Evolution

Disturbed - Evolution

2018. Reprise

Hace algunos días, David Draiman –cantante de Disturbed- anunció que ya no quería seguir usando sus característicos piercings en el mentón. “Simplemente me sentí algo raro caminando como un niño de 45 años de Hot Topic (…). Simplemente sentí que era el momento”, dijo sobre sus marcas registradas.

Parece un dato estético, pero de alguna forma u otra podría relacionarse con esta nueva etapa del conjunto estadounidense, que alcanzó popularidad en el comienzo de la década de 2000, tomando los resabios del vuelo que alcanzó el nu metal. Hoy, ha puesto su música en algunas películas y videojuegos acaba de presentar su séptimo disco, “Evolution”, que baja una marcha respecto de sus anteriores entregas y presenta un sonido menos agresivo, con varias baladas. Los riffs machacadores y ordenados siguen estando ahí, como en el inicio de ‘Are You ready', canción con la que abren el disco y que recuerda parte de sus trabajos anteriores. Ya en la tercera, la balada ‘A Reason to Fight’ muestra al conjunto en tonos calmados, lo mismo que luego en ‘Hold on the Memories’. Aun con un coro meloso, ‘Stronger on Your Own’  alcanza a meterse dentro de las buenas. Otras no alcanzan a tomar demasiado vuelo rockero y terminan siendo de tempos medios, algo insulsas. Eso sí,  Draiman luce su buena voz en las canciones más relajadas, como en el coro de la mencionada ‘Hold on the Memories’. Una sección de cuerdas destaca en ‘Watch You Burn’, entregándole altura. ‘The Best Ones Lie’ devuelve el rock de su impronta, pero ‘Already Gone’ vuelve a bajar las revoluciones.

La versión deluxe incluye cuatro canciones extras, como el cover de Simon and Garfunkel ‘The Sound of Silence’, que grabaron para el disco “Inmortalized” y que en esta pasada va en vivo, junto al cantante de Alter Bridge, Myles Kennedy. El disco en versión deluxe cierra con ‘Uninvited Guest’. Adivinen qué ritmo tiene. Sí, otra balada.

Disturbed sigue la misma vía que varios grupos de la época, bajando la agresividad en sus canciones. En este nuevo disco terminan naufragando entre tanta balada, recurso que satura. Esta evolución se siente más bien como volverse viejo y empezar a dejar atrás la rudeza. Sacarse los aretes parece que no era solo estético.

Juan Pablo Andrews

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