego de editar una serie de epés, Pixies contraataca lanzando un álbum completo que recolecta las canciones de aquellos registros. Con 12 temas, que suman poco más de 45 minutos, les basta para intentar recolocar su propuesta de fino estruendo.

Y es que a Pixies lo menos que se pide es correr riesgos, al mismo tiempo que seguir con su fidelidad a la actitud y al sonido. Por lo menos eso, en “Indie Cindy” sigue a salvo. Son reconocibles, y afrontan cada tema con entereza, firmemente blindados en el tipo de riffs que se esperan de ellos.

Pero aún así, la placa peca de predecible. Hay una tendencia al piloto automático en las guitarras, la propuesta espacial y el sonido de las voces. También hay que escuchar el disco a pesar de los reparos que se le puedan hacer a la alineación actual, con la estrepitosa ausencia de Kim Deal. Es difícil, casi un sacrilegio para muchos. Pero estos son los Pixies versión 2014, en los hechos un virtual trío, a veces power, a veces sólo trío. Lo demás es teleserie.

Bajo todos estos aspectos, “Indie Cindy” es un disco que parsimoniosamente pasa la prueba. Se reconocen en la obra algunas de las características que han definido el sonido de Pixies, guiadas por la segura mano de Black Francis. Sigue intacto el uso (la intención de uso por lo menos) que hacen de las voces, no sólo Joey Santiago sino que todos los que, eventualmente, se plantaron frente al micrófono. La materia prima permanece: vociferaciones desafiantes, que pelean frontalmente su lugar contra los decibeles de guitarra, bajo y batería. Todo eso en ráfagas, que alternan con momentos de aparente calma, apenas reflujos de la marea sónica que gobierna el disco.

“Indie Cindy” no convence de inmediato. Hay que escucharlo persistentemente, con la paciencia que, a veces, se le tiene a los próceres. Porque, más allá de los (fallidos) intentos de objetividad, la verdad es que se le da más oportunidades porque dice que el disco es Pixies de regreso.

El esfuerzo vale la pena. Al final del día, temas como el que le da nombre al trabajo, u otros como ‘Blue Eyed Hexe’, la más radial ‘Ring the Bell’ y ‘Snakes’, con reminiscencias entre lo post rock y lo febril, terminan por convencer, pero con observaciones. Todavía es posible esperar que conmuevan y convenzan con un disco que vuele la cabeza. “Indie Cindy” no llega a tanto. Se disfruta, se repite un par de veces y luego pasa de largo. Quedamos a la espera de más.

Pablo Padilla Rubio

 

 

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