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Cadenasso - guni

2018. Cápsula Discos

En entrevista con Rockaxis, Felipe Cadenasso dijo que “El misterio se ha desvalorizado un poco. El misterio es un motor que te invita a la búsqueda, en cualquier ámbito. Al estandarizarse tanto la música popular, carece de todo misterio. Hacerte preguntas es un motor. Por eso uno puede preguntarse como músico “¿Quién dijo que todas las canciones tienen que ser así?”, o que no puedo utilizar esto de cierta forma, o que para grabar tengo que hacerlo así. Incluso en soluciones súper funcionales, como hacer difusión”.

Lo cierto es que en su discografía como solista, el guitarrista y cantante de los Matorral ciertamente coquetea con esa idea de las preguntas musicales, las que explota en su máxima expresión en “guni”, su nueva entrega. Ya no se trata de buscar una voz (como lo hiciese en “El movimiento”, su primer elepé) o de explorar las posibilidades máximas que ofrece el formato de canta-autor. Y es que en esta nueva entrega, Cadenasso va descubriendo distintas formas, ya sea en formatos tradicionales o en aproximaciones relacionadas con las propias inquietudes del autor.

En ambas, Cadenasso demuestra maestría. Los elementos mixturados del inicio en ‘Altamar’ –en la que Felipe, además de la guitarra, toca el bajo, trompeta y sintetizadores como en todo el disco– en la que se conjugan partes experimentales como tradicionales del formato canción, van aclarando el panorama respecto a lo que señaló el autor a nuestro medio. Lo mismo acontece con ‘Humanidades’, surco en el que aparece –además de la ya consabida sapiencia lírica del autor– un elemento fundamental de sus creaciones: las siempre ricas y precisas armonías vocales.

Si el comienzo de “guni” es, en cierto sentido, tradicional, con ‘Novedad’ se marca el primer quiebre en este disco. Cadenasso explora sonidos a través de la trompeta, al mismo tiempo que en un pop bien barroco, va cambiando estructuras mientras experimenta con elementos electrónicos. En contraposición, ‘Marcia’ lo muestra –como lo hiciera en “Un ejercicio”– con su cara más cercana al sonido del procer Robert Wyatt, para luego ir jugando con tempos llenos de silencios en la percusión (obra del mismo Cadenasso en conjunto con el baterista Ítalo Arauz) en ‘Salvaje en pie’.

Es tal el rol de la percusión, que marca la mitad del disco en ‘Oficios’, un complejo surco que da paso a la segunda parte de este elepé –la más experimental, sin duda– donde Cadenasso abandona la guitarra (o la deja en un momentáneo tercer plano) para ir generando atmósferas a través de la trompeta. Así, pasan ‘Misty’ y ‘Vajilla’, en los que Cadenasso sigue expandiendo las fronteras del formato canción con interesantes arreglos en la percusión y, por supuesto, esas armonías vocales que ya forman parte de su ADN musical.

Lo más llamativo en “guni” es, en definitiva, el afán de Cadenasso de romper esquemas pero respetando su propio lenguaje: siempre sutil, paciente, con delicadeza. Se nota ese deseo particularmente en ‘Paposso’ y el cierre de este trabajo, ‘Rock & Roll’, donde finalmente el músico impone de manera gentil –si es que eso es posible– un ideario musical que con los años, sólo ha acrecentado su calidad y ánimo de estar siempre a la vanguardia. Y es que la música de “guni” va más allá del formato en el que se presenta: juega, como pocos autores pueden hacerlo en la actualidad, con el mencionado misterio al que alude Cadenasso en la cita inicial. Eso, se aplaude y se destaca.

Felipe Kraljevich M.

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