Heaven and Earth

Heaven and Earth Kamasi Washington

2018. Young Turks Recordings

El saxofonista y compositor californiano Kamasi Washington, forma parte de una generación de músicos destacados como los responsables de la renovación del jazz, entre quienes suenan nombres como Robert Glasper, Terrace Martin o Thundercat. De entre ellos, Washington se ha encargado de llevar al jazz a escenarios masivos y populares, participando en festivales como Glastonbury, Coachella o el mismo Lollapalooza Chile, que se realizará en marzo de este año 2019. 

Si bien sus cimientos están fuertemente arraigados en el pasado, el saxofonista imprime a su música una visión actual, que se acerca a lo popular y que lo saca del nicho y de la elite jazzística. Por ejemplo, ha colaborado en grabaciones de diversos estilos, como con los raperos Kendrick Lamar o  Snoop Dogg, o con el músico electrónico Flying Lotus. Su música, sin duda, tiene un sello propio, pero si tuviéramos que describirla desde sus antecesores, podríamos decir que mezcla a grandes rasgos esa espiritualidad característica de John Coltrane, lo cósmico de Sun Ra y la rítmica afro de Fela Kuti. 

El 2018 entregó un  disco totalmente alabado por la crítica jazzera. Titulado "Heaven and Earth", corresponde a su segunda larga duración como solista, después de "The Epic" del 2015. Su última placa, tiene la característica de tener un sonido monumental, debido a la gran cantidad de músicos que participan en él, grabado junto a su banda The Next Step e integrantes del colectivo The West Coast Get Down, además de una orquesta completa y un coro. 

El álbum se compone de dos discos de ocho composiciones cada uno, los que expploran la dualidad entre lo terrenal y espiritual: por un lado "Earth" corresponde a su visión del mundo, de cómo lo vive en la realidad y "Heaven" de cómo lo experimenta interna e introspectivamente. La música refleja en ambos la visión de cada uno de sus títulos. Su versión física, contiene además un tercer disco oculto titulado "The Choice", que contiene cinco piezas y debe sacarse de entre el cartón cortando con un cuchillo.

'Fists Of Fury' es el corte que abre el disco y trae de inmediato un sonido setentero. Se trata de una versión del tema principal de la película homónima de Bruce Lee, en la que un sonido afro y funky reina en los casi diez minutos de duración, cantada por Patrice Quinn y Dwight Trible, este último rindiendo en partes una función casi de predicador. La pieza tiene además arreglos corales y orquestales, que también son la tónica de la siguiente 'Can You Hear Him'. Una enérgica pieza instrumental en la cual se explaya un cósmico y eléctrico solo de sintetizador. 

'Hub-Tones' original del trompetista Freddie Hubbard, se caracteriza por una base rítmica completamente dinámica, que le da el sabor y el sello afro al corte. En 'Connections' el ritmo reposa y vuelven los arreglos corales y orquestales con ese aroma a película setentera, en un corte mucho más introspectivo y lento que los anteriores. 'Tiffakkonkae' trae la participación de Terrace Martin en el saxo alto, es otra pieza introspectiva, pero nunca menos intensa. En cambio 'The Invincible Youth', comienza desde el caos para luego desenmarañarse desde la melodía en piano. En esta pieza colabora el bajista Thundercat, quien se matricula con un intenso y virtuoso solo. En 'Testify' regresa la voz de Patrice Quinn, quien interpreta una canción romántica y esperanzadora con un sonido más cercano al pop. Para finalizar, en 'One of One' regresa la orquesta y coro, en una pieza mucho más jazzera que la anterior, cerrando así la primera parte terrenal.

De inmediato, el segundo disco y su contraparte "Heaven", trae de lleno un sonido más calmo y de radiante belleza, que queda expuesto en 'The Space Travelers Lullaby', una composición celestial, que plasma este lado más espiritual, con los arreglos de orquesta y coros de ensueño, que son un sublime colchón para el intenso y melódico explaye del saxofón. 'Vi Luna Vi Sol' acelera las pulsaciones y utiliza el vocoder (sintetizador de voz) para cantar la lírica de la pieza.

'Street Fighter Mas' hace alusión al video juego y, si bien tiene un sonido más funk y hip hop en un comienzo, mantiene la esencia confortable de los anteriores. 'Song for the Fallen' es al revés, se inicia con un piano introspectivo, para pronto agilizarse rítmicamente. En esta pieza vuelve a colaborar Thundercat en el bajo. Este segundo disco se acerca mucho más a la influencia de Coltrane, tanto en los intensos y cósmicos solos de saxo tenor, como en la espiritualidad de la entrega. 'Jouney' es un ejemplo de lo anterior: si bien tiene un sonido mucho más moderno, el solo de Washington rememora esta esencia “coltreriana”. En este corte también vuelve la voz de Patrice Quinn, quien le da un toque de suavidad y ternura.

En 'The Psalmnist' un groove se apodera de la pieza, que se presenta como una de las más enérgicas y con un sonido muy actual. 'Show Us the Way' tiene un sonido colosal y sigue con la adrenalina arriba con el coro repitiendo constantemente "Dear Lord, show us the way, dear Lord, dear Lord", plasmando literalmente este lado de espiritualidad, el cual se muestra también en la última 'Will You Sing', en la que el coro canta solemnemente "con nuestra canción algún día cambiaremos el mundo, si tu cantas, tanta fuerza en lo que Dios nos dio, vas a cantar". 

En definitiva, "Heaven and Earth" es incuestionablemente un disco tremendo, partiendo por su gigantesco sonido lleno de detalles en su instrumentación, así como también por la calidad de sus composiciones. Si bien su duración traspasa las dos horas y media, su escucha es totalmente llevable y motivante, pues te lleva fácilmente por caminos de introspección y luminosidad, hasta a mover tu cuerpo con ritmos enérgicos. Este es el nuevo jazz para las grandes masas.

Ilse Farías

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