Como pez en el hielo

Nicolás y los Fumadores

2018. Independiente 

Con espontaneidad y simpleza este primer trabajo por parte de Nicolás y los Fumadores resulta algo grato de apreciar. Con sorna este cuarteto bogotano se autodenomina como interpretes de “rocksito”, un termino peyorativo a menudo empleado para referirse a lo más comercial y accesible del género. La realidad nos pone al oído a una banda con propuesta, letras y melodías que viene pegando desde abajo. 

La grabación de este álbum fue austera y casera. Había una conexión previa entre sus miembros, años atrás tuvieron una banda con el jocoso apelativo de Santiago García y Los Pantalones Elegantes. Aquel experimento dejó un EP en el camino. Posteriormente algunas maquetas y demos dieron forma a Nicolás y Los Fumadores en 2016, con prontos movimientos en el under capitalino. 

En estos ocho temas hay varios pesares finamente relatados. Pequeñas historias cantadas con tal autenticidad que nos roban una sonrisa. El material se compone de las vivencias propias de un joven en la ciudad; las calles, el pésimo sistema de transporte y sus bares con cover a “20 lucas” resultan una ideal escenografía.  

La onda melódica que abriga al disco se mantiene de inicio a fin con la guitarra como protagonista. Nicolás y Los Fumadores se apartan del indie rock curtido por la fusión y la electrónica sin alma. Beben de las corrientes del grunge, tienen devoción por Cerati y recapitulan a Mac DeMarco dejando un tufo jazzero en el salón. De ello tratan de escapar sin importar lo tonto, surrealista o bogotano de sus versos. 

Para promocionar “Como pez en el hielo” la banda tiene planes de girar por el país el año próximo. Con este repertorio uno se antoja de acudir a uno de sus conciertos. La combinación de adrenalina mientras se tocan estos musi-dramas tiene que ser explosiva. 

Alejandro Bonilla Carvajal 

Contenido Relacionado