Relationship of Command

Relationship of Command
2000. Grand Royal
 
Siempre hay un grupo que es catalogado como "la próxima gran cosa" del rock. El turno en el 2000 fue compartido entre bandas como Queens of the Stone Age y estos chicos de El Paso, Texas, At the Drive-In. No crean todo lo que oyen y aunque los británicos muchas veces tienen juicios más acertados que los americanos, no es para que digamos que el "Relationship Of Command" es lo mejor que ha aparecido desde el "Nevermind" de Nirvana. Si hay algo que le da una ventaja a este quinteto es que prácticamente no tienen competencia. Una extraña mezcla de punk, con toques a la Rage Against The Machine, Fugazi y The Police, ¿podrían creerlo? Es como juntar el caos hardcore con gruñidos melódicos, todo con un barniz a la Beastie Boys. En rigor la conexión más real con Beastie viene del hecho que graban para la compañía Grand Royal, pero a diferencia de artistas de esa discográfica, At The Drive In entró al estudio con el master del aggro y de grupos Roadrunner, Ross Robinson. Pero no son nü metal, ni tampoco ruido hecho arte.
 
At the Drive -In alcanza notables peaks con 'Invalid Litter Dept' y su segundo single, 'Rolodex Propaganda', avalado por la presencia del maestro Iggy Pop. Y el punk también los hace hermanos del sonido de Fugazi pero no son eso. Son muy art-rock para ser reducidos al punk, pero tienen mucho de ganchos pop para ser art-rock. Suenan inteligentes para ser pop y en ocasiones demasiado pegados para ser definidos rock puro. De nuevo refiriéndonos a 'Invalid Litter Dept.' hablan de un tema tan serio como los no resueltos crímenes de mujeres en Juárez, la frontera mexicana con Texas, de donde ellos provienen. Las letras del disco son bastante crípticas por lo que paso por alto el tratar de entenderlos a partir de ellas. Quizá es relevante para nosotros, At the Drive -In tienen la sangre latina en Cedric, el vocalista, Omar -guitarras- y Paul -bajo. Esto puede que haga una diferencia, pero extrañamente no ha sido lo más apuntado por la prensa anglo.
 
Definitivamente toma un par de escuchadas el poder acostumbrarse a la naturaleza única del sonido de este grupo. Es pura energía kinética, hardcore que empieza a sacudirse desde el arranque de 'Arcarsenal'. Puede que recuerde a Rage Against The Machine, pero la verdad es que no puede ser más diferente. La catarsis de Deftones, el punk-pop de los británicos Supergrass, The Police y varias otras cosas que se hacen más evidentes al escuchar 'Pattern Against User'. Luego descargan con la irresistible 'One Armed Scissor' y su explosivo "Cut Away, cut Away". Las influencias de puro punk se sienten tan pronto como el bajo bombea 'Mannequin Republic', influencias que son un tanto pervertidas con lo experimental de 'Quarentined', gran tema que va creciendo en forma gradual. Iggy Pop en 'Rolodex Propaganda' hace más válida la conexión punk de este quinteto. Para no caer en la descripción de cada una de las canciones es bueno resumirlo de esta forma: el buen rock es como una inyección de vitaminas B-12, conteniendo una importante dosis de adrenalina que te hace querer entender todo luego para poder disfrutarlo al máximo. Porque casos como estos, con la devastadora furia del punk rock y la emotividad de la melodía pura, no se dan muy a menudo. Lo de At The Drive -In es agresión progresiva mientras el sonido de la nueva colectividad del rock es agresión inocente y barata.
 
Con la paliza inicial de 'Arcarsenal' y las seductoras melodías que cierran 'Non Zero Possibility' nos queda claro que cualquier fanático del hardcore radical debería probar su dosis de At The Drive -In. No es de extrañar que el grupo haya sido el telonero oficial de los conciertos de RATM en la primavera del año pasado ya que poseen la intensidad del post punk y la honestidad brutal de un rock que hace tiempo no sonaba tan visceral. En esto la expresiva voz de Cedric es vital, líneas que suenan con la urgencia devastadora de Zack de la Rocha. Un grupo cuyo sonido posee tantas aristas, muchos detallitos que hablan del tiempo que le dedicaron, sutiles efectos, una labor de amor. De nuevo hurgando en que los puede hacer sonar parecidos a los Rage Against The Machine, está el manifiesto de Relationship of Command de ser una rabiosa resurrección de la desenfrenada naturaleza del rock.
 
Y así At the Drive -In se encuentran habitando en un lugar a medio camino entre la sinceridad del hardcore y la afabilidad del pop. En el buen sentido del pop. Pero los ganchos que podrían atraparte en los coros del "Relationship Of Command" (the mighty hooks) no son tan fáciles de digerir y cuidado porque si creen que ellos son la nueva forma del rock, están apostando mucho y se pueden decepcionar. Y eso de que no suenen tan familiares a nuestros oídos viene de que es difícil detectar de donde provienen sus variadas inspiraciones -otra de ellas podría ser el devastador efecto del proto punk de MC5. Esta música no está diseñada para ser entendida cabalmente, porque en parte es una experiencia abstracta. Imagino que lo que menos quiere el grupo es darte las cosas servidas en bandeja para que todo suene obvio. Esto se trata de un reto aural, para todos tus sentidos.
 
Alfredo Lewin

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