Helping Hands

Metallica - Helping Hands

2018. Blackened Records

Tras una portada de dudoso gusto, se esconde un interesante disco acústico de los cuatro jinetes del apocalipsis. Lo cierto es que a Metallica no se le puede acusar de no asumir riesgos y nuevos desafíos en su carrera, y si bien en el pasado han realizado experimentos fallidos en algunos casos con resultados desastrosos (¿alguien dijo “Lulu”?), en esta oportunidad los pulgares son hacia arriba.

Registrado en vivo el 3 de noviembre de 2018 en el auditorio The Masonic en San Francisco, icónico recinto fundado en 1958 con capacidad para 3.500 personas; el que se trate de un recinto más pequeño, le da la intimidad que las canciones necesitan para que funcionen en este formato acústico. Acompañados por un cuarteto de músicos adicionales que tocan cuerdas, percusión, teclados y coros, el set esta representado por un equilibrado repaso a la carrera de la banda con la adición de algunos covers. El inicio con una revitalizada ‘Disposable Heroes’ sorprende por el total lavado de cara que le hacen a esta enorme y clásica canción. Lo cierto es que los nuevos arreglos funcionan y de la sorpresa se pasa a la convicción. La mezcla del habitual colaborador de la banda en la última década, Greg Fidelman, hace sonar todo de manera equilibrada, con cuerpo y color, algo importante cuando de un show acústico se trata. ‘The Unforgiven’ mantiene el estatus impoluto de la versión de estudio, mientras que en ‘Bleeding Me’, la voz de James Hetfield alcanza uno de sus puntos máximos del concierto, aunque en toda la presentación se le escucha seguro y con mucha presencia, amén de que sus diálogos con la audiencia siempre tienen cosas interesantes que rescatar.

‘Nothing Else Matters’ tiene mínimas variaciones con su versión de estudio, y eso se debe a que la concepción original de esa canción fue en formato acústico. La pegada precisa sin sobrepasarse de Ulrich, el bajo acústico poderoso de Trujillo, las delicadezas en los fills de Hammett y el cuarteto de cuerdas que llena el espacio dejado por la orquesta del tristemente desaparecido maestro Michael Kamen, hacen de esta versión uno de los clímax del concierto, algo incuestionable cuando se te pone un nudo en la garganta mientras se escucha. Quizás una de las sorpresas mayúsculas del disco es comprobar lo bien que suena en este formato la canción ‘All Within My Hands’ del polémico disco “St. Anger” (2003), mientras que la recta final la encaran con una versión bastante western de ‘Enter Sandman’, una ralentizada pero pletórica y enorme ‘The Four Horsemen’ en clave jazz, para cerrar con una acelerada y algo desordenada ‘Harwired’, que en mi opinión resulta la menos lograda del disco.

Por el lado de las versiones nos encontramos con la conocida y siempre acertada ‘When a Blind Man Cries’ de Deep Purple, la oscura ‘Please Don’t Judas Me’ de Nazareth, la aún más oscura y reconocida ‘Turn the Page’ de Bob Seger, y la enorme y sorpresiva ‘Veteran of the Psychic Wars’, un clásico de los geniales y tremendos Blue Öyster Cult, una banda que se merece mucho más reconocimiento dada la innegable influencia que han ejercido en muchos grupos posteriores. Notable sorpresa la de Metallica en formato acústico y si el show/disco tenía una motivación benéfica, mejor aún. Lástima que el disco sólo lo hayan editado en formato digital y vinilo, si hubiera una versión CD y un Blu-ray del concierto, habría sido fantástico, pero es lo que es e igual se disfruta y mucho. Si sólo hubieran trabajado un poco más la portada.

Cristián Pavez

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