Come Tomorrow

Dave Matthews Band - Come Tomorrow

2018. RCA

No importan los temas que le hacen ruido a la Dave Matthews Band hoy en día. Y hay varios: el de la elección de canciones que estaban guardadas por años y que fueron trabajadas por varios productores y, sobretodo, el de la ausencia de dos miembros fundamentales, el desaparecido saxofonista Leroi Moore y el exiliado violinista Boyd Tinsley. Nada importa mucho, ya que independiente del largo tiempo transcurrido entre discos publicados y el constante cambio de hábitos del público que compra discos, la DMB sigue siendo uno de los artistas más confiables y atractivos en la música rock masiva estadounidense.

Pese a la abundancia de 14 canciones que conforman “Come Tomorrow”, el disco se mueve con un ritmo constante, sin grandes altibajos y probablemente sea uno de los más fluidos de escuchar en el catálogo de DMB, solo detrás de “Everyday” (2001). Dave Matthews Band no se habrá re-inventado a la manera de U2 -o más recientemente Kings of Leon- es más, han evolucionado bien poco en esta última década, pero a su favor podemos decir que no pierden su ambición de hilar fino, con argumentos que se articulan en torno a la simpleza de un puñado de melodías y letras, que en ocasiones son objeto de complejos arreglos.

Aparte del tema que abre el disco, ‘Samurai Cop’, los puntos más altos de este álbum llegan con ‘Idea of You’, ‘Virginia in the Rain’ y ‘Again and Again’. Desde el punto de vista de la producción asociada a la composición en sí misma, Dave Matthews no había tenido una tripleta tan potente desde el disco de 1998, “Before These Crowded Streets”. Los dos últimos temas fueron producidos por Rob Cavallo y superan a casi cada canción que publicaran en el “Big Whiskey & GrooGrux King”, por ejemplo.

‘Virginia in the Rain’ es la prueba de que, cuando se les permite estirar elástico, la banda puede evocar vibraciones del tipo Radiohead o del mejor Coldplay. Stefan Lessard, cuyo bajo se ha subestimado más de la cuenta, nunca había sido tan vital como lo es aquí. Este disco puede ser la declaración creativa de Matthews, pero la performance de Lessard es muy valiosa en esta pasada, como lo fuera la del fallecido Moore en “Under the Table and Dreaming” y la del propio Dave en “Everyday”. Puede que habiendo desplazado a un segundo plano sus saxos y violines el sonido distintivo de la banda no sea el mismo, sin embargo eso no impide que “Come Tomorrow” sea un buen disco, en el que incluso Carter Beauford consigue en algunos momentos mostrar su ridícula habilidad para tocar batería. Ahí está como muestra el botón de ‘Come On Come On’, uno de los singles de esta placa que suena algo a-la-Dave Matthews de la era con la producción de Steve Lillywhite.

Si hay un destello de rock alternativo que suena tan imprevisto como nostálgico es el de ‘She’, el golpe de timón que se necesita después de una canción como ‘That Girl Is You’, que la verdad es un sobregirado ejercicio vocal que debería haberse quedado en el baúl de los demos. ‘She’ suena un poco como Pearl Jam, pero funciona porque el coro te eleva, de la misma manera en que  tratan de hacerlo la mencionada ‘Come On Come On’ y ‘Do You Remember’, armadas de fuertes ganchos pero que al final fallan de manera inexplicable.

Dave Matthews sigue siendo un tipo que tiene la pulsión de comunicar a través de su música puras buenas intenciones y el apuntar con esta sensibilidad a las masas es algo digno de alabarse. No puedo descalificar a la DMB aclarando que este es un disco sumamente auto-complaciente. Claro que lo es... y siempre estuvo supuesto a serlo.

Alfredo Lewin

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