Chinese Democracy

Chinese Democracy

2008. Interscope

¿Estamos delante de la estafa más grande en la historia del rock? Si uno se queda en la fría estadística y revisa los números, pareciera que es así: 21 años de carrera; recién el sexto disco de estudio; 15 años desde “"Spaguetti Incident" (1993); 17 años desde el último material original, los “"Use Your Illusion" I & II” de 1991; ocho millones de reproducciones del nuevo álbum en Myspace; músicos entrando y saliendo del estudio (los más ilustres: Brian May, Dave Navarro, Sebastian Bach); grandes productores trabajando/abandonando el proyecto (mejor dicho, despedidos por Axl), Mike Clink (Guns, Megadeth), Andy Wallace (Nirvana, Faith No More), Roy Thomas Baker (Queen), Bob Ezrin (Alice Cooper, Kiss, Pink Floyd), Sean Beavan (NIN, Marilyn Manson); 13 millones de dólares invertidos en la grabación; 15 años de trabajo; en fin podríamos seguir eternamente y sumar y sumar datos.

Pero todos sabemos que lo anterior pesa menos que un paquete de cabritas y lo único que realmente importa aquí no son las excentricidades de Axl, sino la música. Y lamentablemente, en el único aspecto donde no se puede fallar, en la calidad intrínseca de las canciones, “"Chinese Democracy"” termina hundiéndose como el Titanic: lentamente, con orgullo y dignidad, pero inexorablemente, cayendo a lo más profundo. Siguiendo con la analogía marina, no es necesario mirar debajo del agua para saber de antemano que este es el disco solista del señor W. Axl Rose.

Claro, muchos se sentirán estafados porque en la carátula aparece el logotipo todopoderoso de Guns N' Roses, pero para eso está el SERNAC. El problema es que “"Chinese Democracy"” comete el mismo error o despropósito de “"The Cosmos Rocks"” de los renovados Queen: la calidad del material no alcanza para sostener el peso de una leyenda demasiado gravitante en la historia del rock. El poncho le queda muy grande a Axl para seguir tratando de convencernos que esto es Guns N' Roses. En fin, al final del día, cado uno de nosotros somos juez y parte en esto, y cada uno en su fuero interno le asignará el valor emocional o racional que le produzca el escuchar el disco. No hay más ciencia que esa, ni mejor argumento.

El tema que abre la placa, es lo más cercano que podrán encontrar a la esencia más pura de Guns, por ello está puesto estratégicamente al comienzo y la verdad es que entusiasma, alcanza para ilusionarse, sobre todo con un Axl haciendo los mismos juegos vocales de antaño. Pero todo se desmorona rápidamente con ‘'Shackler’s Revenge'’ y su sobrecargada estructura llena de loops de batería electrónica, samples, voces distorsionadas y en general un montón de efectos que recuerdan el metal industrial y el nü metal de hace una década. Claro si este tema hubiera salido en 1999 junto con ‘'Oh My God'’, pasa piola, pero hoy… ¿los managers de Axl no le advirtieron que esos estilos ya estaban obsoletos? (al menos mediáticamente).

Ése es uno de los grandes problemas globales del disco, todo suena a lugar común, a cosas ya antes escuchadas y por supuesto, casi nada a Guns. Pero hay excepciones como '‘Better'’, un gran tema melódico, con un Axl muy correcto en las voces y excelentes guitarras del escuadrón conformado por Richard Fortus, Bumblefoot y Robin Finck, que redondean grandes riffs y leads. Sin duda, este podría ser un gran single, tiene potencial radial, pero si fuera de un disco solista de Axl.

‘'Street of Dreams (The Blues)'’ tiene los comentados “toques” a lo Queen, más que nada por el piano, también algunos flashbacks a los Guns antiguos más elaborados y grandilocuentes de la era “Illusion” (por las orquestaciones) y también podría ser otra de las rescatables del disco. '‘If the World'’ suena a música “lounge” por todos lados, de esas que ponen en los desfiles de modas… loops, secuencias, electrónica…. Sólo falta a ver a Axl de DJ con un tornamesa en los conciertos pinchando este tema. De lo peor del disco.

‘'There Was a Time'’ sigue en la misma línea y vamos recién en el track 6 y son 14… ideal para combatir los problemas de insomnio. '‘Catcher in the Rye’' algo repunta en plan balada, como las del "“Use” Your Illusion" pero sin llegar a las cotas de grandeza de un ‘'Don’'t Cry'’ por ejemplo. Con ‘'Scraped’' volvemos a lo del insomnio y con '‘Riad n’ the Bedounis'’ ese nefasto intento de Axl de hacer metal industrial. ‘'Sorry'’ es lo que debería decir Axl por sacar un álbum tan paupérrimo, pero en cambio es una ¿balada? En plan etéreo/místico que al menos permite escuchar la voz de Axl en forma natural, sin la recarga de efectos que abundan en la mayoría de las canciones.

'‘I.R.S.'’ insiste con los loops y lo de la música “lounge” ya que meter una guitarra distorsionada de fondo no basta para hacer rock. ‘'Madagascar'’ es la '‘November Rain’' del nuevo milenio, podría haber sido un mucho mejor tema, más inmenso, pero a estas alturas, el uso y abuso de loops y secuencias electrónicas en casi todos los temas ya te tiene más que aburrido ¿no hay otros efectos, otros recursos? Está bien que Axl no vea las noticias y no salga de su ostracismo, ¿pero no hay nadie que le diga que esto ya está demasiado hecho? Ni siquiera volver a ocupar el diálogo de ‘'Civil War’' logra enderezar la canción.

'‘This I Love'’ es otra balada en plan épico, con Axl que logra emocionar con su voz limpia, cruda, sin efectos, sólo con un piano de fondo y aquí tenemos otro ejemplo de que al final siempre lo más simple es lo mejor: un piano, un violín, la voz de Axl y ya se logra un mucho mejor resultado. Por lejos, de lo mejorcito. Para finalizar la placa, más loops y secuencias con ‘Prostitute’ otro ejemplo de lo peor del álbum.

Entonces, ¿tantos años de espera para esto? ¿Era necesario echar a todos los miembros originales para poder grabar esto? Bastaba con que Axl lo grabara como un disco solista y listo, pero no se puede intentar tapar el sol con un dedo. En fin, el señor Axl Rose se dio el gran gusto de su vida e hizo su trabajo a su pinta. Por ello creo que lejos lo mejor es su título… “Democracia China”… todos sabemos que en China la democracia interna no existe, es una ilusión que le venden al mundo… lo mismo que este disco. Por ello espero que Axl como buen dictador, muera en la suya (metafóricamente hablando por si acaso), y asuma su debacle (la artística, no la comercial) con las botas puestas, mejor dicho con las zapatillas blancas con rojo de caña alta que caían al fondo del mar al final del video de '‘Estranged'’, signo inequívoco de tiempos mucho mejores para la “banda”.

Cristián Pavez

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