Luminiferous

Luminiferous

2015. eOne Music

El máximo rendimiento es toda una consigna para Matt Pike y su bestia High On Fire. Sin ceder nada, “Luminiferous”, aparte de perfilarse en la acostumbrada excelencia ofrecida por estos corsarios del underground, obsequia alguno de sus pasajes más aventureros. Está el caso expuesto en ‘The Sunless Years’: el cerebro de los seminales Sleep se aferra a teorías conspirativas (satélites, armas químicas, terrorismo), todo protegido en una volátil y compleja base rítmica cultivada por 15 años de insobornable recorrido.

La fulminante partida escrita en ‘The Black Plot’ consolida esa postura del grupo cercana a una versión más lúgubre y retorcida de Motörhead. Lejos de ese típico perfil académico del guitarrista virtuoso, Pike plantea solos súper llamativos en cada canción del disco, sin descuidar el doom y el stoner de manual (‘Carcosa’) orquestado por el gurú Kurt Ballou. Ahora, es en momentos como ‘The Falconist’ donde queda en evidencia ese constante espíritu trasgresor: la canción, enérgica y sin lugar para la improvisación, es casi un viaje retrospectivo al hard rock infranqueable construido en cuerdas por Randy Rhoads.

‘The Cave’ es un medio tiempo de sangre, sudor y lágrimas. Se luce del resto por su personalidad y melancolía, perfectamente emparentable con la experiencia de reunir a Sleep y los rincones más perversos de la histórica escena de Seattle; Des Kensel (batería) ha crecido una enormidad, al punto de dirigir los pasajes más sludge hacia rincones inhóspitos para este subgénero. Como si fuese un atleta en sus mejores marcas, High On Fire escribe otra entrega inmisericorde, cruda y digna del mejor metal de avanzada entregado en esta década. El culto se ganó hace rato y cada desafío ha sido sorteado con actitud. Marca de la casa.

Francisco Reinoso

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