Make This Your Own

Make This Your Own
2007. Sequel/Sanctuary Music.

La banda de Reading, Inglaterra regresa con su tercer disco en estudio. Mientras que su antecesor 'Kick Up the Fire, And Let The Flames Break Loose' poseía una definición sonora muy ecuánime entre sus partes, 'Make This Your Own' deviene en un crisol ecléctico de estilos musicales, posiblemente por los diferentes productores y mixers que participan o la diferente visión de los miembros de la banda. Quizás reside allí el dinamismo que posee el disco al momento de ser digerido.

Un primer tercio del disco tiene la peculiaridad de tener una marcada vena ochentera en su sonido. El ténebre single 'Damage' con un sonido crunchy de guitarras y un ambientador bajo, el claro flirteo al synthpop en la tentadora 'Head' y la análoga 'Connect'. En estos cortes se puede escuchar a los tres vocalistas-instumentalistas repartirse el trabajo con marcada identidad vocal.

En 'Homo Sapiens' recorren la ruta del stoner rock, acelerados, distorsionados, de lo más pesadito del tracklist. Aunque la deuda y cercanía con Placebo es demasiada notoria en la melancólica 'Waiting Game' donde Dan Fischer hace su mejor personificación de Brian Molko, no desmerece lo ganchero que puede ser el corte. Algo que repite en parte con 'What Have You Gone And Done?'.

Con 'Once More With Feeling' y los seis de minutos de duración de 'All I See Is You' entran en terreno de la psicodelía más trippy y densa. Mientras que en 'Take Confort' dan un giro de 180 grados haciendo algo de folk tradicional. Un poco desconcertante. 'Isn't It Strange' vuelven al primer tramo comentado, donde la banda encuentra el rumbo adecuado en su redescubrir de los 80s, sonando afiatados y admirablemente melódicos, cuasi épicos. Al bajar la cortina con 'House Of Cards' también se ve una banda enfocada y cohesionada, pero con un approach mas experimental al ser un track de identidad aislada con su entorno.

En sus casi 47 minutos, TCTC exploran mayores vertientes con el objetivo de ampliar su espectro sonoro, aunque en la mayoría de intentos salen victoriosos. Una activa participación de los cinco miembros en la composición tradicional que confluye en elementos modernos para conseguir amalgamar sus diferentes ideas, para con lo cual marca una diferencia notoria con sus dos producciones anteriores. En teoría emparentados por lo hecho por Muse, Idlewild o Ash, TCTC a través de su virtud multi-instrumentalista va encontrando el sendero adecuado para obtener esa ansiada individual identidad sonora que les permita trascender en la escena.

Oscar García Verástegui