Cuts of Guilt, Cuts Deeper

Cuts of Guilt, Cuts Deeper

2015. RareNoise Records

En “Cuts” (2013), disco previo en el cual existía un claro protagonismo de Merzbow y su ruido blanco, se trataba de tres feroces genios, que ahora han sumado a un nuevo integrante: el estadounidense Thurston Moore (fundador de Sonic Youth), y se transformaron en un radical cuarteto que presenta un disco doble de más de ochenta minutos en el que se mezclan los sonidos apáticos y perturbadores del noise, del free-jazz, y del rock y de la electrónica más experimental, con resultados que se acercan peligrosamente al terrorismo sonoro.

Existían ciertos acercamientos previos que sirven de antecedente a este álbum: hay que tener presente la mítica presentación de Sonic Youth en el Festival Roskilde del 1 de Julio de 2005, en la que los padres del noise de guitarras contaron sobre su escenario con la presencia de Mats Gustafsson y de Masami Akita (aka Merzbow), y que arrojó el excelente disco Andre Sider Af Sonic Youth, publicado en el 2008, en el que solo se cuenta la ausencia del actual e insigne baterista del cuarteto, el húngaro Balazs Pándi. Así las cosas, la reunión desarrolla cuatro extensas improvisaciones cargadas de experimentación y antiacademicismo auditivo, llenas de riesgo y locura, en que cada uno de los integrantes se muestra con intenciones de sonar como una banda, como un todo, más que como un ejercicio de lucimientos y de arranques individualistas.

Así, en el primer disco encontramos a “Replaced by Shame - Only Two Left” y a “Divided by Steel. Falling Gracefully”. En la primera de ellas, ya nos podemos encontrar con las murallas de ruido que crea el cuarteto, dotado de arranques anárquicos resultantes de los salvajes soplidos de Gustafsson (Fire! Orchestra), con guitarras disonantes de Moore, ambos acompañados por los siempre inquietantes sonidos electrónicos del laptop de Merzbow que, en conjunto, son llevados a niveles instintivos debido a  las percusiones violentas, punzantes y caóticas de Pándi. La segunda de ellas es incluso más vehemente y densa en su desarrollo, en el cual se suma en los electrónicos el iconoclasta Gustafsson, quien no tiene miedo a asumir un papel radicalmente diferente al que lo ha hecho conocido, demostrando su carácter cargado al riesgo y al avant-garde.

Ya en el segundo disco, aparece “Too Late, Too Sharp - It Is Over”, cuyo inicio con miniaturas sónicas va escalando lentamente en un crescendo casi imperceptible de sonidos concretos y ásperos, dando lugar a la abstracción más deforme, que solo tiende a tomar cuerpo debido a la profunda batería de Pándi, pero que luego de unos minutos desaparece para volver a la dispersión electrónica y al murmullo citadino, constituyéndose así en la pieza más suave del álbum. A continuación, encandila la poderosa “All His Teeth in Hand, Asking Her Once More”, en la cual la pedalera de Moore (que nunca ha sido de gran tamaño) aparece en esplendor, para luego dar paso nuevamente a paredes compuestas por capas terribles de efectos malsanos, en las que participan tanto Merzbow, Moore y Gustafsson en sonidos industriales, siendo este último un gran elemento para entrecortar la improvisación con el gruñido de su inmenso saxo barítono.

Es interesante el encuentro previo que tuvieron el nuevo integrante, Thurston Moore, y el japonés Masami Akita, ya que ante la pregunta del primero acerca de cuál sería el estilo a abordar, el nipón se limitó a contestar “improvisación”, como si no fuese posible otra respuesta, y el resultado no puedo ser mejor. Fue el día, fueron las energías y fue el lugar preciso para un disco que puede ser recordado como una de las cumbres de la música (tanto por nombres como por sonido); no de aquella que figura en pulcros catálogos o en los anales de la belleza tradicional, sino en las cimas del caos y de la desesperación. 
Carlos Navarro Acosta

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