No como otros

Jodelase - No como otros

2018. Tucapel Records

“En un mundo que se cae a pedazos/somos la nueva resistencia” brama el rapero penquista Jodelase en el comienzo de ‘Creo en mi locura’, el segundo corte del EP “No como otros” que firma Jodelase (la banda) y que conforman, además del mencionado MC, Fabián Núñez (bajo), Gonzalo Nova (guitarra), DJ Massivo (tornamesas), Daniela Henríquez (coros) y Francisco Molina, a cargo de las baterías.

Un poco de historia: tras su regreso a Chile luego de una década en Estados Unidos, donde el ex batero de Los Tres (responsable de percusiones inolvidables en la primera etapa del grupo penquista, que abarca desde sus inicios hasta el año 2000, además de su propio conjunto Los Titulares, de orientación más jazzera) estudió y tocó con otros músicos ligados al jazz, Pancho Molina siguió por esa senda, con tres trabajos alojados en esta corriente. ¿Cómo, entonces, se explica la participación de Molina con este variopinto conjunto de músicos oriundos de su natal Concepción? Pues bien, es el ánimo del baterista de explorar en nuevos estilos, nuevos lenguajes musicales, algo que vio durante la década que vivió en Estados Unidos donde, asegura, es normal que los músicos de jazz compartan con otros que profesan el hip-hop, el trap o la música urbana.

En ese sentido, “No como otros” es un trabajo en el que se conjugan lo mejor de los dos mundos. Por una parte, las líricas acertivas y cortantes, llenas de ritmo e intención que Jodelase imprime desde el primer instante con ‘Como tú’, el single de este trabajo, lideran y el grupo responde con una base musical de excelencia. Por ejemplo, en este mismo corte, la base rítmica que arman Pancho Molina y Fabián Núñez –muy funk– dan los cimientos para que las palabras de Jodelase exploten. Lo mismo ocurre con la oscura ‘Creo en Mi Locura’, sumándose ahora el gran trabajo Gonzalo Nova a las líricas de Jodelase y a la base de Molina y Núñez.

El sentido crítico de la banda está presente en todo el disco y llega a su punto álgido con la potente ‘No los maten’, en la que se fotografía la realidad de miles de niños que, creciendo en situación de vulnerabilidad, ven en la violencia una forma de autovalidación y de salida a su propia realidad. El grupo, con una base que experimenta con ciertos elementos del rock y del g-funk, va mezclándose con el beat duro que Jodelase le imprime a sus líricas. Todo lo contrario al cierre con ‘Estoy fuera (con ellas)’ y ‘Estoy fuera’, en la que el funk, el jazz y el hip-hop se funden con las líricas de Jodelase.

Jodelase se suma a la fusión de estilos planteada por próceres como CAF, en la que con distintos lenguajes se va configurando uno propio, una voz que nace desde los cimientos de la urbe para entregar retratos fieles de lo que nos sucede como sociedad. En ese aspecto, el debut de Jodalese (y esta vuelta de tuerca de Pancho Molina) no se amilana: crece con cada escucha, se siente rabioso, iracundo, a punto de explotar, como la frase que inicia el segundo corte del disco. Y eso es sólo un atisbo de lo que puede crear la banda a futuro.

Felipe Kraljevich M.

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