Comeblack

Comeblack
2011. SONY

Las re-grabaciones de los grandes himnos clásicos, es un tema complicado. ¿Mejorar la calidad de sonido con el riesgo de perder el espíritu e inspiración de la versiones originales? Muchos lo han intentado y muchos también ha muerto en ese mismo intento con patéticos resultados. Por ello, se podría contar con los dedos de una mano a la bandas que han salido victoriosas en el ejercicio. Rápidamente se me vienen a la cabeza tres grandes ejemplos de aquello con Testament y su “First Strike Still Deadly” (2001), Saxon y su “Heavy Metal Thunder” (2002) y Anthrax con su “The Greater of Two Evils” (2004). Afortunadamente, el caso de los germanos Scorpions también se inscribe en este selecto grupo.

La banda comandada por el diminuto Klaus Meine y el incombustible Rudolf Schenker, había anunciado a los cuatro vientos que “Sting In The Tail” (2010) era su último disco de estudio y su consiguiente gira mundial, también sería la última, su definitivo “Farewell Tour”. Pero la gira ha tenido tanto éxito, con arenas y estadios llenos en todo el mundo (de hecho se acaba de anunciar que Scorpions estarán nuevamente en Chile el próximo 14 de septiembre en Movistar Arena), que aprovechando unos días libres en Los Angeles en su pasada por Estados Unidos, el grupo se encerró tres días en un estudio y grabó en un abrir y cerrar de ojos este “Comeblack” que se compone de re-grabaciones de algunos de sus mayores hits, más el agregado de algunos covers de bandas que influenciaron enormemente a Klaus y Rudolf en su juventud. 

El título es un juego de palabras que se puede interpretar como “un regreso de negro”, algo que cobra sentido pues las nuevas versiones tienen un sonido absolutamente enérgico y pesado, más heavy que las versiones originales y muy cercano a como suenan esos temas hoy en día en los shows de la banda. El grupo se mantuvo fiel a la versiones originales, haciendo pequeños retoques por aquí y por allá y con un Klaus Meine con mucho carisma en su voz, pero sin forzar las notas altas, de todas formas el disco engancha y uno siente el poder de Scorpions año 2012 y con más de 4 décadas de brillante historia.

El rescate de una gema olvidada como ‘Rhythm of love’ me parece genial para abrir el disco, pues siempre fue un track favorito de los fans del álbum “Savage Amusement” (1988), tema que espero que la banda incluya en su próximo show en Chile. Las guitarras de los geniales Rudy Schenker y Matthias Jabs destilan electricidad, la batería de James Kottak suena con mucho peso y Meine aún seduce con su voz. Gran versión. ‘No one like you’ fue y sigue siendo un clásico inmenso en el catálogo del grupo, tema que también espero incluyan en el set de Chile, pues en la anterior visita nos la quedaron debiendo. 

También suena genial como todo el disco, con peso, garra y emotividad. Si la versión original de ‘The zoo’ ya era pesada, la nueva es un trueno de puro Heavy Metal. Nunca el “talk box” de Jabs sonó mejor en un disco de Scorpions. ‘Rock you like a hurricane’ y ‘Blackout’ siguen teniendo dinamita pura en sus surcos y aunque Klaus no va con su voz al límite en las notas altas, igual se las ingenia para comandar de gran forma el ataque dual de dos guitarristas inmensos. Esto es Scorpions puro, sin aditivos en su costado más metalero, aunque podrían haber incluido también una nueva versión de ‘Dynamite’.

En la versión japonesa se incluyen como bonus tracks una grandiosa version de ‘Big city nights’ y una versión alternativa de ‘Still loving you’ con algunas estrofas en francés junto a la cantante gala Amandine Bourgeois, algo que tiene sentido pues “Still” fue un hit tremendo en Francia en 1985, aumentando en un gran porcentaje el número de embarazos en ese año en relación al promedio normal. Asi que Scorpions provocó un “Baby Boom”. Quizás el único punto negro es la inclusión de ‘Wind of change’ que suena casi igual que la original. Claro fue un gran éxito en Alemania y número uno en 21 países, con una letra muy sentida e histórica, pero ¿por qué no un ‘Holiday’ (en su versión completa) o un ‘When the smoke is going down’? teniendo tantas baladas maravillosas, no era necesario re-grabar la más archiconocida.

Luego vienen los covers y aquí aparecen versiones bien interesantes, y sobro todo, pesadas en su sonido, como la popular ‘Tainted love’ (original de Gloria Jones pero popularizada por el grupo Soft Cell), tema que también Marilyn Manson versionó de gran forma. ‘Children of the revolution’ el clásico de los T. Rex de Marc Bolan también está muy lograda y suena que atruena. ‘Across the universe’ de The Beatles suena como una balada clásica de Scorpions. 

‘Thin soldier’ de Small Faces es quizás las que menos brilla en el disco, sin ser mala. En cambio, ‘All day and all of the night’ de The Kinks, ‘Ruby Tuesday’ de The Rolling Stones y ‘Shapes of things’ de The Yardbirds (bonus en la edición japonesa), tienen la vuelta de tuerca necesaria que las hace lo suficientemente logradas y atractivas para completar un disco que se disfruta de muy buena forma de principio a fin y que demuestra que el auto-impuesto retiro de una banda fundamental, llega en un momento álgido y estelar, con un grupo tocando y sonando fabuloso (en estudio y en vivo), ¿entonces por qué no seguir al menos otro lustro? Esa es precisamente la idea, que una vez terminada la gira el 2013, nos quedemos con una imagen grabada a fuego en la memoria de un escorpión inmenso, peligroso y letal hasta el final de sus días. El que tenga deudas pendientes con una de las bandas más notables de la historia, que no deje escapar el próximo 14 de septiembre para redimirse. Mientras tanto, este “Comeblack” es el soundtrack perfecto para amenizar la espera.

Cristián Pavez
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