Easy Rider Soudntrack

Easy Rider Soudntrack
1969. MCA

¿Qué hace grande a una banda sonora? ¿Sólo las canciones que contiene? Para muchos, es así. Yo no estaría tan seguro. Más bien, apostaría por la combinación música-película y el resultado audiovisual y emocional que entrega. Y éste es el mejor ejemplo. De partida, si no has visto la película, deja de leer esto y sal a buscarla. Aquel film (conocido en Chile como “Busco mi Destino”), un clásico de la historia del cine, muestra a dos hippies recorriendo EEUU en moto, cómo vivían, cómo actuaban, cómo pensaban, cómo los trataba la sociedad... Un símbolo de la contracultura de fines de los sesentas. Y su soundtrack lo que hace es respaldar aquello, con canciones hoy clásicas y representativas de aquella época del hippismo, tal vez el movimiento juvenil más importante de la historia hasta la aparición del punk.

A primera vista, uno revisa el track list y entiende porqué la música de esta película fue tan famosa: ‘Born to be Wild’, ‘The Weight’, ‘Wasn’t born to follow’... Grandes clásicos. Pero al estar insertas en un disco como éste, terminan siendo partes de una obra totalmente conceptual, y que es tanto o mas trascendente que cada tema por separado. Los soundtracks tienen esa gracia, que son capaces de lograr tal resultado, si el trabajo es bien hecho. Y en el caso de “Easy Rider”, probablemente nunca el impacto del resultado final sea tan grande.

Los temas aparecen en el disco en el mismo orden que van apareciendo en la película. ‘The Pusher’ de Steppenwolf no puede empezar más imponente, con su primer verso “You know I smoke a lotta grass”. El bajo y la guitarra Kay crean una base totalmente adictiva, mientras en el fondo el teclado de McJohn y la distorsión de Michael Monarch llegan a marear con su ambiente tan sicodélico. Una apertura para quedar totalmente ido. ‘The Pusher’ es una canción original del compositor Hoyt Axton (co-autor de ‘Joy to the World de Three Dog Night y nada menos que ‘Heartbreak Hotel’, entre otros), y que había sido pensada como un manifiesto anti-drogas. Steppenwolf lo tomó años después y lo convirtió en esto. Genial. Y suena en la misma escena en que hace su aparición nada menos que Phil Spector, el famosísimo productor musical. A ver si lo reconocen.

De ‘Born to be Wild’ qué se puede decir... Clásico inmortal del rock & roll rebelde, que con su frase “heavy metal thunder” dio nombre al rock pesado que un año después Black Sabbath haría popular; la misma que empezó siendo una balada y terminó siendo el himno de los motociclistas en todo el mundo, precisamente gracias a su aparición en esta película. En 1969 fue efectivamente un éxito radial, pero su inmortalidad se la ganó cuando acompañó el rugido de las motos de Peter Fonda y Dennis Hopper al inicio de “Easy Rider”. Gran detalle que en su versión para el soundtrack hayan incluido el sonido de las motos arrancando. Un símbolo no sólo de los personajes que acompañan en la ruta, sino que ha traspasado las barreras generacionales y casi 40 años después, ‘Born to be Wild’ sigue representando un estilo de vida. Nada más que decir.

El tercer track es otro clásico inmortal: ‘The Weight’, de The Band. Por problemas de derechos, la versión que aparece en este disco no es la original, pero es más que un cover, una imitación, a cargo de Smith, un grupo menor. Pero la original sí sale en la película, cuando Hopper y Fonda cruzan el desierto por una solitaria carretera... el paraíso para quien quiere escapar de la sociedad. Hermoso momento, acompañado de esta maravillosa canción, que justamente trata de un viajero que arriba a Nazareth, en Pennsylvania, y se va encontrando con varios habitantes del lugar. Country-folk, esa onda que tanto se cultivó en EEUU en la segunda mitad de los sesentas. Otra joya inoxidable, esta vez a cargo de la banda que acompañara por tantos años a Bob Dylan en sus giras. 

Con todo lo que ya hemos pasado, pareciera suficiente. Pero personalmente, mi momento favorito, no tanto del disco como de la película, es la aparición de ‘I wasn’t born to follow’. The Byrds, la banda hippie por excelencia, condimentando otra de las escenas por la carretera, mientras cantan “algún dia ella entenderá... yo no nací para seguirla”. Un tema demasiado sencillo, original de Carole King, pero con todo el sello de los Byrds, con una melodía tremendamente amigable, dulces voces que inundan tus oídos y unos toques sicodélicos sencillamente espectaculares. Podría ser una canción pop alegre como cualquier otra, pero ésta está claramente pasada por ácido. Así como los 2 protagonistas del film...

‘If you wanna be a bird’ de Holy Modal Rounders es casi una humorada, que recrea la atmósfera alucinógena y cósmica de gran parte de la película. Bueno, si hay algo que refleja toda esa onda, esa es ‘Don’t Bogart Me’, de Fraternity of Man. Ésta recrea un diálogo tan simple y tan directo como “no mates el pito mi amigo, pásalo para acá... haz otro, como el anterior, éste ya está entero quemado, vamos y sé un amigo”. Ésa es toda la letra, suficiente como para pasar a la historia. Tiene todo el sonido de folk mezclado con el country, lo mismo que hacía The Band, aunque éste suene cantado en un bar, totalmente minimalista. Por favor escuchen la parte donde dice “roooooooooooooll another one” y mantiene el tono por unos 10 segundos... es realmente divertida, dejando la duda de si su vocalista Ritchie Heyward está efectivamente volado o no. Está más que claro en realidad... Otro momento imperdible, del disco y de la película.

Uno que no podía faltar, ya sea en esta placa o al menos sonando de fondo en el film, era Jimi Hendrix. Y con una de sus piezas más apropiadas para lo que “Easy Rider” requería. Un riff tan pesado como el de ‘Purple Haze’ por ejemplo, no hubiese quedado bien aquí. Pero los cambios de ritmo de ‘If six was nine’ sí que calzan. De su disco “Axis: Bold as Love”, esta auténtica fusión de sonidos, locura, sicodelia y drogas nos demuestra cuántas caras y qué tan innovador fue Hendrix. Éste tema data de 1967, y hoy aún suena descabellado. ‘Kyrie Eleison Mardi Gras’, de los para nosotros desconocidos Electric Prunes, suena sacada de una iglesia. Y su razón de ser tiene. Formó parte del disco conceptual “Mass in F Minor”, una ópera sicodélica con aires religiosos y cantada en latín... imagínense la tremenda volada. ¡Cómo no iba a estar aquí! Musicaliza además uno de los momentos más impactantes de la película, cuando los protagonistas consumen LSD y se mandan un viaje de aquellos...

Hay algunos artistas omnipresentes en toda la placa, que sin embargo no aparecen en los créditos o no aportaron con canciones. Ejemplos de ellos con Crosby, Stills, Nash & Young o Bob Dylan. CSN&Y está representando por The Byrds, banda a la cual perteneció David Crosby. Por otro lado, Dylan asoma por todos lados en el tema de The Band. Pero se hace mucho más presente en los últimos 2 cortes del LP. ‘It’s alright, Ma (I’m only bleeding)’, versionada por su amigo personal Roger McGuinn (líder de The Byrds), en una tremenda interpretación. Éste tremendo cover suena de fondo cuando Fonda y Hopper hacen el que sería su último viaje (en moto, claro está), y suena alegre, carretero. McGuinn sí que sabe como reinterpretar a Dylan, y aquí lo deja en claro. Al final del tema se escuchan las 2 motocicletas en la carretera y unos escopetazos con un posterior silencio fúnebre. Es la muerte de los protagonistas, pero aún así cuando llega ‘Ballad of Easy Rider’ (co-escrita entre McGuinn y Dylan, interpretada sólo por el primero) no se siente ni tristeza ni oscuridad. Al contrario... es el fin de un camino, sólo eso. Refleja a la perfección lo que deja la película, esa sensación de libertad, desprendimiento e idealismo, en que nada es tan triste, y que incluso la sufrida muerte de los hippies logra opacar.

Un manifiesto, de una época maravillosa, en la cual personalmente me hubiese encantado vivir. Una banda sonora de primer nivel, pero que sin esta tremenda película no sería gran cosa. De verdad, véanla. Se las recomiendo. Se sentirán libres, se darán cuenta que en casi 40 años, los ideales y la forma en que todos quisiéramos vivir no han cambiado mucho. Y qué mejor que con música casi de otro planeta acompañando su desarrollo. Aún así, al menos a mí siempre me ha quedado la sensación de que éste no es “el disco donde viene ‘Born to be Wild’, ‘The Weight’ y ‘Wasn’t born to follo’ juntas” o algo por el estilo. No, esta es la banda sonora de “Easy rider”. Éso es mucho más importante.

Hay mucho por comentar de la película misma. Pero se me viene a la mente principalmente un hecho: al personaje de Peter Fonda se le “menciona” no más de 3 veces en toda la película. Nunca le fue necesario identificarse, ni diferenciarse de su amigo o de la otra gente de ninguna manera. No tenía para qué. Qué suerte...

Juan Ignacio Cornejo K.

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