Middle Earth Masters

Middle Earth Masters
2006. Cuneiform Records
 
Los afanes completistas del sello Cuneiform con el material en vivo de Soft Machine no paran. A menos de un año de la edición del aplastante bootleg “Grides”, que a una presentación en vivo de 1971 sumaba un dvd con la mítica participación de los Softs clásicos en el programa alemán “Beat Club”, ahora irrumpe “Middle Earth Masters”, que como gancho y rasgo interesante para los fans, se centra en el período previo a la grabación de su primer disco, cuando compartían escenarios con los Pink Floyd de Syd Barrett y estaban compuestos por Kevin Ayers en bajo, guitarra y voz, Mike Ratledge en el órgano y Robert Wyatt en batería y voz.
 
En efecto, los tracks que componen este disco fueron extraídos de una presentación en el club Middle Earth londinense el 16 de septiembre de 1967. Este show cuenta con la particularidad de ser el debut de Soft Machine como trío, luego que a Daevid Allen se le negara la entrada a Inglaterra tras una gira, fijando su residencia en Francia. De todo el material lanzado por Cuneiform, me parece que es éste el que cuenta con el sonido más crudo de todos, al haber sido grabado con equipos semiprofesionales y en condiciones complejas. Suena como una tocata donde los instrumentos azotan con su volumen y las voces quedan relegadas tras toda esa marea. Aún así, para los fans de Soft Machine es un documento de alta relevancia e interés, y no sólo eso, es además un material muy disfrutable y entretenido, donde la psicodelia que emana de los parlantes contagia el ánimo del oyente.
 
El cedé abre con las canciones de Kevin Ayers ‘Clarence In Wonderland’ y ‘We Know What You Mean’, ambas composiciones de ingenuo pop psicodélico, infaltables en el repertorio de Soft Machine para ese entonces, que no verían la luz hasta ser publicadas en la carrera solista de Ayers: la primera salió en “Shooting At The Moon” –su segundo disco como solista, de 1970-, mientras que la segunda apareció el 69, como ‘Soon Soon Soon’, lado B del single ‘Religious Experience (Singing A Song In The Morning)’, usado para promocionar su maravilloso álbum debut “Joy Of A Toy”.
 
Tras el cortito enlace ‘Bossa Nova Express’ donde el órgano de Ratledge solea sobre una secuencia de acordes bosseros, aparece una versión larga (13 minutos) de ‘Hope For Happiness’, donde entra con toda su personalidad la voz de Robert Wyatt, en una versión caracterizada por la improvisación, reluciendo los rapidísimos solos de Ratledge, el apretado bajo de Ayers y la batería desbocada del propio Wyatt -¿cómo lo hacia para cantar tan suave a la vez que azotaba con tanto poder sus tambores?-. La comunicación musical de esta formación de los Softs les hizo una banda única en el panorama psicodélico de la época y este corte es una muestra fiel de ello.
 
Tras esa muestra de madurez y fiato musical –contraste con la ingenuidad de los dos primeros cortes- viene ‘Disorganisation’ una experimentación de Mike Ratledge con su clásico órgano Lowrey, acercándose al ruidismo y trayendo climas lunares y terroríficos, similares a lo que el propio Ratledge logró en la introducción de ‘Facelift’ que abría el paradigmático “Third”. Demuestra la enorme admiración que el tecladista sentía por figuras del free jazz como Ornette Coleman y Albert Ayler. Intrigante, se estira hasta los 6 minutos dando una muestra de la que sería una de las sonoridades más típicas del sonido Canterbury.
 
Y ya hipnotizados por las divagaciones del órgano, el resto de la banda nos tira un mantra siniestro y lisérgico en una ‘We Did It Again’ que suena casi satánica, una invocación al ritual de la psicodelia que a todo volumen te desafía a mantenerte quieto. Tras eso, ‘Why Are We Sleeping?’. Haber visto en vivo a esta banda, en cualquiera de sus formaciones hasta 1973, debe haber sido una experiencia inolvidable, placer de unos pocos que los recuerdan vívidamente hasta el día de hoy.
 
Así aparece una sección instrumental basada en los acordes de ‘I Should Have Known’, tema que en el primer disco de la banda apareció con otra letra y título (‘Why Am I So Short?/So Boot If At All’). Cada instrumentista metido a fondo en lo suyo, pero a la vez comunicándose, dialogando con el otro y dándose espacios. Una de las mayores gracias de Soft Machine queda plasmada en este corte, que vuelve a mostrar el enorme carácter de estos músicos, madurísimos y excelsos improvisadores.
 
‘That’s How Much I Need You Now’, el track siguiente, es una cortita balada “wyattiana” que después sirvió para ser una de las tantas partes del clásico ‘Moon In June’. La versión que aquí se incluye es un remanso antes de volver a ‘I Should’ve Known’ con más improvisación desatada, y bajar las revoluciones con la hermosa balada ‘A Certain Kind’, tema compuesto por Hugh Hopper que los Softs venían haciendo desde los días de The Wilde Flowers. Aquí se presenta en una versión con algunas imperfecciones que se pulieron para cuando grabaron su primer disco. Finalmente, como coda queda un extracto de ‘We Did It Again’ cantada a capella por Ayers y Wyatt, y se despide este pasaje en el tiempo a 1967, tiempos de ácido lisérgico, el sargento Pepper, un Londres como centro de la moda y una exploración libre y desatada en los terrenos del rock, de la cual los primeros Soft Machine son uno de los ejemplos más luminosos.
 
Si bien mi formación favorita de esta banda es la que registró el imperecedero “Third”, este recientemente aparecido registro en vivo no tiene ningún desperdicio para quienes aman la primera etapa de esta entrañable agrupación del mejor rock experimental inglés. No es lo más indicado para empezar con ellos –para eso, sugiero oír en orden cronológico sus primeros cuatro discos de estudio- pero sí es muy apreciable para mantener el amor por esta banda una vez que éste ya está desarrollado.
 
Pedro Ogrodnik C.

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