Metal

Metal

2007. SPV/Steamhammer


Realmente, este podría haber sido un DISCAZO, así con mayúsculas, pero lamentablemente, y por un par de errores bastante tontos y subsanables, sólo se convertirá en un gran disco, pero que obviamente la categoría de “clásico” le quedaría demasiado grande.

Todos sabemos lo extraordinario guitarrista que es Jeff Waters, sin duda el canadiense se lo toca todo y tiene una originalidad para sacar riffs hiper técnicos realmente asombrosa. Es un tipo reconocido, admirado y con status de leyenda en la escena metalera desde fines de los 80’s cuando irrumpió con su genial álbum ‘Alice in Hell” (’89). Incluso el propio Dave Mustaine lo quería en Megadeth, pero así como Mustaine ES Megadeth, Waters ES Annihilator.


Por eso no se le perdona a Waters que tenga en su banda a un cantante tan plano, simplón y lleno de clichés como Dave Padden, un vocalista simplemente del montón como hay miles, claramente un tipo de segunda división. ¿Cómo no es posible que pueda encontrar un mejor lead singer? Hasta el propio Jeff Waters canta mejor y más dignamente como lo hizo en el álbum “King of the Kill” (’95). Realmente da lata que los temas tengan una base instrumental tan alucinante y que encima cante un vocalista tan pobre de recursos. Vamos ahora al otro error (¿u horror?): Jeff Waters anunció con bombos y platillos antes de lanzar el disco, que estaba grabando una placa de metal auténticamente clásico y purista, que recordaría el sonido de los 3 primeros discos de la banda (“Alice in Hell” ’89, “Never, Neverland” ’90 y “Set the World on Fire” ’93), claramente los mejores discos de la banda, y la portada de “Metal” que recuerda montones a bandas clásicas como Exciter y Judas Priest, así lo confirma, entonces, ¿qué diablos hace un tema como ‘Couple Suicide’ en este disco? ¿Nadie le avisó a Jeff Waters que el nu-metal dejó de ser un fenómeno comercial hace rato y que hoy está prácticamente muerto? ¡Qué canción más paupérrima!, donde además hacen el loco Danko Jones (¿qué cresta hace Danko Jones en un disco de “METAL”?) y Angela Gossow de Arch Enemy, que a pesar de meter su mejor voz podrida, igual hace el loco (la loca en este caso), rotundamente. ¿Acaso Angela no escuchó la canción antes de grabarla para no hacer este papelón? Realmente hubiera preferido un disco de 9 canciones y dejar este engendro fuera, pero bueno, es lo que hay.


Pero es que el resto de los temas son tan buenos y aplastantes, que estos “detalles” realmente echan a perder un gran disco como este. Pero vayamos a lo bueno mejor: La placa parte con una rudeza brutal con ‘Clow Parade’, donde el doble bombo del extraordinario Mike Mangini (Extreme, Steve Vai) se te emplasta en la cara.  Un temazo que cuenta además con la genial participación de Jeff Loomis de Nevermore en los solos. Saltándonos el fiasco de ‘Couple suicide’, llega ‘Army of One’, un track donde Waters demuestra que es una fuente inagotable de riffs innovadores. Esta canción es un homenaje a las más grandes y clásicas bandas de Heavy y Thrash Metal de todos los tiempos, y en la letra de la canción las van mencionando a todas, una a una. Tremendo track. ‘Downright Dominate’ es un gran corte thrasher old school donde participa Alexi Laiho de Children of Bodom, pura potencia y fiereza desatada, con un Mangini que no da tregua en la batería. El tipo es un monstruo.


En ‘Smothered’ el invitado de lujo es Anders Bjorler de The Haunted, una canción algo más melódica pero con unos riffs francamente infecciosos. ‘Operation Annihilation’ nos presenta una colección de riffs cortados ciertamente viscerales donde la guitarra de Waters se bate a duelo con la de Michael Amott de Arch Enemy. Sin duda esta canción y la anterior, recuerdan un montón el material súper técnico del disco “Set the World on Fire” donde también tocó el batero Mike Mangini. ‘Haunted’ te masacra el cerebro de entrada, ¡qué velocidad de doble bombo! Aquí el invitado de lujo es Jesper Stromblad de In Flames, en otro auténtico combo en el hocico de brutal Thrash Metal. Son ocho minutos de masacre total. ‘Kicked’ es quizás uno de los cortes más melódicos del disco, donde metió un genial solo Corey Beaulieu de los adolescentes y ascendentes Trivium, una de las bandas del momento. Sin duda ‘Kicked’ tiene más melodía, pero no deja de ser dinamita pura ¡Qué tremendos solos!


El comienzo de ‘Detonation’ no se sabe si es una broma o un homenaje, ya que la primera parte de la canción es ‘Children Of The Grave’ de Black Sabbath a la pata, para luego derivar a un brutal metal ganchero muy a lo Trivium curiosamente. Annihilator influenció a Trivium y ahora Trivium influencia a Annihilator… como siempre, se completa el círculo. La caída de telón llega con la brutalísima y veloz a lo Exodus, ‘Chasing The High’, donde aporta su guitarra William Adler de Lamb of God. Si queda alguna cabeza por cortar, Jeff Waters se asegura aquí de partírtela... ¡Que poder desatado!


Como ven y como decía al comienzo, este podría haber sido un DISCAZO, pero los detalles antes mencionados terminaron por mermar un tremendo disco de metal desatado y furioso, altamente técnico. He leído algunos comentarios donde estos “detalles” antes descritos no fueron tomados en cuenta y le pusieron la nota máxima al disco y otros donde lo califican como una basura. Yo no lo pondría ni en un extremo ni en el otro, simplemente es un gran disco pero que podría haber sido aún mejor y transformarse en un nuevo clásico de Annihilator.


El tema está servido y el debate está abierto, ahora la palabra la tienen ustedes… ¿pulgares arriba o abajo para Annihilator?


Cristián Pavez

tags

Contenido Relacionado