Corrosion Of Conformity

Corrosion Of Conformity

2012. Candlelight.

La madre de las sorpresas. Seamos honestos, pocos avalaban esta nueva encarnación de Corrosion Of Conformity. Y es que era difícil imaginarnos un disco sin la presencia de Pepper Keenan, hace rato con Down como ocupación prioritaria. También, esa reformulación como trío para reeditar la formación que engendró “Animosity” (1985) trayendo de vuelta a Reed Mullin para apoderarse, nuevamente, del sillín de batería y ese retorno a formato trío que tanto glorificó la escena hardcore ochentera en Estados Unidos.

Por favor, no malinterpretemos. Estamos al tanto de que Pepper no estuvo en los inicios de COC, pero fue con él como mandamás en cuerdas, a partir de “Blind” (1991), que la carrera de la banda se fue por un tubo. Y ese era el temor mayor: tirar por la borda un legado de dos décadas por mero romanticismo y justificar un par de tours para hacer caja. Pero nos equivocamos. Rotundamente. Para bien.

Esta entrega homónima y el primer disco en siete años, fusiona, rozando casi la perfección, ambas eras. Todas las parentelas que han forjado la identidad de la banda se presentan y la partida en ‘Phsychic Vampire’ marca con todo la tendencia impuesta en la placa: una colección de riffs atronadores y exuberantes en herencia “sabbathica”, complementados con quiebres urgentes del hardcore que tanto los destacó en la movida crossover de North Carolina. Impresionante.

La ralentización de los temas es progresiva y también la intensidad. ‘River of Stone’ cuadra con el sonido crudo y las rabiosas estructuras que además cuentan con Mike Dean cumpliendo en voces a cabalidad. En cuanto a las melancólicas notas del tema, también un gran soporte en los interludios del bajo que retraen los cuerpos creativos del mejor Geezer Butler. Haciendo memoria, en un par de reseñas la comparaban con ‘N.I.B’ de Sabbath y me parece bastante acertado.

Otro hecho positivo a destacar, es el sonido orgánico y sin retoques de la placa, registrada en los estudios 606 de Dave Grohl en California. La pegada de ‘The Moneychangers’ y ‘Weaving Spiders Come Not Here’, aporta más loas y créditos a este episodio. El ya mencionado balance respecto con la línea de tiempo de Corrosion Conformity añade otros vestigios en la feroz ‘Leeches’ y una pieza completamente de otro contexto como ‘Weaving Spiders Come Not Here’, bien cercana a los siniestros ceremoniales de Cathedral, abriendo así camino a una terna más densa del álbum.

Con ‘El Lamento De Las Cabras’, también se tributan los parajes instrumentales, tan necesarios en intentos probados como “Deliverance” (1994) y también aprovechan de medir, otra vez, la destreza de Woody Weatherman como guitarrista. Realmente, todos brillan a grandes luces en sus roles respectivos.

Corrosion Of Conformity cumple de sobremanera y tapa bocas con la clase de los que ya vienen de vuelta. Sin siquiera referirnos a la sombra de Pepper Keenan, quien ojo, no ha abandonado la banda, solo se restó de este proceso y las relaciones con sus compañeros están en buen estado, es difícil que no se abra el apetito pensando en cómo sería un próximo álbum con la formación completa. Aquí, la chispa está más prendida que nunca y solo resta capitalizarlo como se debe. Igual, qué quieren que les diga, le tengo una fe monstruosa al nuevo de Down

Francisco Reinoso 

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