Icons Of The New Days

Lords of black disco

2018. Frontiers

Tercer larga duración de la banda madrileña, siempre capitaneados por el gran guitarrista Tony Hernando junto a la habitual todopoderosa voz de nuestro talagantino Ronnie Romero. Como se suele decir, equipo ganador repite, por lo cual las labores de producción vuelven a recaer en el afamado guitarrista alemán Roland Grapow (Helloween, Masterplan), y el diseño de portada una vez más está en manos del artista colombiano Felipe Machado Franco, quien ha sabido crearle un aura icónica, distintiva y apocalíptica a la imagenería gráfica y visual de la banda.

A grandes rasgos, el sonido de Lords Of Black mantiene su línea habitual de Power Metal melódico con elementos progresivos, siendo quizás este disco algo más oscuro y pesado que los anteriores, con un dejo de mayor agresividad en las gruesas y dinámicas guitarras de Hernando, junto a una dúctil y contundente base rítmica donde brilla el baterista Andy C. aunque del bajo se ha encargado el propio Tony y no Dani Criado, la nueva incorporación de la banda. El inicio con ‘World Gone Mad’ y su división en tres segmentos, es grandilocuente, ampulosa, contundente y melódicamente bestial. El grupo suena brioso, con hambre y garra, a sabiendas que este tercer disco es el de su definitiva consagración internacional, con la banda llegando y actuando cada vez en lugares más lejanos como Japón y Rusia. Un inicio absolutamente aplastante con Hernando y Romero dejando en claro de inmediato toda su clase y elegancia.

El tema título y sobre todo la siguiente ‘Not In A Place Like This’ (que recuerda al técnico metal progresivo de los noruegos Conception en sus estructuras), conforman un primer tercio del álbum absolutamente inspirado, pero atención, porque esta placa es de aquellos discos que van develando todas sus grandes cualidades en cada nueva escucha, creciendo poco a poco y mostrando un abanico de matices y sonoridades realmente sobresalientes. ‘When A Hero Takes A Fall’ nos permite disfrutar del costado más melódico de la banda y sobre todo de la siempre soberbia voz de Romero, quien se escucha confiado y mostrando toda la experiencia ganada en vivo junto a otros actos de renombre internacional como Rainbow o CoreLeoni. Por ello redundar en la grandeza musical que despliegan aquí Romero, Tony Hernando y el baterista Andy C, sería un poco agotador, por lo cual, la mejor manera de disfrutar el álbum es dejarse llevar por las infinitas sensaciones que provoca la música, que aquí hay mucha y muy buena en cantidad y calidad y la estupenda y épica ‘Forevermore’ es otra prueba de ello, con un solo brillante de Hernando, técnico y melódico en partes iguales, y con un remate muy neoclásico en plan Malmsteen.

En la medianía del disco un gran piano clásico cortesía del músico Víctor Díez introduce una enorme y sentida ‘The Way I’ll Remember’, otra razón más por la cual amar esta banda y es que en un momento en que el Power Metal como estilo no vive sus mejores ni sus más inspirados días, Lord Of Black es capaz de eclipsar todo el género, echarse la mochila al hombro y hacernos volver a creer en que en el estilo no está dicha la última palabra. Como prueba de lo anterior sólo basta escuchar ‘Fallin’ y sus delicados y llenos de buen gusto arreglos de guitarra acústica. Y a pesar de canciones de largo aliento como ‘King’s Reborn’ de ocho minutos de duración (y con un gran solo de Hernando en plan Kee Marcello), o los más de once minutos de la tremenda ‘All I Have Left’ que cierra el álbum con sus múltiples pasajes y ambientes cambiantes, el disco nunca se hace cansino o monótono, pues siempre para matizar aparece alguna sorpresa como el furioso latigazo metálico de ‘Wait No Prayers For The Dying’.

La edición limitada incluye en segundo disco donde aparecen los ya reconocidos covers de ‘Innuendo’ de Queen, ‘Only’ de Anthrax, ‘Tears Of The Dragon’ de Bruce Dickinson y ‘Edge Of The Blade’ de Journey que sirven para demostrar toda la ductilidad de la voz de Romero que aprueba con un notable en cada uno de los casos, pero en este segundo CD las que más destacan son la dupla final de ‘The Maker And The Storm’ y ‘When Nothing Was Wrong’, dos canciones propias del grupo que quedaron de la sesiones del disco anterior y que demuestran la fuente inagotable de ideas y de inspiración que posee la banda, porque simplemente se trata de dos temazos. Lord Of Black confirma y se consagra entonces con este “Icons Of The New Days", un decisivo tercer disco que los pilla en el mejor momento de su carrera, una que todavía tiene mucho margen para seguir creciendo y conquistando nuevos territorios, Sudamérica y Chile incluido, que a partir de este momento se transforma en una prioridad tanto para la banda como para los seguidores de esos monstruos (o “íconos de los nuevos tiempos” mejor dicho), que son Hernando y Romero. Sin duda, de lo mejor del año en el estilo.

Cristián Pavez

 

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