Fight the Good Fight

The Interrupters - Fight the Good Fight

2018. Epitaph

Vaya olfato el de Tim Armstrong. The Interrupters no es solo una de las bandas más potentes dentro de su larga lista de colaboraciones y asesorías artísticas, también estamos ante un número capaz de fundir, con notable efectividad, los ecos del ska punk y validarlos en audiencias masivas. “Figh the Good Fight” acentúa todas las cualidades halladas en sus dos álbumes anteriores y refuerza, en al menos la mitad del repertorio, el aura festiva y oreja de un sonido demasiado contagioso. La mirada del hombre fuerte de Rancid se trasluce desde la partida con ‘Title Holder’ y los cuidados estribillos en ‘So Wrong’, dos directas invitaciones a moverse y pasar un buen rato.

‘She's Kerosene’ ha obtenido una notable respuesta popular al punto de dar la pelea en un circuito dominado por nombres como 1975, CHVRCHES y Foster the People. Sin ser una academia de carisma, Aime Allen sigue puliendo su performance junto al soporte rítmico de los hermanos Bivona, un (aceitado) equipo listo para compartir roles o potenciar iniciativas, como el aporte de Billie Joe Armstrong, co-autor de ‘Broken World’, un aceptable y lúcido homenaje a Operation Ivy. Llega a ser entendible tanta suspicacia por parte de algunos veteranos a la hora de comprender las claves del éxito de estos obedientes punk`s californianos y su impacto en una audiencia evidentemente joven e impresionable.

Ciertos injertos melódicos, probablemente propuestos por Tim Amrstrong, transitan, incluso, por el recorrido más pretérito de No Doubt. De hecho, ¿hace cuánto no veíamos triunfar a un combo de ska punk capitaneado por una mujer? El paralelismo es evidente, tanto como el manejo rock steady de los Rancid noventeros, enfoque alimentado además por la intervención de Lars Frederiksen y Matt Freeman en ‘Got Each Other’.

“Fight The Good Fight” dista mucho de ser una obra revolucionaria, sí conecta astutamente con cierto público ávido de descubrir o revalorizar la historia más desacomplejada del punk. Los Interrupters difícilmente reescriban alguna  página dorada, pero poseen el gancho y entusiasmo necesario para mantener viva la llama de su circuito y validarlo ante una generación cada vez menos familiarizada con los códigos del rock.

Francisco Reinoso

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