Sometimes the World Ain't Enough

The Night Flight Orchesta

2018. Nuclear Blast

Cuarto largaduración del proyecto de hard rock melódico con tintes AOR que reúne a los miembros de agrupaciones suecas como Soilwork y Arch Enemy. Lo cierto es que The Night Flight Orchestra ha venido trabajando a la velocidad de un jet pues han editado cuatro discos en cinco años y su vocalista Bjorn “Speed” Strid ha manifestado en las entrevistas promocionales que ya tiene seis canciones compuestas para el siguiente disco del grupo.

Quizás la celeridad en aprovechar y capitalizar el hype de la banda puede afectar la inspiración o desequilibrar el momentum en la composición, pero vistos los resultados, al parecer las estructuras musicales no se resienten, aunque esta vez hay una mayor inclinación hacia la música disco, no por nada todos estos músicos crecieron en su natal Suecia con la música de ABBA sonando a todas horas en la radio, por lo que esos sonidos están asimilados muy profundo en su subconsciente o memoria auditiva. Un inicio apresurado y algo sicodélico con reminiscencias al Deep Purple de los 70, es lo que encontramos en el tema de apertura ‘This Time’, con el teclado de Richard Larsson bastante protagónico, algo que se repite en la tremenda e hímnica ‘Turn to Miami’ con su beat totalmente ochentero y unos enormes ganchos melódicos en el coro en la gran voz de Strid, en lo que probablemente sea el mejor tema de toda la placa y todo un homenaje a la serie de culto "Miami Vice", protagonizada por Don Johnson.

‘Paralyzed’ perfectamente podría estar en trabajos de Kiss como “Dynasty” (1979) y “Unmasked” (1980), porque tiene esa misma vibración de sonidos onda disco tocados con instrumentos de rock y el mismo tipo de ritmos contagiosos y absolutamente dance, destacando los latidos del bajo de Sharlee D’Angelo y la gran guitarra solista de David Andersson en plan Ace Frehley. Otro himno de esa misma especie lo encontramos en el tema que le da título a la placa, con cierto saborcillo a Electric Light Orchestra o Supertramp, otras referencias citadas por la banda, algo que se aprecia con una gran énfasis también en ‘Moments of Thunder’ donde el piano es absolutamente protagonista, recordando por cierto a otros gigantes del AOR norteamericano como lo son Night Ranger. ‘Lovers In the Rain’ sigue con la edulcorada pero contagiosa onda general del álbum, demostrando la habilidad innata de los músicos para crear estribillos pegajosos y cuando uno escucha canciones como ‘Can’t Be That Bad’ pareciera que llevan toda la vida componiendo este tipo de temas, en vez del metal extremo (pero siempre con un borde melódico), de sus bandas de cabecera. ‘Pretty Thing Closing In’ suena un poco más experimental, pero de ese período cuando Queen también decidió coquetear con la música disco, usando un ritmo pausado y teclados de corte futurista retrotrayéndonos 40 años en el tiempo. ‘Barcelona’ es otro gran momento del disco, nuevamente con el teclado de Larsson inmensamente protagonista, canalizando la canción hacia su clímax con el solo de guitarra de Andersson para dar paso al gran cierre con la dupla de ‘Winged Sempertine’ que recuerda montones a Kansas y su clásico ‘Carry On Wayward Son’ sobre todo en la línea melódica y vocal, y el último opus que llega con ‘The Last of the Independent Romantics’ con sus más de nueve minutos de duración los que se pasan muy rápido, y donde, en su canon central, hay una sección que recuerda montones a Foreigner.

No quedan dudas entonces que a veces "el mundo no es suficiente" para que The Night Flight Orchestra alcance su techo creativo, por lo que aún puede seguir sorprendiéndonos en un futuro cercano con otra dosis de sus inspiradas y contagiosas melodías.

Cristián Pavez

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