Imitations

Imitations

2013. Vagrant

Con su tercera publicación en 2013, Mark Lanegan ratifica que, pese a su bajo perfil y su reticencia a someterse a la maquinaria de la industria musical, sigue siendo uno de los artistas más inquietos y prolíficos de la escena norteamericana. Su segundo disco de covers, “Imitations”, es una placa que, alejada del blues de “I’ll Take Care of You” (1999), muestra parte de sus influencias menos obvias con versiones en clave crooner que se prestan para algunas de las interpretaciones más emotivas de su carrera.

El octavo álbum del ex Screaming Trees se mueve principalmente en dos formatos bien definidos. Mientras el minimalismo y las instrumentaciones acústicas de ‘Flatlands’, ‘You Only Live Twice’ y ‘Mack the Knife’ favorecen la creación de atmósferas íntimas, los arreglos pop y toques orquestales de ‘I’m Not the Loving Kind’, la grandilocuencia con tintes jazz de ‘Brompton Oratory’,  el tributo a Greg Dully en ‘Deepest Shade’ y las armonías de ‘She’s Gone’ plantean un contraste que genera un impensado equilibrio. Dicho balance demuestra la aptitud de Lanegan para adaptarse a formatos que se distancian del tono lúgubre que caracteriza su trabajo, una versatilidad que ya se había visto en sus aventuras junto a Moby, Duke Garwood e Isobel Campbell.

La colaboración con Martin Feveyear, que también produjera “I’ll Take Care of You”, vuelve a dar excelente frutos y resulta en un disco que logra innovar sin perjuicio del carácter y la fuerza de Lanegan. Si bien una de las características principales del álbum es  el desapego del estado anímico habitual de su obra, el desafío de incursionar en nuevos estilos parece acomodarle y le permite entregar interpretaciones vocales que dejan sin palabras (‘Pretty Colors’, ‘Solitaire’, ‘Lonely Street’). Al finalizar la placa, mientras ‘Élégie Funèbre’ y sus versos en francés caen en el exceso, la versión del estándar ‘Autumn Leaves’ pone el broche de oro a un disco excelentemente logrado y con puntos bajos insignificantes.

En “Imitations” Mark Lanegan abre una ventana para permitirnos dar un vistazo a su formación e influencias más tempranas, una vitrina que permite adentrarse en su mundo para armar una parte del rompecabezas que configura una de las identidades más características de las últimas décadas.

Álvaro Rojas
 

 

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