He's My Blues Brother

He's My Blues Brother
Black Eyed Music. 2006

Los hermanos más famosos del Chicago Blues, nos presentan "He’s My Blues Brother", un álbum que no alcanza a cumplir la expectativa, y eso que tenemos a Phil y Buddy Guy en frente de una producción en el que un 30% es bueno, pero el resto es mediocre, ni el dueño del aclamado club “Legend”, levanta el disco con su Stratocaster de lunares blancos, ya que en los registros en cual participa, muchas veces trata de robar el protagonismo, dejando a su hermano Phil casi como una segunda guitarra cuando debería ser al revés, ya que el CD pertenece al catalogo de Phil Guy.

El sonido del Chicago Blues, tiene rasgos característicos que no distancia mucho de la marca que ha caracterizado al veterano Phil por más de 30 años y donde encontramos registros infernales junto a Lurrie Bell o en vivo en Argentina, en el que explota esa faceta bien ligada al Chicago, en donde al entrar en comparaciones con su hermano, Phil es considerado mejor en este estilo.

"He’s My Blues Brother", abre con el single del mismo nombre, en el cual desde el primer momento reconocemos la guitarra de Buddy con un solo desordenado y ultra distorsionado, que contrasta con la Telecaster de Phil, impecable y con un sonido pulcro haciendo algo más que puros bendig, pero una versión de más de siete y medio, se torna un poco monótono. La cosa cambia con ‘On our front porch’, donde notamos a un Phil con mayor protagonismo tanto vocal como instrumental pero aun molesta lo largo de las canciones. ‘Still Here’, dura casi nueve minutos, no sería problema si encontramos a un virtuoso como Joe Bonamassa o Walter Trout, quienes pueden extender sus solos por minutos, rellenando cada espacio, para que no se formen aquellos vacíos que demuestra este álbum.

'Too young to die’ adorna el disco con tonalidades cercanas al funk y soul, quizás el track que más destaca entre el desierto que He’s My Blues Brothers presenta, la misma fórmula se presenta en ‘Phil’s the Guy’, un instrumental que demuestra la gran diferencia que existe entre Phil y Buddy a la hora de enfrentar el Blues, ya que el primero se enfoca en aquella técnica más clásica a lo Jimmy Rogers, pero de todas maneras este tema no alcanza a brillar del todo, Phil se nota flojo en la ejecución, aunque nunca se ha caracterizado por lo contrario.

Pero no esta todo mal, hay que reconocer que hay logros, como este 'I’m Worried', que transmite la esencia del Chicago con vientos, guitarras bien definidas en el que notamos a un Buddy Guy un poco más motivado, quien nos deleita con su particular sonido de bending tras bending. La voz de Phil no se desprende en ningún momento del micrófono y esta verdadera JAM comienza a tomar un poco de color.

Se incluyó la preciosa voz de Mary Taylor en ‘Got my mind on lovin' you’, una balada desastrosa acompañada de un violín a manos de Daniel Reisman, quizás lo peor que haya escuchado este año, que demuestra una carencia de emotividad impresionante y vagos recursos estéticos musicales que hagan de este tema interesante.

El cierre no podría ser otro que ‘I feel sexy’ (de 12 minutos) que engloba la tónica del disco, un álbum flojo, que carece de creatividad, que aunque tiene algunos aciertos, pero estos se ven empañados por la larga y monótona duración de las canciones, que con solos deslucidos por ambos guitarristas, muestran su incompatibilidad en el escenario es mutua, o por lo menos lo dejan en claro en este disco. Los mentores del Chicago Blues, no están para nada contentos, si dos de sus figuras “íconos” habían anunciado con bombos y platillos su nueva producción – digo nueva y no primera, ya que habían grabado antes en el tremendo Stone Crazy de Buddy Guy- pero lamentablemente sus buenas intenciones quedaron en eso…los únicos felices es la marca de guitarras Fender, ya que gracias a este tipo de trabajos, ven incrementada la venta de sus productos gracias a estrategias de Marketing que hablan del “posicionamiento” de este instrumento en el Blues…aunque Houndog Taylor tocaba con una guitarra China sin valor, sin lujo, pero su sonido era mucho más apetecido que el de Phil Guy.

Claudio Ibarra

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