You're a Woman, I'm a Machine

You're a Woman, I'm a Machine

2005. Vice-Last Gang Records

A no dejarse llevar por el arte de la portada. Para comenzar el año nos llega uno de los debuts más explosivos en mucho tiempo. Rompiendo los esquemas de lo que monótonamente se ha venido dando a conocer en estos tiempos, llega este dúo de Toronto, Canadá que a punta de un bajo muy demente y una intrincada batería, llegan para sacudir cabezas. Con este titulo del álbum ya te puedes imaginar el lado psicótico por el que se perfila la banda.

Concentrándose en el núcleo rítmico de lo que es una canción, arrancan con la crudeza de ’Turn It Out’ explotando los ritmos con el bajo distorsionado muy en la escuela de Lemmy y con un par de líneas en líricas. En la hedonística ’Romantic Rights’ van llevando el tiempo en una onda dance por el lado más pujante, algo que continúa en ’Go Home, Get Down’ y ’Blood On Our Hands’, esta última podría decirse que es un híbrido dance-punk. Una faceta más stoner se nota en ’Going Steady’ y ’Cold War’, donde se puede destacar la performance de Sebastien Grainger en la batería.

En ’Black History Month’ el sonido de la banda da un giro de 90 grados dejando de lado su faceta más volátil por un ritmo más cortante, relajado con una onda bien 70s. Para ’You’re a Woman, I’m A Machine’ y ’Little Girl’ retoman el camino stoner, esta última con un buen arreglo en el bajo de Jesse Keller muy rítmico.

En la frenética ’Pull Out’ DFA1979 camina por el hardcore más seminal, demasiado volátil. Mientras que en ’Sexy Results’ dan un sorpresivo giro de tuerca con percusiones y algunos samplers electrónicos en un corte más lujurioso de esencia moderna casi cercana a lo hecho por contemporáneos como The Rapture o Radio 4. Difiere en demasía con el resto del disco.

Este disco debut de 11 canciones posee una polenta que muchas bandas de hoy en día envidiarían por la crudeza y simplicidad para armar sus composiciones. La calidad de grabación, al tirarla por un lado más rústico y análogo, como que conlleva un poco por momentos a caer en la monotonía en algunos cortes. ’You’re A Woman, I’m A Machine’ da una bocanada de aire fresco muy necesario para estos tiempos. En líneas generales esta dupla Keller-Grainger sale con nota aprobatoria este examen del primer disco. El reto de un nuevo trabajo que posea el mismo impacto que tuvieron con este se encuentra puesta en la mesa.

Oscar García Verástegui

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