Egypt Station

Paul McCartney - Egypt Station

2018. Capitol

76 años de edad, más de 60 de carrera artística… ¿qué tendría que demostrar Sir James Paul McCartney a estas alturas? Prácticamente nada. Sin embargo, el hombre continúa en el camino, realizando giras mundiales y lanzando nuevas obras. Y esto evidentemente no se debe a problemas en sus fondos de pensión, sino que a lo más importante: el amor por la música y la necesidad de reinvención permanente.

Esto queda demostrado en "Egypt Station": si bien no es un disco brillante en relación a otros de su trayectoria como solista (¿cuál fue su último gran álbum? Me inclino por "Chaos and Creation in the Backyard"), funciona, con algunas canciones sobresalientes que constituyen las bases del trabajo. Y en general, mantiene su sonido histórico, lo cual en la mayoría de los casos (no en todos, evidentemente) no resulta un recurso efectista.

Antes de analizar algunas de las canciones, otro punto a favor: la labor realizada por Greg Kurstin, ya que, más allá de la preferencia por determinados temas, es imposible desconocer el excelente nivel de producción y de arreglos de cada una de las piezas. Nada al azar. El viaje comienza con un prólogo coral ('Opening Station'), para luego decantar en 'I Don’t Know': sin dudas me atrevo a calificarla como la mejor canción del álbum, un tema sublime y emotivo, que tiene mucho que ver con la época 1975 – 1976 de Wings (las referencias a 'Warm and Beautiful' o la versión en vivo de 'Maybe I'm Amazed' son evidentes). Todos los honores.

En cuanto a los puntos altos: 'Come On to Me' es el fiel reflejo del talento de Sir Paul para hacer canciones con sentido pop, que escuchas una sola vez y no olvidas por el resto del día (sino, preguntémosle a James Corden durante el Carpool Karaoke), mientras que 'Happy With You' es reflexiva, acústica, con guiños a 'Mother’s Nature Son', tanto en el ritmo como en las armonizaciones. 'Hand in Hand' es un tema netamente británico, desde la melancolía presente en el piano y la voz de “Polma” - que ya no es la misma, obvio, pero de igual manera continúa transmitiendo emotividad - atmósfera que se repite en 'Despite Repeated Warnings', que principalmente se destaca por el excelente sonido, la sorpresa que rompe el statu quo (atención en la mitad del tema) y los arreglos…el buen gusto, siempre presente.

Continuemos el trayecto con los temas discretos: en "Egypt Station" podemos encontrar varias “tontas canciones de amor” (apelando al rótulo por el que se le criticaba durante los 70 y a uno de los mayores éxitos de Wings), como 'People Want Peace' u otras que, en comparación con las descritas anteriormente no alcanzan similares estándares, como 'Who Cares', 'Fuh You' (interesante juego de palabras y nivel de producción…sería todo), 'Back In Brazil' o 'Confidante'. En este ámbito, la reiteración de la fórmula histórica resulta algo aburrida. En síntesis, el recorrido por "Egypt Station" cuenta con momentos memorables y otros donde el trayecto es un poco tedioso y/o repetido (con en la mayoría de los viajes). Pero, en lo sustancial, queda la impresión que tenemos McCartney para rato y eso es lo esencial. Que disfruten el viaje.

Emilio Garrido R.

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