Ride to Nowhere

Inglorious - Ride to Nowhere

2019. Frontiers

Con una meteórica carrera de sólo cuatro años y dos discos editados con los cuales el grupo obtuvo un gran reconocimiento internacional situándolos como la nueva sensación británica del hard rock, Inglorious vivió un masivo terremoto a fines del 2018 cuando se anunció que tres miembros abandonaban la banda dejando al líder, el vocalista Nathan James y al baterista Phil Beaver a la deriva (aunque este nuevo álbum quedó grabado de forma previa a su partida). Pero antes de que cundiera el pánico con especulaciones sobre el fin de la banda, James salió a anunciar que buscarían nuevos integrantes y que el esperado tercer disco estaría en las calles inalterablemente a comienzos de 2019. Dicho y hecho, “Ride To Nowhere” es una realidad y presenta una revitalizada formación con los guitarristas Danny De La Cruz y Dan Stevens, y el bajista brasileño Vinnie Colla junto a Beaver y James.

El cambio de músicos no parece haber afectado el estilo de la banda para nada e incluso parece haber aumentado su potencia y al mismo tiempo, cimentar un nuevo espíritu de unidad pues musicalmente los resultados son esperanzadores. Once nuevas canciones que se pasean por el hard rock de los 70 con referencias desde Deep Purple a Led Zeppelin, de Bad Company a Whitesnake, de Aerosmith a los Rolling Stones. El puntapié inicial con ‘Where Are You Now?’ es un ácido y sangriento mensaje a los ex integrantes del grupo, en un tema con una gran ambiente, con partes poderosas y melódicas en dosis similares, todo comandado por la gran voz de Nathan James, fuertemente influenciada por el icónico y grandioso David Coverdale. La nueva dupla de guitarras se complementa a la perfección y logran registrar grandes pasajes duales sobre todo en los temas más marchosos como ‘Freak Show’ dotados de un ganchero groove. ‘Never Alone’ arranca con aires folk a lo Led Zep para luego pasar a texturas más duras, pero siempre teniendo en la voz de James el faro que todo lo ilumina, que incluso cuando va con la voz más arriba puede recordar también al desaparecido y rutilante Chris Cornell.

Sin duda el disco tiene algunas grandes canciones y ‘Tomorrow’ es una de ellas, con una voz llena de soul de parte de Nathan James, que está soberbio en su interpretación. ‘Liar’ también suena enorme, profunda y poderosa, con una gran base rítmica donde destaca el bajo de Colla, muy sinuoso y reptante. ‘Time To Go’ recuerda al Whitesnake más lascivo y juguetón, con ese sex appeal vocal donde Coverdale era un maestro. Otra de las gratas sorpresas de la placa es la sentida y épica balada ‘I Don’t Know You’ donde James saca al Glenn Hughes que lleva dentro y su voz emociona hasta erizar la epidermis. Temazo. ‘While She Sleep’ mantiene el ritmo reposado pero con unos quiebres rítmicos de gran factura donde Colla se muestra como un gran bajista, muy en la línea funk firmada por Hughes. El arrope de teclado con el Hammond B3 de fondo también le da a la canción un ineludible sabor Purple. El tema título y ‘Glory Days’ cierran un disco absolutamente parejo en su nivel, sin relleno evidente y que incluso se puede posicionar como el mejor y más completo álbum de la banda a la fecha, más que nada por su variedad de ambientes, climas, texturas y colores musicales. A pesar de lo blanca y dúo tonal portada, este disco es un abanico de luces y destellos cromáticos como para poner el nombre de la banda brille una vez más en una marquesina. Inglorious están de vuelta y querían venganza. ¡Vaya que Lo consiguieron!

Cristián Pavez

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