To the metal

To the metal

2010. earMUSIC

Un disco bastante irregular es el que la banda alemana entrega a comienzos de la nueva década. Una lástima, ya que desde el “Majectic” del 2005, Kai Hansen y compañía venían describiendo una notable alza compositiva y de sonido, superando los baches del “No World Order! (2001)”. Si en “Land Of The Free II” (2007) la magia y el estilo de Gamma Ray se sentían en cada una de sus capas de inspirado Power Metal, ¡ahora hay momentos en que es imposible reconocer al conjunto!


¿Qué pasó? Cualquiera que escuche los dos primeros cortes de “To The Metal”, podrá pensar que tal afirmación está muy alejada de la verdad, puesto que sus semejanzas con los tracks iniciales de “Power Plant” (1999) son evidentes. Mientras que ‘Rise’ se podría comparar con ‘Anywhere In The Galaxy’ y otros openers gloriosos -por más que haya sido escrito por Dan Zimmermann-, ‘Deadlands’ es el equivalente de ‘Razorblade Sigh’. En otras palabras, un clásico comienzo a lo Gamma Ray. No sólo eso. ‘All You Need To Know’ cuenta con esa garra que sólo Kai Hansen puede añadir a una canción Power Metal, y además tiene un coro con la participación de Michael Kiske.


En otras palabras, ‘Rise’ y ‘Deadlands’ poseen todos los trademarks esperables y disfrutables, pero de ahí, la dura realidad es que la identidad de Gamma Ray se diluye y qué mejor ejemplo que el tema título, escogido también para el video. ‘To The Metal’ es un calco de ‘Metal Gods’ o de los mismos Accept, y ante eso no hay nada más que añadir. 

Sinceramente, se parece a esos lados b que se graban sin mayor sentido durante los recreos en el estudio. Habría encajado perfecto  en “Angel Of Retribution” (2005), ¿pero qué hace en un disco de Gamma Ray? Será un buen corte para los que no conocen al grupo y todo eso, aunque los que esperan algo de Kai Hansen, esto sonará a un mero tributo, no a una composición suya. Lo peor es que no se trata de una pista genérica, sino de una que lisa y llanamente corresponde a otros. Por desgracia es el gran gancho de “To The Metal”, uno que a mi gusto fracasa a la hora de representar a la banda.


Si obviamos el hecho que este es el décimo LP de Gamma Ray, ‘Mother Angel’ también es un buen tema, mezclando ritmos y riff de Scorpions con melodías vocales de Stratovarius. Con respecto al resto del repertorio, sólo me quedaría con ‘Time To Live’, un clásico mid-tempo a lo ‘I Want Out’ o ‘Send Me A Sign’, sin ninguna otra particularidad más que aquella, porque se siente que la magia real del toque de Hansen está ausente. Los momentos majestuosos, épicos, grandilocuentes o como quieran llamarse, no existen, y si ‘Emphaty’ se puso acá para encargarse de tal tarea, entonces algo falló. Los instantes melancólicos tampoco son profundos, lo que se nota en la sentida ‘No Need To Cry’. Por más que enseña los típicos elementos que el grupo despliega en este tipo de creaciones, Gamma Ray jamás se ha caracterizado por entregar grandes baladas, y esta contribución del bajista Dirk Schlächter así lo confirma.


En el final, ‘Shine Forever’ (ojo con los guiños a Accept de nuevo) y ‘Chasing Shadows’ recomponen un poco la cosa en las formas (doble bombo, velocidad, secciones de solos ultra-melódicos), pero no tanto así en el fondo. Los coros no enganchan pese a su clara intención de hacerlo. Y ahora que lo pienso, no recuerdo ninguna melodía de este disco que se me haya quedado en la cabeza, a excepción del estribillo de ‘To The Metal’. ¿Lo más oreja de este CD es el instante menos anti-Gamma Ray? Qué triste conclusión.

La de Kai Hansen no es sólo una banda de Heavy Metal más. El tipo inventó un sonido, dio partida a un estilo, y a juzgar por lo logrado en “Land Of The Free II”, aún sostiene la flama creativa. ¿Cuál es su necesidad entonces de tributar a Accept o a Judas Priest? ¿Dónde está la chispa? No son tantas las caídas en su carrera y ninguna es tan grave como para lamentarse, pero esta definitivamente es una de ellas.


Jorge Ciudad

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