Eyehategod

Eyehategod

2014. Housecore

Claramente, el 2014 ha sido una temporada perfecta para validar, otra vez, la importancia y vigencia del under evangelizado en New Orleans, Louisiana: Down, Crowbar y Eyehategod lanzaron sendas producciones, todas cargadas de momentos excepcionales y equidistantes a sus entregas mejor logradas. Dentro de ese tridente, Mike Williams junto a su banda son un alucinante caso de coraje y sobrevivencia.

Con su álbum homónimo, el primero en 14 años, Eyehategod extiende su trágico imaginario a través de 11 piezas desgarradoras, casi un desahogo para tanta mierda desatada durante el último lustro. Desde el devastador huracán Katrina (2009), pasando por el encarcelamiento de Williams por posesión de heroína y la muerte del baterista, Joey LaCaze, en plenas sesiones de grabación del material (agosto del 2013), la banda ha sufrido un mar de escollos. Afortunadamente, la convicción de los padres del sludge metal pudo más.

Lo que encontramos en “Eyehategod”, es la unión de las mayores fortalezas que convirtieron a producciones como “Take as Needed for Pain” (1993) y “Dopesick” (1996) en gemas para la movida de New Orleans. Recordemos que el groove presentado en “Confederacy of Ruined Lives” (2000) saturó a más de algún fan incondicional, algo contrariado por la polifuncionalidad de Jimmy Bower y el aparente cruce sonoro que significa participar en un proyecto del calibre de Down.

Dicho esto y con la evidente carga emotiva que produce escuchar las últimas pistas bajo la estela creativa de LaCaze en batería, este retorno de Eyehategod cumple por todos lados: ‘Agitation Propaganda’ resulta casi una lección del más podrido galope d-beat, todo llevado al límite con el tortuoso registro de Williams, quien se escucha más cabreado que nunca.

La descarga se intensifica con ‘Trying to Crack the Hard Dollar’ y ‘Parish Motel Sickness’, ambas aferradas a esa resistente mezcla de cadencias ralentizadas y pesadísimos riffs, furia potenciada por los textos (casi siempre autobiográficos) de Mike Williams; ‘Framed to the Wall’ escupe odio y continúa con las reverencias al hardcore cáustico que convirtió en leyendas a Carnivore y Black Flag, dos fuertes influencias durante la partida del grupo, a finales de los 80.

Odio, desesperación, desahogo y un constante combate interno de Williams con sus mayores aprehensiones, son parte de las credenciales de “Eyehategod”. Con más de 26 años en el cuerpo, no deja de sorprender cómo, con tanto infortunio de por medio, ellos sigan sonando con esa violencia perturbadora, lista para azotar el sistema nervioso de su aún ascendente base de seguidores. Louisiana sangra.

Francisco Reinoso

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